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La nueva gran plaza de 2.000 metros cuadrados que está a punto de inaugurarse en el centro de Oviedo

Operarios de la empresa Sardalla ultiman la pavimentación y comienzan a renovar luminarias y bocas de riego para reestrenar el espacio tras la Navidad

La nueva gran plaza de 2.000 metros cuadrados que está a punto de inaugurarse en el centro de Oviedo

Amor Domínguez / Luisma Murias

Lucas Blanco

Lucas Blanco

La reforma de la plaza Longoria Carbajal encara ya su recta final y, aunque ya luce muy avanzada, fuentes municipales apuntan a que no estará rematada hasta después de Navidad. Aunque el plazo oficial se extiende hasta mediados de enero, los avances registrados en los últimos días hacen prever que la intervención, enmarcada en el plan de choque de los barrios del Ayuntamiento de Oviedo, podría estar lista incluso antes. Este viernes, varios operarios de la empresa adjudicataria, Sardalla Española, ultimaban la nueva pavimentación que ocupará el espacio donde durante años se alzó la fallida fuente central, reconvertida desde hace tres lustros en una enorme jardinera sin uso definido.

La intensificación de los trabajos para completar un gran espacio público de 2.000 metros cuadrados donde hasta hace unas semanas estaba la fallida fuente reconvertida en jardinera es palpable en las últimas jornadas. A lo largo de esta semana, además de avanzar con la pavimentación, comenzaron a instalarse las nuevas farolas, así como los hidrantes y bocas de riego que completarán la renovación de todos los servicios urbanos presentes en la zona. Se trata de una actuación integral cuyo objetivo es «dar continuidad estética y funcional al estilo que desde hace años caracteriza al centro urbano».

A falta de ultimar la nueva iluminación y completar la urbanización, quedan por delante algunos flecos. Entre ellos, la terminación del pavimento en el entorno inmediato de la entrada al aparcamiento subterráneo y la conclusión de la estructura de la nueva boca de acceso peatonal, llamada a sustituir al antiguo módulo, cuyo diseño había quedado obsoleto. El Ayuntamiento pretende ahora integrar esta entrada de manera más amable en el paisaje urbano, siguiendo las líneas marcadas en el proyecto inicial. «La verdad es que está quedando guapa, pero ya tenemos ganas de que acabe la obra porque genera mucho polvo», comentó José Rodríguez, residente en uno de los bloques de la plaza.

La actuación que ahora entra en su última fase se inició con el desmontaje de la antigua fuente y el traslado de las 52 especies arbóreas «de gran valor» que poblaban su interior. Aquel proceso, ejecutado con ayuda de plumas especiales, permitió rescatar todos los ejemplares para su posterior reubicación en el vivero municipal. Una vez allí, los técnicos de Parques y Jardines determinaron los destinos más adecuados para su reaprovechamiento en los cerca de 2,8 millones de metros cuadrados de zonas verdes gestionadas por el Ayuntamiento.

Espacio renovado

Con una inversión de 360.000 euros, la obra forma parte del paquete de mejoras del plan de choque de los barrios, que moviliza seis millones de euros anuales y que, a su vez, se integra en el compromiso de mandato de alcanzar los veinte millones en pequeñas y medianas intervenciones. Con esta remodelación, Oviedo ganará un espacio público renovado, susceptible de acoger nuevas actividades y de dinamizar uno de los puntos estratégicos del centro de la ciudad, como es la instalación de un aguaducho similar al del Campo San Francisco, el cual se ejecutaría con un futuro contrato.

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