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La nueva herramienta de "alta tecnología" con la que Oviedo aspira a resolver más delitos

"Será espectacular", dice el comisario principal, Javier Lozano, sobre la nueva sala de control de acceso a la Zona de Bajas Emisiones, que "también servirá de herramienta clave para la resolución de delitos"

Lucas Blanco

Lucas Blanco

Oviedo celebró este miércoles la festividad de Santa Eulalia de Mérida con una mirada puesta en el futuro inmediato de la ciudad. El anuncio del estreno en las próximas semanas de una nueva sala de control de «altísimo nivel tecnológico» en el cuartel del Rubín, calificada de «espectacular» por el comisario principal de la Policía Local, Javier Lozano, marcó una jornada que combinó institucionalidad, emoción y reconocimiento público. La sala, creada con el contrato de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que enmpezará a funcionar en la ciudad el 1 de enero, no solo servirá para controlar el acceso de vehículos, sino que Lozano la presenta como «una herramienta clave para reforzar la seguridad y contribuir a la resolución de delitos». El día de la patrona de Oviedo, de la diócesis y de la Policía Local volvió así a unir tradición y modernidad, con dos actos centrales: la fiesta del cuerpo municipal en el Auditorio Príncipe Felipe y la misa solemne en la Catedral.

Antes del inicio del acto en la sala de Cámara del Auditorio, Javier Lozano atendió a los medios y trazó un retrato de la ciudad y de los desafíos que afronta la Policía Local. «Tenemos que celebrar, en particular, el grado de seguridad que disfruta esta ciudad. Tenemos que celebrar la perfecta convivencia con nuestros ciudadanos», afirmó, insistiendo en que ese clima no es fruto exclusivo del trabajo policial. «Esa seguridad no es más que el resultado de la colaboración de todos los vecinos», añadió, destacando también la coordinación «codo con codo» con Policía Nacional y Guardia Civil. Ese esfuerzo conjunto, defendió, sitúa a Oviedo «entre las localidades más seguras de España y, por ende, de Europa».

El comisario puso especial énfasis en el reconocimiento a la ciudadanía comprometida. «Cuando somos testigos de hechos que ponen en jaque o en riesgo la seguridad de todos, debemos denunciar, y esas actitudes ciudadanas tienen que ser dignamente reconocidas», señaló, enlazando con muchas de las distinciones que se entregarían minutos después. Mirando al futuro, Lozano enumeró los grandes retos: la implantación de la Zona de Bajas Emisiones, la nueva sala de control, la implicación de la Policía Local en la candidatura de Oviedo a Capital Cultural Europea en 2031 y el apoyo a un turismo seguro. «Tenemos mucho trabajo por delante, pero no nos falta ilusión», concluyó el máximo responsable de la Policía Local.

El concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Prado, subrayó el sentido de la celebración y quiso reivindicar el papel del cuerpo municipal. «Estamos aquí hoy para celebrar a nuestra patrona, Santa Eulalia de Mérida, patrona de la Policía Local», comenzó, recordando que el acto servía para imponer reconocimientos a quienes «han destacado durante el año», ya fuera por su jubilación o por intervenciones especialmente relevantes. Prado puso después el foco en dos cuestiones sensibles: la plantilla de la Policía Local y la dificultad para incrementarla.

«El Ayuntamiento, en cada oferta pública que pone en marcha, cumple a rajatabla lo que nos indica la tasa de reposición marcada por el Gobierno de España, que es lo que nos tiene las manos atadas», afirmó. Reconoció que no se incorporan «todos los efectivos que desearíamos», pero defendió que se hace todo lo posible dentro del marco legal. Las cifras, explicó, avalan ese esfuerzo: 53 nuevos agentes incorporados durante el mandato y otros 32 cuyo proceso está en marcha. «Eso nos permitirá aproximarnos a una cifra muy ansiada, al menos por este concejal, que es la de los 300 efectivos», subrayó, recordando que en la actualidad cuenta con 230 agentes.

