Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Oviedo ultima un proyecto inclusivo y estratégico para lograr ser Capital Europea de la Cultura en 2031

El equipo de la candidatura avanza al comité de expertos el dosier y el plan de diez años que entregará a finales de diciembre de cara a la primera criba

Por la izquierda, detrás, Chus Neira, José Castellano, Pepe Mompeán, José Manuel Ferreira, Rodolfo Sánchez, Mónica Cofiño, Laura Arboleya y Celestino Varela; en primera fila, Otilia Requejo, Yolanda Alonso, Lisardo Lombardía, Pilar Rubiera, Pilar García Cuetos, Zoe López y Jorge Fernández León, posando con motivo de la reunión del Consejo de Capitalidad en el Calatrava.

Por la izquierda, detrás, Chus Neira, José Castellano, Pepe Mompeán, José Manuel Ferreira, Rodolfo Sánchez, Mónica Cofiño, Laura Arboleya y Celestino Varela; en primera fila, Otilia Requejo, Yolanda Alonso, Lisardo Lombardía, Pilar Rubiera, Pilar García Cuetos, Zoe López y Jorge Fernández León, posando con motivo de la reunión del Consejo de Capitalidad en el Calatrava. / LNE

Lucas Blanco

Lucas Blanco

El camino de Oviedo hacia la Capitalidad Europea de la Cultura 2031 afronta semanas decisivas. El equipo responsable del proyecto se reunió ayer en el Calatrava con el Consejo de Capitalidad (el comité de 28 expertos encargado de supervisar la candidatura europea) para detallar los últimos avances en la redacción del «Bid Book», el documento clave que deberá entregarse antes del 26 de diciembre, y para exponer el estado general del proceso. La sesión sirvió para mostrar el grado de desarrollo de cada área de trabajo y, sobre todo, la amplitud de apoyos que la candidatura ha logrado entre instituciones, especialistas y entidades culturales de toda Asturias.

El director de la candidatura, Rodolfo Sánchez, abrió la reunión explicando que los trabajos se han desarrollado en dos líneas paralelas: la elaboración del Plan Estratégico de Cultura de Oviedo 2025–2035 (PECO 2035) y la redacción final del dosier de la candidatura. El PECO 2035 avanza ya en su tramitación municipal: será aprobado por el Consejo Rector de la Fundación Municipal de Cultura y, posteriormente, ratificado por el Pleno. Este plan será uno de los cimientos en los que la ciudad apoyará su propuesta ante la Comisión Europea.

El coordinador general, Pepe Mompeán, presentó los ejes principales del PECO 2035, concebido como una hoja de ruta para hacer de la cultura un motor de desarrollo. Mompeán subrayó que el plan pretende fortalecer el sector cultural, impulsar la creación y la producción artística y respaldar al tejido local «como pieza fundamental del proyecto». También insistió en la importancia de construir una vida cultural «participativa, accesible, equitativa e inclusiva», basada en estructuras municipales robustas que actúen como columna vertebral de la ciudad. Otro de los objetivos del PECO es integrar la cultura en las políticas de sostenibilidad y situar el patrimonio y el paisaje como elementos estratégicos.

La coordinadora territorial, Zoe López Mediero, insistió en que la participación debe entenderse como un derecho cultural y como una herramienta esencial para que la candidatura arraigue tanto en su dimensión europea como en la local. «Para que los cambios sean duraderos, es imprescindible que la gente se los apropie», afirmó.

La dimensión europea del proyecto fue explicada por videollamada por Antonia Blau, responsable del área. «Tenemos que demostrar que deseamos ser Capital Europea de la Cultura y que contamos con la capacidad para desarrollarlo con éxito», dijo, añadiendo que la vocación europea está presente en el diseño estratégico y en el programa artístico, y que se están reforzando vínculos con otras capitalidades y redes culturales del continente.

Por parte del equipo de comisarios, Jorge Fernández León destacó la importancia de avanzar desde el consenso y la ambición transformadora que define a la candidatura. El periodista Chus Neira, miembro del Consejo, presentó las líneas generales del relato que acompañará al Bid Book, recordando que, al tratarse de un proceso competitivo, la información completa se mantendrá reservada hasta el día 26.

La directora artística, Natalia Álvarez Simó, expuso las tres líneas que articulan el programa cultural, diseñado para proyectar una identidad contemporánea conectada con Europa y a la vez profundamente vinculada a Oviedo.

Tras la presentación, numerosos miembros del Consejo de Capitalidad tomaron la palabra para valorar el trabajo realizado. El catedrático Carlos López-Otín fue uno de los más emotivos: aseguró sentirse «conmovido y emocionado» y comparó el proceso con su experiencia investigadora: «Planteábamos ideas, surgían problemas y siempre encontrábamos la solución». Para él, la candidatura es «un ejemplo de inteligencia colectiva» y una herramienta para avanzar hacia la Europa que viene.

La presidenta de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo, Pilar Rubiera, elogió el carácter honesto del proyecto: «Habla el lenguaje del futuro y de Europa. No es un vocabulario de compromiso. No es lo que se espera de una ciudad pequeña y periférica; va a sorprender».

La vicerrectora de la Universidad María Pilar García Cuetos destacó el avance logrado y pidió prestar especial atención a cuestiones como la inmigración y el retorno de jóvenes que abandonan la región. El gestor cultural Lisardo Lombardía, exdirector del Festival Intercéltico de Lorient, celebró que el proyecto muestre un asturiano «útil, expresivo y sincero», y aseguró que refleja fielmente la identidad asturiana.

El vicepresidente de la Cámara de Comercio, José Manuel Ferreira, valoró «el trabajo en común» como mayor acierto del proceso, mientras que el representante de la Fundación Ópera de Oviedo, Celestino Varela, destacó que la candidatura propició «la reflexión común que necesitaba la región».

La concejala de Cultura de Avilés, Yolanda Alonso, subrayó la dimensión supramunicipal del proyecto: «Siempre ha tenido en cuenta a otras ciudades. Es un proyecto colectivo». Aseguró que Avilés seguirá apoyando la candidatura. También Otilia Requejo, directora de la Oficina de Bienes Culturales del Arzobispado, ofreció colaboración en materia patrimonial.

La directora de LABoral Centro de Arte, Semíramis González, defendió que las instituciones asturianas tienen la oportunidad de sumar para que la candidatura alcance relevancia europea. Lucía García, directora del IMAL de Bruselas, cerró la ronda de intervenciones destacando que Oviedo puede convertirse en «un ejemplo para Europa» en un contexto de crisis social como el actual.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents