El Aramo forja una amistad inquebrantable: la primera promoción mixta del instituto celebra el 40.º aniversario

La efeméride se celebró con un multitudinario reencuentro, al que acudieron exalumnos de distintas partes de España

Foto de familia del reencuentro de antiguos alumnos del IES Aramo en la puerta del instituto. | David Cabo

Foto de familia del reencuentro de antiguos alumnos del IES Aramo en la puerta del instituto. | David Cabo

Como si el tiempo no hubiera pasado. Así interactuaban los integrantes de la promoción del IES Aramo que empezaron sus estudios en el centro en el año 1984. 70 de sus miembros celebraron ayer por todo lo alto el 40.º aniversario de su entrada al instituto con una espicha en Tiñana (Pola de Siero). Allí se dirigieron en dos autobuses tras inmortalizar el reencuentro en la puerta del instituto al grito de "¡Aramo! ¡Aramo!". Esta generación, que reivindicó una amistad implacable ante el paso del tiempo, tiene la peculiaridad de ser la primera en la que hubo hombres, ya que el Aramo fue hasta los ochenta un instituto femenino. Estos exalumnos entraron al centro con 14 años, en lo que antes era 1º de BUP.

La novedad de las clases mixtas fue un "shock" para los hombres, sobre todo para los que venían del colegio de La Gesta, donde solo había chicos. "Al principio estaban un poco revolucionados", bromeaban sus compañeras 40 años después. Aunque pronto, la convivencia fue completamente normal. La idea de los reencuentros comenzó hace una década y desde entonces se organizan cenas de este tipo casi anualmente. No obstante, esta del 40º aniversario ha sido la más multitudinaria. Mantienen el contacto a través de un grupo de WhatsApp, que esperan mantener activo durante muchos años.

Enrique Cepa, uno de los "cabecillas" a la hora de organizar el evento de ayer, se mostró muy satisfecho con la capacidad de convocatoria conseguida. De los 70 asistentes, la mayoría siguen viviendo en Oviedo, aunque también hay varios exiliados. "Ha venido gente de Madrid, de Vigo, de Sevilla o de Murcia", confirmaba Cepa. Desde la capital andaluza aterrizó Roberto Sierra, que vino el fin de semana específicamente para la cena. "No pude ir a la de 2018 y en la 2020 nos pilló la pandemia. Tenía muchas ganas de ver a la gente", remarcó. Por su parte, María Hernández está afincada en Murcia, pero mantiene su amor por su tierra y por el Real Oviedo, que representa con su bufanda al cuello.

Se trata de una promoción bastante futbolera, ya que varios de ellos viajan hoy a Barcelona en vuelo charter para presenciar el crucial partido por el ascenso entre los carbayones y el Español. Sus compañeros dicen que Hernández es una de las que tiene mejor memoria para las anécdotas, un clásico de este tipo de celebraciones que van aflorando más conforme avanza la noche. La mayoría de ellas tienen que ver con los profesores. "Siempre nos acordamos de una que mojaba el bollu preñáu en el café con leche y de otro que fingía que tocaba el órgano mientras ponía música de fondo", decían entre risas.

De esta promoción ha salido un poco de todo: desde abogados a profesores pasando por ingenieros y hasta algún militar. Después de los abrazos y de los saludos, las "batallitas" acabaron imponiéndose a la mala memoria que achacaba alguno de los exalumnos, aunque no todo se podía hacer público. Para redondear la cena, se llevaron un proyector para enseñar en grande fotos antiguas y de los diferentes reencuentros, en lo que fue el broche a una celebración vital con el Aramo en el corazón.

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