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Una ceremonia de hondo significado en la Catedral: las reliquias de cinco mártires bajo el altar mayor

«La Iglesia será perseguida siempre por los amigos de la oscuridad», afirma el Arzobispo en su homilía de la tarde

El Arzobispo se agacha bajo el altar mayor de la Catedral para cerrar la arqueta con las reliquias de los cinco mártires.

El Arzobispo se agacha bajo el altar mayor de la Catedral para cerrar la arqueta con las reliquias de los cinco mártires.

Oviedo

Las reliquias de cinco mártires del siglo XX vinculados a Asturias ya están depositadas en una arqueta bajo el altar mayor de la Catedral de Oviedo desde este domingo, tercero de adviento, un momento de «tregua», según dijo el Arzobispo, Jesús Sanz Montes, en una misa de la que participaron una decena de sacerdotes, la mayoría canónigos.

Las reliquias «autentificadas y selladas» pertenecen a los beatos Gregorio Díaz Pérez, Celestino Alonso Villar y Emilio Saiz López, de la Orden de Predicadores, que estaban en el convento de Navelgas (Tineo), donde fueron martirizados. Como el beato Juan Alonso, natural de Oviedo y presbítero de los Misioneros del Corazón de María, muerto en Barbastro, y el allerano Juan Alonso, que encontró la muerte como misioneros del Sagrado Corazón en Ichiché (Guatemala), según el acta, leída por el secretario del Cabildo, Manuel Ángel Acebal. «La Iglesia será perseguida siempre porque los amigos de la oscuridad, la muerte y la injusticia siempre tendrán enfrente a un pueblo cristiano que les resultará incómodo», proclamó el Arzobispo en una misa, a la que acudió el canónigo ya retirado Agustín Hevia Ballina.

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