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Josefina Martínez: "La aspiración de Alarcos fue vivir y dejar vivir al prójimo"

Discípulos y colegas homenajean al padre de la gramática funcional en un acto donde Darío Villanueva denunció la llegada del posthumanismo a la Universidad

Por la izquierda, los profesores María Antonia Martín Zorraquino, José Antonio Martínez, Salvador Gutiérrez, Darío Villanueva, Josefina Martínez, Miguel Alarcos, el rector Villaverde, Juan Gil, Jesús Vázquez, Guillermo Rojo  y  Francisco Marcos-Marín, ayer, al inicio del homenaje en el Paraninfo. | FERNANDO RODRÍGUEZ

Por la izquierda, los profesores María Antonia Martín Zorraquino, José Antonio Martínez, Salvador Gutiérrez, Darío Villanueva, Josefina Martínez, Miguel Alarcos, el rector Villaverde, Juan Gil, Jesús Vázquez, Guillermo Rojo y Francisco Marcos-Marín, ayer, al inicio del homenaje en el Paraninfo. | FERNANDO RODRÍGUEZ

Chus Neira

Chus Neira

Oviedo

La voz de Emilio Alarcos Llorach volvió a sonar ayer en el Paraninfo de la Universidad de Oviedo. Su universidad. Lo hizo durante poco más de un minuto en el vídeo de su intervención en el Milenario del español, en San Millán, en 1977, que el profesor inició, entonces, recitando unos versos de Gonzalo de Berceo. Que se escuchara la voz de Alarcos al inicio de acto doble (o triple) encaminado a despedir con todos los honores la celebración del centenario de su nacimiento de hace tres años y sus epígonos, fue un deseo de su viuda, Josefina Martínez. La directora de la cátedra que lleva el nombre del insigne lingüista también quiso recalcar en su intervención que el encuentro marca un antes y un después en el trabajo dedicado a mantener viva la memoria de un hombre "bueno y sabio, cuya máxima aspiración era vivir y dejar vivir al prójimo".

Martínez, el rector Villaverde y Darío Villanueva, en la presidencia. | FERNANDO RODRÍGUEZ

Martínez, el rector Villaverde y Darío Villanueva, en la presidencia. | FERNANDO RODRÍGUEZ / .

Martínez ayer habló poco pero emocionada, agradeciendo a todos los que han hecho posible el trabajo desarrollado por la Cátedra hasta aquí (24 años de trabajo, más de 200 conferencias, enumeró) y anunciando un nuevo curso para su empresa, ahora dedicado a la pervivencia del legado del maestro. Su intervención la cerró con versos de José Hierro –"Buscas los días. Desandas el viejo camino./ Dices: ‘Fue aquí..., por aquí...’/ Buscas los días. Te aferras a escenas/ que son el reflejo de un sueño en la sombra de un sueño"– y con el agradecimiento a la belleza de saber que en "este gracioso andar entre las ruinas" "hay algo que no ha muerto en nuestras manos todavía".

La intervención de Josefina Martínez separó las dos partes del acto dedicado a despedir el centenario de Alarcos. La primera consistió en una conferencia magistral (en todos los sentidos del adjetivo) del expresidente de la Real Academia Española Darío Villanueva. La segunda, fueron las presentaciones propiamente dichas de dos obras (de dos volúmenes cada una) que representan el antes y después en el trabajo alarquiano. Una, el número especial de la revista "Archivum" que incluye todos los trabajos recibidos con motivo del centenario. Otra, la "Suma de estudios de gramática funcional del español", que se puede considerar la primera entrega de las obras completas, ordenadas y organizadas, de Alarcos que ahora Josefina Martínez se propone publicar.

Para completar el homenaje, acudieron académicos de aquí y allá. Además de los que tomaron la palabra, estuvieron presentes los profesores Jose Antonio Martínez, María Martín Zorraquino o Francisco Marcos-Marín.

La disertación de Darío Villanueva finalizó con un epílogo en el que citó una frase de Ezio Raimondi para referirse al homenajeado –"La filología no es vana cuando es amor de la verdad y búsqueda laboriosa, en la que el hombre se descubre y se plasma a sí mismo, inmortal a su manera. Así Emilio Alarcos Llorach"–. Antes, se orientó a denunciar la renuncia de la Universidad en la defensa de la razón, tal y como ésta se forjó en la ilustración, con Kant a la cabeza y no tanto dentro de los ámbitos académicos, en unos tiempos en los que ha triunfado la postmodernidad, el posthumanismo y el pensamiento woke. Todo ello, concluyó ha llevado a pensar en "una universidad a salvo de las ideas que dan miedo" o a "denunciar que la ciencia moderna no es más que un mito impuesto por el autoritarismo".

Para la presentación de "Bajo el signo centenario de Emilio Alarcos Llorach", título del número especial de Archivum, su director, Jesús Vázquez habló del origen de una publicación puesta en marcha por el propio Alarcos junto al profesor Cachero y aplaudió la "excepcional nómina de colaboraciones", 37 artículos y reseñas en torno a Alarcos. Miguel Alarcos Martínez, director científico de este número especial, mostró su agradecimiento por haber podido honrar a su padre con este trabajo, una suerte de "crisol del signo alarquista" que se subdivide, a su vez, en el signo del maestros, el signo del científico y el signo del poeta

Al académico Salvador Gutiérrez le tocó presentar los dos volúmenes de la "Suma de estudios de gramática", recuperación exhaustiva que multiplica por cuatro, con 79 trabajos en total, las últimas ediciones de estos estudios de gramática, a los que ahora se añaden los desarrollados junto a Josefina Martínez. Gutiérrez admitió que las disciplinas cambian y que la filología se había expandido mucho pero destacó que "los clásicos siguen vivos por su perfección". "Todo cambia pero queda algo, igual que las columnas en el Partenón. Estoy convencido de que las generaciones de mañana volverán la vista al funcionalismo alarquiano y aquí encontrarán respuestas para entender la compleja maquinaria de la lengua". Tras él, unas breves intervenciones de Guillermo Rojo y Juan Gil glosando la talla del maestro despidieron el homenaje.

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