La nueva rotonda en Santullano para entrar a Oviedo toma forma y abrirá al tráfico en tres semanas

La conexión entre los barrios de Ventanielles y Teatinos incluirá tres pasos peatonales desde el Palacio de los Deportes a La Vega

Vista general del estado actual de la nueva rotonda de Santullano.

Vista general del estado actual de la nueva rotonda de Santullano.

Chus Neira

Chus Neira

Lo que sobre el terreno parecía un desnivel difícil de salvar ha acabado por presentarse a los ojos de peatones y conductores como una gran rotonda elíptica rodeada de una serie de raquetas que articularán los paseos a pie que conectarán los barrios de Ventanielles y Teatinos. La rotonda de Santullano, la última pieza que completa la primera fase de regeneración urbana de la entrada a Oviedo por la "Y", está muy avanzada a pesar de los retrasos que las tormentas de esta semana han causado en la planificación del trabajo. El equipo de gobierno confía en abrir al tráfico regular (sin los desvíos actuales) el nuevo equipamiento dentro de tres semanas, a más tardar.

La previsión es la misma que lo ya realizado en la rotonda de la Cruz Roja. Primero se permitirá la circulación de vehículos con normalidad por las nuevas direcciones y durante ese periodo se irán rematando las últimas partes de la obra. Aceras, zonas verdes, iluminación...

La nueva rotonda, frente al Palacio de los Deportes, incluirá hasta tres pasos peatonales entre los barrios. Uno saldrá casi frente al equipamiento deportivo y pasará al otro lado directamente. Otro atraviesa en diagonal la rotonda, desde el extremo más próximo a La Vega hasta Los Prados. Por último, ya casi ejecutado en la actualidad, donde antes se alzaba el viaducto de Ángel Cañedo un nuevo paseo peatonal retoma la conexión que había antes.

Sobre el papel, los datos del nuevo equipamiento hablan de más de 200 árboles y especies vegetales, 10.000 metros cuadrados de zonas verdes, 1.000 puntos de iluminación led, 10.000 metros cuadrados de nuevo firme en las carreteras, más de 2.000 metros cuadrados de pasos de cebra y carriles bici y más de 4.000 de baldosa drenante. En esta obra también se está reponiendo el tramo de colector, a falta de esos 600 metros que quedan por ejecutar para completar la renovación total de la red en el Norte de la ciudad.

El concejal de Infraestructuras, Nacho Cuesta, confía en que la rotonda de Santullano será un "elemento nuclear en el proceso de transformación de la entrada a Oviedo y en el cambio del modelo de movilidad". Es, resumió, "una rotonda ganada al tránsito peatonal y ciclable que va a servir para gestionar de manera mucho más racional y eficiente el tráfico de entrada a la ciudad, distribuyéndolo de manera fluida hacia los barrios de Teatinos, Pumarín, Ventanielles y la Tenderina". El concejal cuenta también con que la apertura al tráfico acabe de despejar el volumen del trafico que accede al centro de la ciudad por la reformada Cruz Roja.

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