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Oviedo instala códigos QR accesibles en 17 esculturas gracias a un proyecto del colegio Fozaneldi

«Sois un ejemplo del Oviedo que queremos: inclusivo, una ciudad para todos», destacó Canteli en la colocación de uno de los códigos en la plaza del Fontán

El Alcalde, Alfredo Canteli y la concejala María Velasco posan con los alumnos de Fozaneldi y los responsables de APADA junto a la Bella Lola.

El Alcalde, Alfredo Canteli y la concejala María Velasco posan con los alumnos de Fozaneldi y los responsables de APADA junto a la Bella Lola.

Lucas Blanco

Lucas Blanco

La plaza donde descansa la escultura Bella Lola amaneció hoy con un gesto pequeño en tamaño, pero grande en simbolismo. En el Día Internacional de la Discapacidad, el Ayuntamiento de Oviedo presentó la primera tanda de códigos QR accesibles que, a partir de ahora, acompañarán a un total de 17 esculturas de la ciudad. Un proyecto nacido en las aulas del CEIP Fozaneldi y en APADA-Asturias, la Asociación de Padres y Amigos de Personas con Discapacidad Auditiva.

Los auténticos protagonistas de la jornada fueron los propios escolares, que ejercieron de guías improvisados para explicar el trabajo desarrollado durante semanas: crear contenidos adaptados y subtitulados, tanto en lengua de signos como en texto, para que cualquier persona —tenga o no discapacidad auditiva— pueda acceder a información clara y sencilla sobre cada escultura.

El Alcalde, Alfredo Canteli, y la concejala de Políticas Sociales, María Velasco, acompañaron al grupo en la instalación del primer código junto a Bella Lola. Canteli, que ayudó personalmente a la joven Lola Ochogavia a fijar la placa, agradeció el compromiso del alumnado. «Sois un ejemplo del Oviedo que queremos: inclusivo, una ciudad para todos», destacó.

Velasco, por su parte, subrayó que la iniciativa demuestra el rumbo que quiere seguir el Ayuntamiento:

«Con este gesto humilde hacemos visible nuestra implicación con los derechos y la inclusión de las personas con discapacidad. Hoy colocamos un QR, pero en los próximos días serán 17 más, todos con información sencilla y vídeos subtitulados que explican la historia, los materiales y el significado de cada obra. Queremos una acción cultural accesible para cualquier ciudadano», explicó, agradeciendo especialmente la labor de APADA como creadora de los contenidos.

La emoción llegó con la lectura del comunicado elaborado por los propios alumnos. Nicole Lagares recordó que el proyecto nació del estudio de las estatuas de Oviedo y de la reflexión sobre la diversidad. «Todos somos diferentes, pero necesitamos las mismas oportunidades para promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidad», afirmó.

Su compañero, Rodrigo Gutiérrez, puso el foco en el valor inclusivo de la iniciativa: «La instalación del código QR en la escultura de Carmen Fraile permitirá que cualquier niño, ciudadano o visitante pueda acceder a la información de manera sencilla. Gracias por creer en nuestro proyecto y hacerlo realidad», concluyó.

Con la mirada puesta en próximas instalaciones, los escolares abandonaron la plaza entre aplausos. Bella Lola, desde hoy, ya no solo observa en silencio: también habla, y lo hace para todos.

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