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Oviedo, en alerta por la falta de lluvia: estas son las medidas contra la sequía (y algunas te afectan de lleno)

El Ayuntamiento reduce baldeos, apaga fuentes y limita el riego de parques ante la falta de lluvias y la bajada de las reservas

Visitantes en el embalse de los Alfilorios.

Visitantes en el embalse de los Alfilorios. / Irma Collín / LNE

Álvaro Faes

Álvaro Faes

La falta de lluvias ha dejado los embalses que abastecen a Oviedo en niveles preocupantes. Alfilorios apenas roza el 30% de su capacidad, lo que sitúa su situación en nivel de prealerta según la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, mientras que Tanes, del que depende el suministro a varios municipios del centro de Asturias, no llega al 50%. La escasez de precipitaciones en otoño, tras un año ya seco en invierno, primavera y verano, ha obligado a activar medidas antisequía en la capital asturiana.

El área municipal de Aguas y Saneamiento ha puesto en marcha un paquete de actuaciones para reducir el consumo en los servicios públicos, aunque sin impacto en el uso doméstico o industrial. Entre las medidas figuran la reducción de los baldeos, el apagado de fuentes ornamentales que no dispongan de circuito cerrado y el cierre de las fuentes de beber con chorro continuo. También se suspenderá el riego en parques y zonas verdes, salvo en jardines con plantas de flor, donde se mantendrá el mínimo necesario.

Desde el servicio de Aguas explican que se ha esperado un tiempo prudencial antes de aplicar estas restricciones, confiando en una recuperación de las lluvias otoñales, pero las previsiones meteorológicas no apuntan a mejoras a corto plazo. Por ello, el Ayuntamiento considera imprescindible adoptar medidas preventivas para garantizar el suministro en los próximos meses.

Durante el verano ya se llevaron a cabo intervenciones previas, como la activación del bombeo de El Palomar o la revisión del mallado de la red para facilitar la entrada de agua procedente de las reservas que se compran a CADASA. Sin embargo, la sequía persistente y el descenso en los manantiales rurales han empeorado la situación.

El Ayuntamiento complementará estas acciones con una campaña de información y concienciación ciudadana sobre el ahorro de agua. De momento, el nivel de prealerta no supone restricciones para los hogares, pero sí un aviso de que el margen de reserva es cada vez menor. Las autoridades locales seguirán en contacto con la Confederación Hidrográfica del Cantábrico para evaluar la evolución de los embalses y decidir si es necesario escalar las medidas en las próximas semanas.

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