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Lisardo Lombardía reivindica, al recibir el Premio Internacional de Folclore "Martínez Torner", el valor de los "transmisores de memoria"

El exdirector del Festival Intercéltico de Lorient evoca la lucha para rescatar la tradición musical frente "al folclore institucional estereotipado"

Por la izquierda, José Ramón Prado, Lisardo Lombardía y Lourdes García.     | FERNANDO RODRÍGUEZ

Por la izquierda, José Ramón Prado, Lisardo Lombardía y Lourdes García. | FERNANDO RODRÍGUEZ

Tino Pertierra

Tino Pertierra

Oviedo

Qué bien sonó ayer la asturianía musical en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo durante el homenaje a Lisardo Lombardía, uno de sus promotores y embajadores más relevantes y batalladores. El motivo: la entrega del Premio Internacional de Folclore "Martínez Torner".

Fernando de la Puente, profesor de baile de la Escuela de Música Tradicional del Ayuntamiento de Oviedo, se encargó de glosar la figura de Lombardía, médico, gestor cultural y referente indiscutible en la proyección exterior de la música asturiana, especialmente desde su etapa en la dirección del Festival Intercéltico de Lorient. "Un ilustrado". Lo describió como "un bien necesario", alguien cuya ausencia hipotética dejaría un vacío irreparable en la dignificación y proyección de la música asturiana. De la Puente insistió en que los reconocimientos deben llegar "en vida" y subrayó que Lombardía encarna de forma paradigmática los valores del premio que lleva el nombre del musicólogo Eduardo Martínez Torner.

Los concejales del Ayuntamiento de Oviedo José Ramón Prado y Lourdes García entregaron el diploma acreditativo del galardón a un Lombardía emocionado que lo agradeció "desde el fondo del corazón". Subrayó el honor que suponía unirse a la nómina de premiados anteriores y recordó la figura de Martínez Torner como uno de los pilares de la musicología española y referencia imprescindible para quienes se han acercado al acervo musical asturiano.

A la izquierda, una de las actuaciones musicales. A la  derecha, parte del público asistente  al Auditorio. | FERRNANDO RODRÍGUEZ

Una de las actuaciones musicales. / Fernando Rodríguez

Repasó los inicios de su generación, que en los años sesenta y setenta emprendió la tarea de rescatar y comprender la tradición musical y bailable de Asturias frente a un "folclore institucional estereotipado". Hubo que batallar "contra mistificaciones e incomprensiones, vencer las inercias del estalishment y construir de manera autodidacta un sistema de trabajo que nos permitiera regresar a las fuentes, realizar encuestas de campo sistemáticas" y buscar referencias sólidas en la bibliografía disponible. Lombardía reivindicó el valor de los "transmisores de memoria", los informantes que conservaban en su recuerdo una sabiduría en riesgo de desaparecer. Asumió que ahora es su generación la llamada a transmitir lo aprendido.

El escritor Inaciu Iglesias trazó un retrato cercano y humorístico del homenajeado, destacando ante todo su condición de amigo leal. Evocó tres viajes compartidos con Lombardía. Los primeros, en su juventud, con el Coro Universitario, que lo llevaron a América, Escocia, Irlanda y Bretaña, y que marcaron, según expresó, su manera de mirar "alto y hacia el norte". A lo nuestro.

El segundo viaje lo situó en el Piamonte italiano y en Francia: travesías en coche llenas de trabajo, improvisación y camaradería, con noches en tienda de campaña y "los más prestosos" conciertos porque "explícatelos como ninguno". "Cruzando los Alpes como Aníbal". El tercero le llevó ya a una etapa madura, cuando animó a Lombardía a asumir la dirección del Festival de Lorient. "Tienes que ir", le dijo entonces, convencido de que Asturias ganaría más de lo que perdería con su marcha.

Lisardo Lombardía reivindica el valor de los "transmisores de memoria"

Parte del público asistente al Auditorio. / Fernando Rodríguez

Iglesias reconoció el apoyo de quienes han acompañado a Lombardía y animó al propio homenajeado a escribir, algún día, la extensa e intensa historia de sus viajes. Con humor, rectificó su propia apertura: "Empecé diciendo que ye ‘repunante’. Bueno, no estuvo bien, porque quienes conocéis a Lisardo sabéis que no ye ‘repunante’. Ye muy ‘repunante’. Y por eso te queremos".

El acto estuvo arropado por las actuaciones de maestros y alumnos de la Escuela y concluyó con la Real Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo que dirige José Manuel Fernández Gutiérrez "Guti". Cómo no, brotaron los "Puxa Asturies".

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