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Víctor Cárdenes, doctor en Geología: «La contaminación es el principal enemigo de los monumentos en Oviedo»

El profesor canario asegura que la propuesta para distinguir la piedra del antiguo como Patrimonio Mundial «ya está aceptada, a falta de oficialidad»

Víctor Cárdenes

Víctor Cárdenes / LNE

Pelayo Méndez

Víctor Cárdenes (Las Palmas de Gran Canaria, 1972) es uno de los coautores del estudio que busca profundizar sobre el origen de los materiales utilizados para levantar el Oviedo antiguo y reivindicar la importancia de los mismos a nivel internacional. Además, es miembro del Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo y obtuvo el doctorado en 2012 por un trabajo sobre las pizarras para cubiertas.

¿Qué le motivó a iniciar esta línea de investigación?

Desde 1983, un grupo de Petrología de la Universidad de Oviedo ha investigado a fondo las piedras que conforman el patrimonio arquitectónico de la ciudad, estudiando su origen, deterioro y conservación. Décadas de trabajo generaron un conocimiento amplio, aunque inicialmente difundido solo a nivel local o nacional. En los últimos años, este saber se ha internacionalizado mediante publicaciones en inglés y la reciente propuesta para reconocer la piedra de Oviedo como referencia mundial en patrimonio pétreo, que ya está aceptada a falta del reconocimiento oficial. Todo ello busca dar visibilidad al trabajo científico desarrollado y poner en valor la singularidad de esta piedra emblemática.

¿En qué grado contribuye este estudio a la conservación y restauración de los monumentos?

Es fundamental, porque sin conocer la composición y el estado de las piedras que forman los monumentos no es posible aplicar tratamientos eficaces de conservación o restauración. Ya en 1983 se analizaban en detalle las alteraciones de materiales como los de la Catedral de Oviedo, observando incluso capas de deterioro de apenas milímetros. Con el tiempo, se ha perfeccionado la caracterización de estas alteraciones para determinar los tratamientos más adecuados.

¿Existen todavía canteras activas que puedan suministrar el mismo tipo de piedra?

Las antiguas canteras que suministraban las piedras empleadas en los monumentos de Oviedo han desaparecido debido al crecimiento urbano. Muchas estaban dentro del propio casco de la ciudad y formaban parte de barrios que ya no existen. Esto implica que, si fuera necesario reemplazar piezas deterioradas, habría que recurrir a rocas similares procedentes de otras zonas. Según los protocolos internacionales de restauración, las piedras nuevas deben ser compatibles con las originales, pero también distinguibles, de modo que se mantenga la autenticidad del conjunto. Un buen ejemplo es la restauración del escudo del Hotel de la Reconquista.

¿Qué riesgos amenazan a estas rocas históricas?

El principal problema de las piedras utilizadas en los monumentos de Oviedo es su composición a base de carbonatos, especialmente calizas, muy sensibles a la contaminación. El azufre procedente de la combustión se transforma, con la lluvia, en ácido sulfúrico, dando lugar a la llamada lluvia ácida, que literalmente disuelve las calizas y acelera su deterioro. A esto se suman otros factores menores, como los excrementos de aves o la falta de mantenimiento. En cambio, preocupaciones como el impacto del calor de las hogueras de San Juan o las vibraciones de los conciertos en la plaza de la catedral son una chorrada.

¿Qué requisitos se deben cumplir para que una roca sea declarada Patrimonio Mundial?

Debe cumplir varios criterios: haber tenido un papel relevante en el desarrollo histórico de una comunidad, haber sido utilizada en edificios de especial valor arquitectónico, poseer cierta distribución internacional y haber contribuido a definir el entorno donde se emplea. Las piedras de Oviedo cumplen sobradamente tres de estos requisitos. Sin ellas, Oviedo no tendría el mismo aspecto ni el mismo encanto arquitectónico.

¿Qué beneficios tendría para Oviedo y para Asturias alcanzar esa distinción?

Este reconocimiento sitúa a Oviedo en un grupo muy selecto de ciudades cuyo patrimonio pétreo ha sido oficialmente valorado, colocando su piedra al nivel de materiales tan emblemáticos como el mármol de Carrara. No solo destaca la importancia científica de este logro, sino también el impulso que supone para poner en valor la riqueza y singularidad del patrimonio arquitectónico de la ciudad. En este contexto, se prevé una próxima actuación de limpieza en la Foncalada, uno de los monumentos más significativos de Oviedo y parte del patrimonio reconocido por la UNESCO. Dada su fragilidad y relevancia histórica, es fundamental que cualquier intervención se realice con el máximo rigor y respeto, asegurando la preservación de este símbolo único del pasado ovetense.

¿Tienen previsto ampliar este estudio a otros municipios asturianos o a otros bienes patrimoniales del norte de España?

Este estudio ha sido realizado por la Universidad de Oviedo en colaboración con la empresa GEA Asesoría Geológica, que cuenta con casi tres décadas de experiencia en la conservación de monumentos de Asturias y otras regiones de España. GEA ha acumulado una valiosa cantidad de información procedente de numerosos estudios sobre patrimonio pétreo, y actualmente se evalúa la mejor manera de ponerla a disposición pública. Sin embargo, como ocurre a menudo en este tipo de iniciativas, la falta de financiación y el escaso apoyo institucional dificultan su continuidad. Aun así, el equipo sigue adelante movido por la vocación. n

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