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Así será la reforma de una de las plazas de Oviedo en la que se registran más caídas de peatones

Los trabajos, incluidos en el plan de choque de los barrios, durarán dos meses y servirán para renovar pavimentos, escaleras y zonas verdes

Recreación del estado en el que quedará la plaza tras las obras.

Recreación del estado en el que quedará la plaza tras las obras. / LNE

Lucas Blanco

Lucas Blanco

Paso decisivo para acabar con uno de los puntos negros de caídas de peatones en la capital asturiana. La plaza Julián Cañedo, en el barrio de Otero, encara su renovación más profunda en décadas, una vez que la Junta de Gobierno del Ayuntamiento apruebe este jueves en sesión ordinaria la adjudicación de las obras por un importe de 233.000 euros a la empresa Ogensa, dentro del plan de choque para los barrios que supera los seis millones de euros de la concejalía de Infraestructuras que dirige Nacho Cuesta. El proyecto, redactado por una arquitecta municipal, busca modernizar un espacio urbano deteriorado y adaptarlo a las nuevas necesidades de accesibilidad y convivencia vecinal.

La plaza, situada entre las calles Julián Cañedo y Otero, presenta una peculiar morfología poligonal y un fuerte desnivel: la calle Julián Cañedo salva 2,70 metros a lo largo del espacio, lo que divide el ámbito en dos niveles conectados por escaleras que ocupan casi todo el perímetro. Ese diseño, unido al paso del tiempo y la falta de mantenimiento, ha generado problemas de accesibilidad, desconexiones entre zonas y un notable desgaste del pavimento, que combina baldosas tradicionales en la franja próxima a los comercios con superficies lisas muy deterioradas en el resto del espacio.

Las obras abordarán una renovación integral del pavimento, retirando el existente y sustituyéndolo por las baldosas características del entorno urbano ovetense, con diferentes texturas para crear áreas más acogedoras y funcionales. La intervención prevé también la reducción de varios tramos de escaleras, restringiendo su presencia a los puntos en los que la plaza y la calle están al mismo nivel. Con ello se busca aumentar la superficie de estancia y facilitar la movilidad peatonal. Los muros de contención incorporarán nuevas jardineras, que permitirán renaturalizar el espacio.

Los cinco árboles existentes podrán desarrollarse en mejores condiciones gracias a la ampliación de los alcorques, actualmente muy estrechos. Su entorno se acondicionará como zonas de sombra y encuentro, con la instalación de nuevo mobiliario urbano y espacios que favorezcan la permanencia.

La actuación incluye, además, la renovación completa del sistema de evacuación de aguas pluviales. Para ello se sustitirán las canaletas y rejillas para evitar filtraciones y mejorar el drenaje, uno de los puntos débiles detectados en el diagnóstico previo realizado por los técnicos en el espacio.

El proyecto estima un plazo de obra de dos meses desde la adjudicación. Con esta intervención, el Ayuntamiento aspira a transformar una plaza degradada en un espacio más accesible, moderno y plenamente integrado en el barrio de Otero. n

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