El acto acudió el presidente de la Junta General del Principado, Juan Cofiño; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Jesús María Chamorro; el fiscal superior, Gabriel Bernal del Castillo; el jefe superior de la Policía Nacional en Asturias, José Ignacio Moreno; el jefe de la Guardia Civil en Asturias, Francisco Javier Puerta; y la viceconsejera de Justicia, Encarnación Vicente. Por parte del Ayuntamiento asistieron el primer teniente de alcalde, Mario Arias, y los portavoces municipales de PSOE, Carlos Fernández Llaneza; IU, Gaspar Llamazares; y Vox, Sonsoles Peralta.

Carrusel de premios

La ceremonia fue un recorrido coral por nombres y trayectorias. Se entregó el premio del II Concurso Escolar de Dibujo «Cómo ves a la Policía Local» a Nora Villalba, alumna del colegio Dolores Medio, que subió al escenario junto a su profesora, Alejandra Blanco. Fueron reconocidos los agentes jubilados durante 2025: María Belén Rodríguez, José Manuel González, José Alfonso González, Luis Alberto Rodríguez, Valeriano García, Daniel Vicente Fernández, José Ramón Roza, Luis Enrique Sainz, José Luis Suárez, José Luis García, Valentín Menéndez, Juan Antonio Antuña, Antonio Javier Molina y Marcelino López. También los subinspectores jubilados José Argimiro Díaz, José Emilio García y Luis Ángel Portugués.

Recibieron menciones especiales los agentes María Teresa Castillo, María Rosales, Jorge Vallina, Daniel González, María Jesús Martínez, Javier Santamaría, David Lastra, Juan José Tuñón, Isaías Marcos Pevida, Javier Sánchez, Laura Tobalina, Belarmino Cuello, Sergio González, Andrés Villa, Cristina Sánchez y Aitor Melgar, así como los subinspectores David Mortera y Raúl González y el responsable de los servicios jurídicos, José Julio González Pérez. Hubo además reconocimientos a colaboradores externos: Luis Díaz Montes, exsubjefe de Bomberos; Gonzalo Mínguez, excoordinador de Protección Civil; Pedro Julián Aguado, jefe del gabinete de prensa y protocolo de la Jefatura Superior de Policía Nacional; Fernando Manuel Ania, suboficial mayor y jefe de la plana mayor del sector de Tráfico de la Guardia Civil de Asturias; y José Manuel Fernández Gutiérrez, «Guti», como autor del himno de la Policía Local.

Uno de los mayores aplausos fue para la civil Silvia Gómez, vecina cuyo aviso permitió destapar el caso de la conocida como Casa de los Horrores, la vivienda en Fitoria en la que un matrimonio mantuvo encerrados a sus tres hijos de entre ocho y diez años desde 2021 hasta el pasado abril. «No estoy orgullosa, hice lo que cualquiera hubiese hecho», apuntó a final de acto en relación a un caso sobre el que José Ramón Prado destacó la labor del inspector Jacobo Fernández, el subinspector, David Mortera, y el agente Cristian Ansotegui. «Fueron portada en varios países por su gran labor», subrayó Prado.

La música acompañó toda la ceremonia: el himno de España sonó al ritmo de la gaita, y la soprano Lucía Alonso Pardo interpretó el himno del cuerpo con el piano de Samuel Rodríguez. El momento más emotivo llegó cuando Alfredo Vallina de la Vega, agente retirado, entregó por sorpresa su placa a su hijo Jorge, también agente, distinguido en el acto. «Sé que la vas a llevar mejor que yo», le dijo antes de fundirse con él en un abrazo.

Previamente, la Catedral acogió la tradicional misa solemne. El deán, Benito Gallego, ofició junto a otros cinco sacerdotes, ante decenas de agentes y cargos públicos. Cuatro policías portaron las reliquias de Santa Eulalia desde su capilla hasta el altar. En su homilía, Gallego evocó a la joven mártir del siglo III y pidió su intercesión «para que Oviedo sea una ciudad en la que todos cumplamos por el bien común, con alegría contagiosa».

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