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Primitiva González, que llenó de detalles su diario del Camino, gana el premio Alfonso II

Natural de la localidad alicantina de Jijona, es profesora jubilada de Matemáticas

Primitiva González, en Oviedo, días antes de comenzar el Camino Primitivo.

Primitiva González, en Oviedo, días antes de comenzar el Camino Primitivo. / A. Rubiera

A. Rubiera

A. Rubiera

Oviedo

La V edición del Premio Alfonso II "Los diarios del Camino de Santiago", que convoca la Fundación Valdés-Salas y la Universidad de Oviedo, ya tiene ganadora. Una profesora de instituto jubilada que con su diario del Camino añadió una experiencia más a la honda que, de por sí, le dejó la que era su primera ruta peregrina.

Natural de la localidad alicantina de Jijona, de 63 años, Primitiva González Escudero cuenta que hace mucho tiempo que ella y su marido soñaban con hacer algún día el Camino jacobeo. Ese sueño lo cumplieron en septiembre del año pasado y de toda aquella experiencia queda registro en su relato "Mi diario del Camino de Santiago", elegido por el jurado como el mejor de los presentados a la quinta edición de un certamen que quiere aportar su grano de arena a la difusión del Camino Primitivo.

Según el jurado, que presidióLeopoldo Tolivar Alas, catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Oviedo y patrono de la Fundación Valdés Salas, su texto "se ajusta a la letra, al espíritu de la convocatoria y a la descripción de percepciones que le resultan novedosas".

"Estoy jubilada y he sido profesora de instituto, concretamente de matemáticas, con aficiones que incluyen la lectura, la cerámica, el senderismo...", cuenta Primi González. "Aunque no tengo una vinculación con Asturias, me atraía hacer esa parte del Camino de Santiago", dice, porque para ella tiene un aliciente: "me fascinan las montañas".

-Con esa ilusión, en septiembre del 2022, partió de Oviedo dispuesta a recorrer con su marido el Caminio Primitivo. "Hacía muchos años que queríamos hacerlo, era algo que nos atraía y no nos defraudó", asegura. Recuerda aquellas jornadas caminando como "una experiencia física y espiritual que aconsejo a todo el mundo". Eso sí, añade, "para recorrer el tramo que nosotros hicimos creo que al menos hay que entrenar antes un poquito".

En lo que respecta a su relato, Primitiva González explica que empezó a escribir un diario del viaje "como algo personal y para tener un recuerdo, junto con las fotos, para la familia". No pensaba que de aquello fuera a salir nada más que una historia para recordar en familia. Pero al enterarse de la convocatoria de los "Diarios del Camino de Santiago" "decidí enfocarlo en primera persona como un relato para ser leído por otros". Ese relato, cuenta, está plagado de "descripciones y detalles cotidianos, de anécdotas, encuentros con otros peregrinos y por supuesto de los paisajes y las iglesias, capillas, etc" que les iban saliendo al paso en la ruta. Antes siquiera de saberse ganadora del certamen ya tenía la impresión, o más bien la certeza, de que "escribir el diario fue una experiencia añadida a la del Camino y que la complementa, enriqueciéndola. Lo disfruté todo mucho", asegura.

¿Lo mejor y lo peor que se puede leer en ese dirario? "Lo peor fueron los retrasos de los trenes y lo mejor, disfrutar de los paisajes asturianos. Salimos desde Oviedo y, como ya he dicho, me fascinaron las montañas y los paisajes de Asturias.También debo decir que la gastronomía es muy buena y las raciones muy, pero que muy cumplidas". Lo dicho, lo buenos ingredientes de un diario.

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