Yamandu Costa, guitarrista, actúa mañana a las 19.00 horas en el Campoamor: "El público puede sentir cómo disfruto actuando"
"Cada año mi relación con Oviedo es más estrecha", afirma el músico, que actuará en el teatro con Antonio Zambujo en el marco del ciclo Vetusta Jazz

Yamandu Costa, a la derecha, junto a Antonio Zambujo.
Yamandu Costa (Passo Fundo, Brasil, 1980) está considerado como el gran virtuoso de la guitarra de siete cuerdas. Criado en la tradición gaucha, con presencia en todos los grandes teatros del mundo y ganador de un Grammy Latino, regresa al Campoamor dentro para clausurar la quinta edición del ciclo Vetusta Jazz, dialogando, en esta ocasión, con el gran fadista contemporáneo, Antonio Zambujo, abriendo el fado y la música alentejana al lenguaje musical de la improvisación.
Su segunda visita al Campoamor. La primera fue en pandemia, pero en esta vez habrá lleno.
Es un gran placer volver al Campoamor, uno de los grandes espacios de conciertos de Europa, después de lo que pasamos. Aquel concierto fue un acto de resistencia frente a las restricciones. Estoy con muchas ganas de volver a colocar mi corazón en este escenario.
Desde Vetusta Jazz siempre hablan de su generosidad, de su amor por Oviedo y Asturias y le señalan como un padrino del ciclo.
Asturias es enorme. Su belleza, sus montañas, su historia, sus tradiciones… Comidas increíbles. ¡Los quesos! La sidra y el Cabrales. Para mi, volver a vuestra tierra y que me consideren padrino del festival es un privilegio muy grande. Cada año mi relación se estrecha más con esta linda tierra, con Oviedo.
Usted viene de una familia que se ganaba la vida con la música viajando entre Brasil, Argentina, Chile… La tradición gaucha. Ahora es un músico premiado y llena teatros de todo el mundo. ¿Cómo lleva ese contraste?
No lo veo de esa manera. Es cierto que he ganado premios y tengo una carrera internacional, pero la búsqueda es la misma. Cuando uno cierra los ojos y la música empieza, estamos en el sitio de la verdad, de la pureza. El sentimiento del arte está muy por encima de los éxitos. El público puede notar y sentir cómo disfruto interpretando.
¿No echa de menos tocar bajo un manto de estrellas?
La música es una forma de vida. Sigo tocando en compañía de mis amigos a la luz de la luna llena, disfrutando de un vaso de vino.
Ahora vive en Lisboa y de ahí ha surgido este proyecto con su viejo amigo Antonio Zambujo.
Nace de una amistad de más de veinte años. Nos conocimos en Río de Janeiro, cuando yo vivía allí. Cuando empecé a dar mis primeros conciertos en Europa, Antonio Zambujo me presentó en Lisboa. Por estrategia de mis viajes decidí tener una casa en Europa y esa ciudad me pareció perfecta. La proximidad ha favorecido que hagamos más música juntos.
¿Vamos a poder tener un anticipo de su segundo disco juntos en el Campoamor?
Sin duda, sí. Tenemos un repertorio habitual, pero nos gusta cambiar, introducir sorpresas. Cantaremos algo en español.
Toca la guitarra de siete cuerdas, una más que las normales. ¿Cuál es la gran diferencia?
La guitarra de siete cuerdas tiene un origen incierto. Una teoría habla de gitanos rusos que llegaron a Brasil a principios del siglo XX. Otra dice que nació en Portugal, como evolución de las guitarras iberoamericanas. La cuerda que tiene de más aporta una sensación nueva, un sonido más grave, más completa. Ofrece una orquestación mayor. A mí me encanta, para mí es el espacio natural donde me desarrollo como músico y compositor.
Aparte de su carrera en solitario y de estos conciertos con Antonio Zambujo, tiene en marcha proyectos tan dispares como actuar junto a orquestas sinfónicas, con genios de la Bossa Nova como Toquinho, folclóricos como los Hermanos Guedes o la gira que acaba de presentar con Andrea Motis. ¿Para cuándo un diálogo artístico con alguna leyenda del flamenco?
Cada encuentro musical significa introducirse en otro universo. Cada encuentro es un regalo. Siento mucho respeto por el mundo del flamenco. Ojalá pueda trabajar con algunos de esos genios. Ya tenemos ganas de colaborar con Antonio Rey, un super guitarrista español. Pero hay que desarrollar todavía esa música que queremos tocar.
En internet puede encontrarse un video del mismísimo Paco de Lucía de pie, aplaudiéndole a usted después de un concierto…
Esta fue una oportunidad única. En mi ciudad, en Porto Alegre, hace muchos años ya. Coincidió mi concierto con la última gira que Paco hizo por Brasil. Tuve la oportunidad de conocerle en persona. Él vino con su familia, con sus músicos a mi concierto. ¡Le gustó mucho! Para mí es una referencia. Más allá que como instrumentista. Fue un hombre que paseó la cultura de su tierra por todo el planeta. Tuvo la inteligencia de comprender la importancia de esa cultura tan hermosa, de su tierra andaluza. Para mí fue un gran privilegio que asistiese a mi concierto.
Suscríbete para seguir leyendo
- Espectacular incendio en Oviedo: arden diez coches de madrugada y se investiga si el fuego fue provocado
- El histórico hotel de Oviedo que cierra este lunes para abordar una profunda reforma
- La historia de una de las confiterías más conocidas de Oviedo, que cumple cien años: 'Los clientes son los mejores embajadores
- Hallan a un joven desangrándose en el Antiguo de Oviedo tras ser apuñalado por tres personas
- Masymas pone fecha de cierre a uno de los supermercados de Ciudad Naranco: 'Queremos dar las gracias a todos los vecinos, clientes y visitantes que nos habéis acompañado durante todo este tiempo
- La 'histórica' cafetería de Oviedo que cierra tras siete décadas: 'Esta semana han llorado aquí muchos clientes
- Este gigante de la moda cierra su último local propio en Oviedo y atraviesa una grave crisis económica
- Vox denunciará al Ayuntamiento de Oviedo ante el Principado por utilizar el Campo San Francisco como un 'recinto ferial