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Masiva misa ucraniana por San Andrés en Oviedo

El sacerdote Stepan Uhryn preside, en Guillén Lafuerza, un oficio por el rito oriental que el párroco espera que "sea la primera liturgia de muchas"

Stepan Uhryn,  durante la celebración del oficio religioso.

Stepan Uhryn, durante la celebración del oficio religioso. / Irma Collín

Oviedo

La celebración de la fiesta de San Andrés reunió ayer a la comunidad ucraniana en Oviedo con los fieles de la unidad pastoral de los templos de la Sagrada Familia, de Ventanielles, y de la Natividad de Nuestra Señora, de Guillén Lafuerza. El ucraniano Stepan Uhryn, sacerdote adscrito a la parroquia, fue el encargado de presidir el oficio religioso, concelebrada por el párroco, Jaime Sanz Santacruz, y el sacerdote jesuita Pedro Miguel Lamet. Una ceremonia, la primera celebrada por el rito oriental que acogió la iglesia de Guillén Lafuerza. "Esperemos que sea la primera liturgia de muchas", trasladó Sanz Santacruz, tras dar la bienvenida a la comunidad ucraniana.

Masiva misa ucraniana por San Andrés

Varias fieles cantando. | IRMA COLLÍN / .

Allí, las celebraciones unidas a la festividad de San Andrés tienen "mucho arraigo", explica Stepan Uhryn, al que en la parroquia han castellanizado su nombre y le llaman Esteban. La afluencia dejó el templo pequeño. El sacerdote, junto a los ciudadanos ucranianos asentados en Oviedo que asistieron a la misa, muchos de ellos con trajes regionales y algunos con misales en la mano, compartieron un trozo de su cultura con los fieles de la parroquia.

"Es una fecha en la que comienza la preparación para la Navidad, en la que se canta y se reúnen los amigos", señaló Uhryn sobre la festividad del apóstol San Andrés, que se considera fue el primero en predicar el cristianismo en Ucrania. Antes de iniciar la "divina liturgia", como se denomina a la misa en el rito oriental, los feligreses del área ovetense recibieron un librito para poder seguir el oficio religioso.

El castellano, utilizado por los tres sacerdotes, y el ucraniano, en los cánticos de los fieles, se unieron en una misa en la que hubo dos comuniones, ya que son diferentes. En la que corresponde al rito católico oriental se imparte con una cucharilla. "Esta celebración es una ocasión especial y puede haber más", aseguró Uhryn, que ofició la misa según el rito greco-católico, en las que se celebra en la mayor parte del tiempo de espaldas a los fieles.

La colecta de la misa se destinará a la compra de regalos para los niños y las personas con discapacidad ucranianos que residen en Asturias desde poco después del estallido de la guerra en su país. Para los soldados ucranianos y para todos aquellos que sufren por el conflicto hubo un recuerdo en la misa, que duró alrededor de una hora. Una primera celebración en la parroquia a la que asistieron fieles de la zona como Mercedes Muñiz, que destacó que fue "muy interesante asistir a esta misa de otro rito y conocer un poco más esta cultura".

El sacerdote ucraniano, que lleva dos meses adscrito a la unidad pastoral de los templos de la Sagrada Familia, de Ventanielles, y de la Natividad de Nuestra Señora, de Guillén Lafuerza, llegó hace ocho años a Asturias. Desde entonces atiende a la comunidad ucraniana de Oviedo, que se acerca al millar de habitantes, pero también de toda la región.

La jornada se completó con una comida y con un acto en el que el escritor Pedro Miguel Lamet habló de su novela "No sé como amarte. Cartas de María Magdalena a Jesús de Nazaret". Un libro que un grupo de ucranianos afincados en Asturias, con Esteban Uhryn al frente, tradujo al ucraniano. "Tuvo varias reediciones en español y hay audiolibro", afirmó Lamet. Apuntó que la traducción al ucraniano "está interesando mucho y se está vendiendo muy bien".

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