Una promotora local renovará el histórico edificio de la "Casa Chile"

El inmueble del arquitecto Rodríguez Bustelo, en la esquina entre Argüelles y Mendizábal, tendrá doce viviendas, con 4 millones de inversión

El aspecto original del edificio, en los años treinta, y la proyección de la reforma de la promotora.

El aspecto original del edificio, en los años treinta, y la proyección de la reforma de la promotora. / Gi3 Inmobiliaria

La ciudad acoge en pleno centro un nuevo proyecto urbanístico en un inmueble casi centenario y con una rica historia cultural. La promotora ovetense Edicenter ha adquirido a principios de este año el edificio conocido como la "Casa Chile", ubicado en la confluencia de las calles Argüelles y Mendizábal. El bloque, diseñado en estilo art decó por el arquitecto noreñense Enrique Rodríguez Bustelo en 1930, sufrirá una importante reforma en la que se promete retornarlo "a su esplendor original", a la par que adaptarlo a las "exigencias contemporáneas". La intervención, entre adquisición y obras, tendrá un coste total de unos cuatro millones de euros. El proyecto está pendiente de obtener la licencia municipal para que se inicien unas actuaciones que se prevé comenzarán a primeros de 2025.

La "Casa Chile" debe su nombre al riberano Manuel Cuesta, dueño del edificio y también promotor de la célebre urbanización del Monte de San Cipriano, al lado de la plaza San Miguel: la colonia Montealegre, más conocida como Prao Picón. Cuesta, hijo de una humilde familia de labradores de Soto de Ribera, emigró muy joven para hacer las Américas a finales del siglo XIX, en 1894. Cuando regresó a Asturias después de hacer fortuna con sus negocios en el país andino construyó el edificio que se renovará con los planos de Rodríguez Bustelo, quien fue también el arquitecto que proyectó Prao Picón. La zona albergó el cementerio municipal antes de dar paso a los chalés en la década de los 30 del siglo pasado. La situación de la "Casa Chile" sigue el trazado de la tercera muralla de Oviedo, iniciada por Alfonso IX y finalizada por Alfonso X. Las mejoras en el casco histórico a finales del XIX abrieron hueco para el diseño de Rodríguez Bustelo, que fue arquitecto municipal de la capital y el ingeniero al cargo de intervenciones como la de la plaza de la Catedral, la Caja de Ahorros o el Cine Aramo.

Regresando a la recuperación del inmueble, el exterior del bloque se rehabilitará sin alterarlo. La fachada, que llama la atención por el exotismo de sus ornamentos y cuerpos volados, recuperará su aspecto original de carpintería bicolor. No será así con sus cinco plantas, que se reformarán de manera integral. Actualmente, cada una alberga una vivienda señorial de techos altos y aproximadamente 300 metros cuadrados de superficie. Se planea dividirlas en dos o tres por rellano, dando como resultado una estimación de doce pisos en el edificio. Tendrán de una a tres habitaciones y oscilarán entre los 215.000 del más sencillo a los 685.000 euros del ático, que este sí constituirá una sola vivienda.

En el punto más alto de la "Casa Chile" cabe reseñar, por su relevancia estética, la corona de la cúpula. La infraestructura se recuperará en la medida de lo posible, aunque sin la aguja original. Bajando al suelo, el portal, la portería y la escalera interior serán reconstruidas. Los bajos comerciales se encuentran ocupados por negocios en funcionamiento y no se intervendrá en sus instalaciones.

Cumpliendo con la burocracia pendiente y tras elegir a una constructora, los promotores esperan que las obras comiencen a principios del próximo 2025. Se estima que las actuaciones tendrán una duración de año y medio, según informan desde la comercializadora del bloque, Gi3 Inmobiliaria. Todo ello pone el horizonte temporal de 2026 para la entrega de llaves y para ver la "Casa Chile" de regreso al lustre que tuvo hace 90 años.

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