María López-Fanjul, nueva directora del Bellas Artes: "Hay muchas maneras de ver un museo y todas son válidas"
La historiadora del arte asume la dirección de la institución asturiana decidida a que "cualquier persona, independientemente de sus conocimientos, se sienta acogida" en ella

María López-Fanjul, ayer, en su primer día como directora del Museo de Bellas Artes de Asturias, ante la fachada del edificio de la calle Rúa. / Luisma Murias

No es difícil imaginar a María López-Fanjul caminando de buena mañana, como niña con zapatos nuevos, a estrenar su nueva responsabilidad al frente del Museo de Bellas Artes de Asturias. La primera mujer en asumir la dirección de la institución se incorporó ayer a su puesto, tres meses después de haber sido seleccionada por un comité de expertos entre los que estaba, por citar a alguno, el mismísimo director del Museo del Prado, Miguel Falomir. En su primer día de trabajo en Oviedo, María López-Fanjul, encaró el trayecto a pie, por los recovecos del casco antiguo, y así será de aquí en adelante: "Me encanta caminar y disfrutar de la ciudad, a la llegada, por la mañana, y, al retorno, por la tarde. Estamos en un museo público, trabajamos para los asturianos, así que qué menos que verlos dos veces al día".
María López-Fanjul, 46 años, nacida en Madrid, con más de una década de residencia en Berlín, no puede ser más asturiana, por su origen familiar –es hija del ovetense Carlos López-Fanjul, catedrático de Genética de la Complutense, y de Rosario Díez del Corral, profesora de Historia de la Arquitectura en Madrid– y por su declarado amor a una tierra de la que nunca se ha alejado demasiado. En su reencuentro con Oviedo, ahora como una vecina más, con la casa en obras y la mudanza por ultimar, la ciudad le parece "maravillosa, de cómoda, de bonita, de agradable, de amable... Hoy cuando venía, que tardo muy poco en llegar, cada vez que torcía una esquina pensaba: ‘¡Qué esquina más bonita!’".
En un primer acercamiento, la nueva directora del Bellas Artes revela aplomo, profesionalidad, ideas firmes. No hay titubeos. "Nada nerviosa", asegura, en su primer día al frente de una de las instituciones culturales más respetadas y reputadas de Asturias, si no la que más.

Saludando a Miguel Montero, vigilante y ordenanza. / Luisma Murias
Habla de su función en el Museo recurriendo a la imagen de una "pirámide invertida". Su cometido, tal y como ella lo entiende, consiste en "apoyar a los compañeros para que hagan el trabajo lo mejor y lo más a gusto posible. El equipo para mí es fundamental. Hay tres pilares: el equipo, la colección y el visitante". Ayer, a cada paso, con cada empleado que se encontraba, se detenía, se presentaba, le tendía la mano, le preguntaba su nombre, el tiempo que llevaba vinculado a la institución y si estaba a gusto. Se entretenía con ellos: "Todavía estoy enterándome de lo que hace cada uno. Les he pedido que me armen un horario para poder reunirme una hora con cada uno de ellos. Quiero conocerles, como personas y como profesionales, y que me cuenten lo que más les gusta de su trabajo, lo que menos y en qué creen que les puedo ayudar yo".
Procurará que sean "proactivos". "Aquí hay grandísimos profesionales. Lo han demostrado durante mucho tiempo, sobre todo durante este año que han estado sin un director. Si este museo ha seguido funcionando a este nivel es gracias a este equipo. Mi trabajo ahora es hacer que su día a día sea más fácil", anuncia.
María López-Fanjul vuelve a incidir sobre la confianza que deposita en la plantilla del Museo al hablar de la colección de arte. "Aquí hay conservadores. Ellos son los expertos y los que van a dar propuestas sobre adquisiciones, sobre proyectos. Yo les ayudaré a pensar en lo grande", explica, y, llegados a ese punto, entra en juego su bagaje internacional, en Londres y Berlín principalmente. "Tengo la suerte de tener una carrera internacional en la que he conocido a grandísimos profesionales, que además son buena gente, que tienen ganas de aprender, de conocer...", recuerda. Contará con ellos y promoverá el intercambio con sus colegas asturianos, que vayan y vengan, que se mantengan en contacto.

Recorriendo la colección acompañada por Cristina Heredia, la responsable del área de Educación y Difusión del Museo. / Luisma Murias
La nueva directora del Bellas Artes no habla de colección sino de "colecciones, en plural". "El Museo no es una pinacoteca. Tenemos colección de obra gráfica, colección de artes industriales, pintura, escultura, y eso posibilita dejar de trabajar de una manera artificial, porque las artes, los géneros, no se crean solos". Ni se mostraban por separado hasta bien entrado el siglo XX: "Se veían en diálogo entre sí. Una pintura con un mueble, un mueble con una escultura, un dibujo con una pintura... Y eso es algo que posibilita el Museo de Bellas Artes ,y muy pocos otros".
Otro pilar del Museo: el público. "Mi objetivo es que cualquier persona, independientemente de su nivel de conocimientos artísticos, se sienta acogida en el Museo y disfrute de la visita", avanza. "Hay muchas maneras de ver un museo y todas son válidas", en su opinión. "Venir a un museo es bueno para el alma; pasear por las salas tranquilamente, pararse a mirar, disfrutar del momento presente, es bueno para la salud", argumenta, "por lo tanto, ahorra dinero público: nos hace más felices, más sanos y más satisfechos". En Canadá, informa, "desde el 2018, los médicos pueden recetar a sus pacientes visitas a los museos". Para ver cómo acercar el de Asturias a quienes no lo tienen tan a mano, en los próximos meses tiene previsto convocar a gestores de casas de cultura y centros sociales de toda Asturias.
María López-Fanjul tiene por delante la segunda fase de la ampliación del Museo, ahora en marcha. "La ampliación le va a dar muchas oportunidades al Museo: de gestionar dinero, de celebrar actos y explorar nuevos proyectos; puede ser una fuente de creatividad absoluta".
Ha llegado hasta aquí tras un largo camino. "En mi carrera me lo he tenido que currar mucho más que un hombre y el hecho de tener dos hijos no lo ha hecho más fácil", admite. Cuenta que se la ha cuestionado por ser madre, por ser ambiciosa, pero aquí está, con "un inmenso agradecimiento" a su pareja: "El hecho de que yo me venga a vivir a Asturias con mi familia quiere decir que tengo un marido que apoya la decisión y que está dispuesto a dar un paso atrás en su carrera para apoyarme a mí".
Suscríbete para seguir leyendo
- Las primeras palabras del propietario del grupo Paraguas sobre sus planes para el edificio del histórico Logos de Oviedo: 'Será un proyecto muy bonito e ilusionante
- Cierra en Oviedo el último quiosco del Campillín: 'Esta zona fue el Bronx en su época; había paisanas que cruzaban en taxi
- Atención conductores: corte de tráfico de diez horas en una de las arterias principales de Oviedo para el próximo domingo
- Los usuarios de los patinetes bendicen la nueva norma municipal de Oviedo: «Ganamos en seguridad, las multas ayudan a que la gente cumpla»
- El regreso de un punto negro para las multas en Oviedo: este es el lugar dónde un radar ha causado estragos en los últimos meses
- Fallece en Oviedo a los 84 años el catedrático de Matemáticas Marcial Fernández
- Más de 130 locales, garajes y oficinas de Oviedo se convierten en viviendas en solo 6 meses
- Buenas noticias para los ciclistas: Oviedo vuelve a permitir el uso de las bicicletas en las calles peatonales