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Oviedo abre una oficina para aclarar todas las dudas sobre la Zona de Bajas Emisiones: "El impacto será mínimo"

El nuevo servicio, ubicado en la calle Quintana, ya ha atendido más de 40 consultas y funcionará de lunes a viernes de 9.00 a 14.00 horas

Una de las cámaras de control de la Zona de Bajas Emisiones de Oviedo. / Luisma Murias

Una de las cámaras de control de la Zona de Bajas Emisiones de Oviedo. / Luisma Murias / LNE

Lucas Blanco

Lucas Blanco

El Ayuntamiento de Oviedo ha presentado este martes la nueva oficina municipal de atención ciudadana sobre la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), ubicada en el número 8 de la calle Quintana, con el objetivo de resolver dudas y ofrecer información personalizada a la ciudadanía ante la próxima implantación de la medida. La oficina acaba de empezar a funcionar esta semana y en las primeras horas ya había atendido más de 40 consultas. Permanecerá abierta de lunes a viernes, de 9.00 a 14.00 horas, como nuevo punto de referencia para informar y resolver dudas ante la puesta en marcha de la ZBE en Oviedo.

Prado, que asistió al acto junto al comisario principal de la Policía Local, Javier Lozano, anunció oficialmente la apertura de la nueva oficina, que lleva trabajando de facto ya desde el jueves. «Desde hoy contamos con una oficina informativa exclusivamente dedicada a la Zona de Bajas Emisiones para que los ciudadanos puedan pasarse por aquí y aclarar todas las dudas que tengan». A esta atención presencial se sumará un teléfono específico, el 984 280 011, operativo en horario de oficina, así como el correo electrónico zonabajasemisiones@oviedo.es.

Prado defendió que la ZBE «va a resultar muy positiva» tanto para la movilidad como para «mejorar la calidad atmosférica y acústica de nuestra ciudad», y aseguró que «va a ser un beneficio para todos». En cuanto a las restricciones, quiso dejar claro que «el porcentaje de vehículos que no va a poder entrar va a ser mínimo» y que «la gran mayoría va a poder acceder a la zona, el impacto será mínimo». Recordó además que «si se accede a un aparcamiento, por supuesto que se va a poder entrar».

Por la izquierda, Esthela García, Cristina González, José Ramón Prado, Javier Lozano y Fernando Cuenco, en la oficina de atención por la Zona de Bajas Emisiones.

Por la izquierda, Esthela García, Cristina González, José Ramón Prado, Javier Lozano y Fernando Cuenco, en la oficina de atención por la Zona de Bajas Emisiones. / Luisma Murias

También subrayó que «no va a ser obligatorio llevar el distintivo ambiental visible», ya que el control se realizará mediante «lectores de matrículas que permiten saber en todo momento quién puede y quién no puede circular». La implantación será gradual y «no se va a sancionar desde el primer día, ni muchísimo menos», con un periodo de adaptación cuya duración se anunciará previamente. «Cuando veamos que todo el mundo está bien informado, diremos a partir de qué fecha se empezará a sancionar», señaló.

El concejal insistió asimismo en que el Ayuntamiento «no tiene ningún afán recaudatorio» y explicó que el control de accesos se realizará desde el Centro de Control de Tráfico, donde «se tendrán en todo momento controladas las matrículas de los vehículos que entren en la zona restringida». Según indicó, «todo el sistema de cámaras ya está instalado» y se está ultimando su puesta en marcha para que funcione a partir del 1 de enero.

Por su parte, el responsable de la nueva oficina, Fernando Cuenco, explicó que el servicio atiende «consultas de todo tipo, desde dudas sobre el distintivo ambiental hasta cuestiones más complejas». Recordó que «menos de un 10% de los vehículos no tiene etiqueta» y que existen 22 exenciones, lo que garantiza «un impacto muy limitado de la medida». Cuenco señaló además que la ZBE «empezará a funcionar al mismo tiempo en 169 ciudades españolas de más de 50.000 habitantes» y advirtió de que, aunque «la pegatina no es obligatoria en Oviedo», los conductores deben tenerla en cuenta si visitan ciudades como León o Santander, «donde la normativa es más estricta».

Las trabajadoras de la oficina también destacaron el tono de las consultas. «Recibimos más preocupación que quejas», señaló Esthela García, quien indicó que la mayoría de usuarios son residentes del Antiguo, aunque también se atienden consultas de vecinos de otros barrios y de concejos limítrofes como Mieres o Lena. En este sentido, Cuenco aclaró que «las personas empadronadas en el Antiguo no tendrán que realizar ningún trámite para las exenciones», ya que «los datos de la DGT y del padrón municipal se cruzarán automáticamente».

Prado aprovechó para explicar que la implantación de la ZBE se desarrolla «dentro del marco del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS)», cuya normativa «era necesario actualizar», al datar de 2012, mientras que la ordenanza de tráfico vigente es de 2007. En este contexto, indicó que el Ayuntamiento trabaja «tanto en la actualización de esa normativa como en la creación de una ordenanza específica de la Zona de Bajas Emisiones».

Además del apartado normativo, el concejal detalló una serie de actuaciones técnicas ya en marcha, como «la instalación de cámaras, paneles informativos, la reforma del Centro de Control de Tráfico —que presentaremos en próximas fechas— y la implantación de pasos de peatones inteligentes».

Otro de los pilares del proyecto ha sido la participación ciudadana. Según explicó, «se abrió un periodo de participación en el que se realizaron unas 800 entrevistas telefónicas a vecinos de Oviedo y alrededor de 2.200 entrevistas a pie de calle» en zonas como el entorno universitario, la estación de autobuses y la de Renfe. A ello se suma que «desde el 9 de septiembre está abierto un canal de comunicación permanente».

En el ámbito de la atención directa, Prado precisó que «se habilitó un buzón telemático en el que se han recibido unas 150 consultas», además de un servicio telefónico que «está atendiendo en torno a 30 llamadas diarias».

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