Alberto Ámez despliega sus paisajes espirituales en el Bellas Artes con su nueva exposición "In Arcadia"
El pintor gijonés cuelga 52 cuadros llenos de arte, misterio y territorio en el Palacio de Velarde

Por la izquierda, Gabino Busto, Juan Llano, Alberto Ámez y Pablo León, ayer, en el Museo de Bellas Artes de Asturias. | IRMA COLLÍN

La trascendencia de lo frondoso del bosque, como refugio y como libertad, han brotado en las paredes de la planta baja del Palacio de Velarde en forma de nueva colección de pinturas del gijonés Alberto Ámez. El museo de Bellas Artes presento ayer "In Arcadia", última gran muestra del año de un artista asturiano en un 2025 en el que, como señaló el director general de Cultura Pablo León, la presencia de los de aquí ha sido muy notable. La de Ámez, comisariada por Juan Llano, consta de 52 cuadros, la mayoría de ellos inéditos, recién salidos del taller. Son escenas de campo pobladas de las características ánimas del artista, ninfas, dioses o ángeles, llenas de resonancias a la historia del arte, imbuidas de una gran espiritualidad y con un sobrecogedor trabajo en la composición de sus cielos y sus montes, una amalgama de verdes y azules tormentosos que atraviesa el alma del espectador.De parecidas sensaciones habló Llano Borbolla, comisario de "In Arcadia", un título que no hace tanto referencia al mito del lugar bucólico como a esa otra idea del bosque como refugio, cobijo necesario ante las dificultades de los tiempos. Llano lo relaciona con el "Denkraum", el "espacio para pensar" del que hablaba el filósofo Aby Warburg y también con los "claros del bosque" de María Zambrano, "el lugar al que llegar y meditar sobre uno mismo o encontrarte con tus propios fantasmas".Distribuido en dos salas y en el hall principal, las escenas de campo de Ámez transportan y elevan pero también inquietan o alertan. En una rápida visita guiada se pudieron apreciar los valles sembrados de minas, los paisajes que plasman de forma sutil, alegórica, el día después de la batalla. La guerra. También la muerte, la vergüenza, el suicidio, como en el que reinterpreta el mito de Ofelia. Ámez, poco dado a los largos discursos, agradeció el apoyo del Bellas Artes, mostró la satisfacción que le produce el arte pictórico y resumió que todos esos paisajes llenos de almas pequeñas son "una alegoría de nuestra vida". También, "una mezcla de ficción y realidad, de vigilia y sueño". En ese espacio donde quien manda es la "razón poética", dijo citando de nuevo a Zambrano, es donde Ámez encuentra "refugio y consuelo", pero también "esperanza".

Amez junto a una de sus obras. | IRMA COLLÍN
Los escenarios de "In Arcadia" son "eminentemente asturianos", en palabras de Juan Llano. Pero no remiten a un lugar concreto. El artista gijonés explica que compone esa frondosidad a partir de varias ideas. El recuerdo de un paisaje, una fotografía, la evocación de un día de senderismo. Distintas capas de la memoria que parecen haberse ido depositando en el lienzo hasta construir una idea más grande, mejor en su capacidad de tocar al espectador, del verde de Asturias.
Es en esos lugares donde el pintor introduce figuras y arquetipos clásicos de toda la historia del arte y de la literatura. Y por eso, subrayó el comisario, el Museo de Bellas Artes era "el lugar idóneo" para la exposición. Tan es así, que la propia exposición muestra algunas de las obras con las que dialogan estos cuadros. Sucede así con el mono que toca la guitarra para el asno en el grabado de Goya y en una representación del Paraíso.
Gabino Busto, conservador del museo, introdujo la presentación con una breve cita en la que apuntó tres ejes que pueden resumir la exposición: el ya citado diálogo con el arte, el enraizamiento en una Asturias mítica y la pintura como refugio cultural.
En la lectura atenta de algunos de estos cuadros se pueden descubrir figuras como una ninfa y un ángel simbolizando a Aristóteles y a Platón, lo terrenal y lo celestial; la imaginería de las hogueras como señales espirituales, la evocación de San Cristóbal cruzando el río convertido en una escena de guerra; la chica fugada de la fiesta, las luces de las romerías, o la impresionante paráfrasis de la "Melancolía" de Durero que nos muestra, como en casi todos los cuadros de Ámez y como resumió Juan Llano "que la pintura es un misterio".
La muestra de Alberto Ámez "In Arcadia" se podrá visitar hasta el 1 de marzo.
Suscríbete para seguir leyendo
- La nueva gran plaza de 2.000 metros cuadrados que está a punto de inaugurarse en el centro de Oviedo
- Así son los dos 'modernos' supermercados que han reabierto en Asturias, tras ser reformados de arriba a abajo: secciones de libre servicio, más cajas y etiquetas electrónicas de última generación
- La mítica sidrería ovetense que ha reabierto sus puertas frente a la estación de tren con un local completamente reformado, carta '100% sin gluten' y parrilla: 'Aquí mandan las brasas
- La modelo italiana Alice Campello, mujer de Álvaro Morata, deslumbra en Asturias en la boda de una de sus mejores amigas
- El ya legendario líder de 'Ilegales', despedido entre sus guitarras eléctricas por cientos de amigos y cómplices en la vida y el rock: 'Era excepcional
- Dimite Jorge Fernández-Mier, director general de Urbanismo de Oviedo y cargo de confianza de Canteli
- La prueba de estrés de la avenida de Galicia
- Estas son las calles donde será más caro aparcar en la zona azul de Oviedo, debido al nuevo plan de movilidad