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La historia del perro callejero que se convirtió en icono de una ciudad española y que hoy tiene una estatua: "Era un animal excepcional"

"Rufo", sin dueño ni techo, fue cuidado y alimentado durante más de una década por los vecinos

Perros junto a la estatua de "Rufo"

Perros junto a la estatua de "Rufo" / LUISMA MURIAS

Se llama "Rufo", fue un perro callejero de finales de los ochenta y hoy, 28 años después de su fallecimiento, es una estatua. Esta es la preciosa historia de un cruce de mastín y pastor alemán, que se convirtió en un icono de la capital de Asturias. En la confluencia de las céntricas calles Uría y Doctor Casal de Oviedo se encuentra "Rufo", sentado, mirando al frente y envuelto en bronce. La escultura, obra de la artista Sara Iglesias Poli, fue colocada el 21 de septiembre de 2015 y es resultado de una iniciativa vecinal, que sumó más de 7.000 firmas.

Estatua del perro Rufo

Estatua del perro Rufo / MIKI LOPEZ

"La estatua es un símbolo de los animales perdidos, un homenaje para toda la gente que les ayuda y que se preocupa por ellos", aseguró en su día Manolo Calvo, impulsor de la iniciativa. "Rufo" llegó a las calles de Oviedo cuando era casi un cachorro. No tenía dueño, no tenía techo, no tenía comida... Era un perro vagabundo que los propios vecinos se encargaron de cuidar y alimentar durante algo más de una década, hasta que enfermó y fue trasladado al albergue municipal.

Protagonista en numerosas fotografías históricas

Cuentan quienes le conocieron que le gustaba la gente y siempre buscaba estar rodeado de una multitud. Por eso, "Rufo" fue protagonista de numerosas fotografías históricas de la ciudad, en distintos actos como las manifestaciones o en el fútbol. Hasta se coló en una foto institucional del segundo Gobierno de Pedro de Silva.

Alguna vez acabó borracho

El perro se movía por el centro. Acompañaba a la gente hasta la puerta del Campoamor para ir al teatro y los sábados iba de movida al Rosal. Siempre detrás de la multitud. Y aunque en general lo respetaban, al tratar con tanta gente durante tantos años hubo excepciones. "Algún gracioso lo emborrachó una vez y tuvimos que llevarlo a la clínica", relata Froilán Neira, presidente de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Oviedo.

el SEGUNDO GOBIERNO de pedro de silva. Detrás, por la izquierda, Felipe Fernández, Emilio Ballesteros, Vicente Sánchez, Juan Luis Rodríguez-Vigil, Jorge Fernández Bustillo y Jesús Cadavieco. En primera fila, Pilar Alonso, Bernando Fernández, Pedro de Silva, Paz Fernández Felgueroso y Juan Ramón Zapico. Delante, el popular perro «Rufo».

Rufo en el segundo Gobierno de Pedro de Silva. Detrás, por la izquierda, Felipe Fernández, Emilio Ballesteros, Vicente Sánchez, Juan Luis Rodríguez-Vigil, Jorge Fernández Bustillo y Jesús Cadavieco. En primera fila, Pilar Alonso, Bernando Fernández, Pedro de Silva, Paz Fernández Felgueroso y Juan Ramón Zapico. Delante, el popular perro «Rufo». / LNE

Falleció el día grande de las fiestas locales

El famoso perro falleció en 1997 en San Mateo, justo el día grande las fiestas locales. "Fue la noche de San Mateo. Estábamos en el albergue dos personas porque los perros suelen alborotarse con los fuegos. Se puso muy malín y nos lo llevamos de urgencia a la clínica. Pero todo estaba colapsado, no podíamos pasar...", cuenta Neira. Nadie sabe qué edad tenía cuando murió, quizás unos 13 años que vivió a su manera, con el cariño de todos los ovetenses.

Movilización ciudadana

La idea de levantar una escultura para "Rufo" partió de la página "T Oviedo" en una red social y coincidió en el tiempo con otra promovida por uno de sus impulsores, Alejandro Labrador, quien, con la ayuda del Partido Animalista, logró una gran difusión de la propuesta. El Ayuntamiento lo aprobó y el 21 de septiembre de 2015 "Rufo" se convirtió inmortal. El día de la inauguración de su estatua coincidió con el de su fallecimiento.

Quien conoce su historia queda maravillado: "Me encanta visitar un lugar y que no sean todo estatuas de gente"; "Es sin duda una de las esculturas más bonitas y entrañables de Oviedo"; "Muy bonita, sobre todo por lo que representa y podéis ver escrito en la placa".

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