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El mejor cachopo casero de España no se hace en Asturias

El ingeniero aeronáutico de Miranda de Ebro (Burgos) Rubén Espallargas se hace en La Vega con un prestigioso título de cocina amateur

El ganador del certamen, Rubén Espallargas, en plena elaboración de su cachopo. A la derecha, arriba, desarrollo del concurso; debajo, detalle del público. | Fernando Rodríguez

El ganador del certamen, Rubén Espallargas, en plena elaboración de su cachopo. A la derecha, arriba, desarrollo del concurso; debajo, detalle del público. | Fernando Rodríguez

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Rubén Espallargas, de Miranda de Ebro, en Burgos, es ingeniero aeronaútico, pero su gran afición es la cocina. En el ámbito familiar, en cualquier ocasión que se tercie, su fama pilotando los fogones le precede. Lo que nunca se imaginó este chef aficionado es que acabaría en una de las naves de la antigua Fábrica de La Vega para elaborar un cachopo en duelo gastronómico contra otros nueve rivales procedentes de toda España. Y, lo más importante, alzándose con la chaquetilla y un cheque de los 3.000 euros que conlleva el título al mejor cachopo amateur de España en la final del certamen culinario que organizó ayer Central Lechera Asturiana (Clas).

Espallargas confesó que los 30 minutos de los que dispuso para confeccionar la receta ante las cámaras y un nutrido público los pasó con "un poco de nervios", ya que nunca había concurrido a ningún certamen gastronómico. Pero Espallargas se sobrepuso al momento y presentó al jurado un cachopo al que puso por nombre "La tentación". Los ingredientes: filete de babilla con paleta ibérica, trufa y queso ahumado. El rebozado, de huevos caseros.

Para el as del cachopo amateur el primer premio es una suerte de segunda victoria, ya que fue elegido por votación popular en las redes sociales para pasar directamente a la final. "Fue un halago recibir ese apoyo de la gente y venir aquí y ganar... Ha sido una gran experiencia", manifestó, alegre a la par que bromista con dejar su profesión para dedicarse plenamente al mundo de la cocina tras proclamarse ganador.

Las dos finalistas que acompañaron al burgalés en la última fase del concurso procedían del Principado. Ana Crespo vive en Pravia y su cachopo se caracteriza por incluir los productos de su propia huerta con peras conferencia confitadas, crema de cebolletas y una salsa de tomates cherry.

La nota exótica la puso Julieth Mora, colombiana que reside en Sariego. Combinó el queso cabrales con el ahumado y cecina, e incluyó en el empanado copos de maíz picados. "Así queda más ‘crocante’", explicó la cocinera, que quedó satisfecha con el veredicto del jurado acerca de su fusión.

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