Parón en un proyecto vital para Oviedo: Los derribos en el viejo HUCA seguirán paralizados hasta el próximo octubre
El traslado del Centro de Sangre a Llanera y la necesidad de demoler los «hongos» dejan sin calendario definido la regeneración de El Cristo

El edificio de Llanera que acogerá la nueva sede del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos.
L. B.
El derribo del viejo HUCA se eterniza. La paralización desde el pasado verano de las demoliciones previstas para este año en el antiguo complejo sanitario se prolongará, al menos, hasta octubre. Un día después de que el consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, anunciara que los trabajos no se reanudarán hasta que culmine el traslado del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos, la gerente del centro explicó que la mudanza no se producirá hasta que concluyan los diez meses de obras necesarias para acondicionar la nueva sede de Llanera, cuyo inicio está previsto para enero. Esta circunstancia, unida a la necesidad de acometer el inicialmente inesperado derribo de los conocidos «hongos», que en su día albergaron las policlínicas, hace imposible fijar plazos para completar las demoliciones.
El Gobierno regional decidió en verano detener las actuaciones para revisar el estado de estos edificios. Los informes técnicos que ahora maneja el Principado concluyen que las construcciones son irrecuperables, lo que altera los planes iniciales del Ejecutivo de Adrián Barbón, que contemplaban su restauración como semillero de empresas.
El traslado del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos se realizará al Centro Tecnológico de Llanera, en las antiguas instalaciones de la empresa Treelogic. Sin embargo, según explicó la gerente de la entidad, María Teresa Díaz, el nuevo centro está pendiente de unas obras de adecuación que aún no han comenzado. La actuación, licitada por Cruz Roja Española con un presupuesto de tres millones de euros, se encuentra a la espera de la firma del contrato, prevista para las próximas semanas.
Instalaciones «penosas»
«Tenemos muchas ganas de trasladarnos a Llanera», aseguró Díaz, quien calificó las actuales instalaciones del viejo HUCA como «penosas». «Trabajamos en un edificio muy antiguo, con buenos profesionales y buenos medios, pero con un entorno y unas infraestructuras que generan muchos problemas de mantenimiento», señaló. Según la gerente, la licitación está a punto de culminar. «Estamos pendientes de la firma del contrato y confiamos en que a primeros de enero puedan comenzar las obras. La estimación es de unos diez meses, por lo que esperamos poder estar allí en octubre», añadió.
Las obras en Llanera permitirán trasladar al personal técnico que actualmente trabaja en El Cristo y contar también con una sala de extracciones de sangre, lo que posibilitará centralizar la actividad en un espacio más moderno y adaptado a las necesidades del servicio. Hasta que ese traslado sea una realidad, el Principado no puede continuar con los derribos previstos en el recinto.
A esta situación se suma la necesidad de buscar nuevas fórmulas contractuales para incluir de manera específica el derribo de los «hongos», lo que añade más incertidumbre a los plazos. El Principado baraja licitar un nuevo contrato o modificar el vigente para ampliar las actuaciones a estos edificios. Todo ello deja sin calendario definido los planes regionales para derruir las viejas construcciones y avanzar en la regeneración de este amplio espacio urbano, abandonado desde el cierre del HUCA hace ya más de una década.
La falta de avances ha provocado reacciones políticas. El grupo municipal de IU reclamó de forma urgente la reactivación de la Comisión especial sobre El Cristo. La coalición considera imprescindible convocar una nueva reunión para «desbloquear» una actuación «estratégica» para la ciudad y el barrio. Entre sus demandas figura acelerar el traslado del centro de transfusiones y de la Unidad de Tratamiento de Toxicómanos para poder reanudar las demoliciones, así como instar al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a definir los usos de la antigua Residencia y del edificio de Rehabilitación. Su portavoz, Gaspar Llamazares, advirtió de que «no se puede permitir que uno de los proyectos urbanos más importantes de Oviedo siga bloqueado».
Por su parte, el socialista Javier Ballina aprovechó el anuncio del derribo de los «hongos» para llamar a una reflexión colectiva sobre la protección del patrimonio arquitectónico de Oviedo. Aunque reconoció los criterios técnicos que avalan la demolición, subrayó que «decisiones de este tipo no son solo técnicas o funcionales, sino también culturales». Ballina animó a abrir un debate sereno sobre qué ciudad se quiere construir y qué valor se concede a las obras que han marcado una época, en un momento clave para el futuro de El Cristo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Espectacular incendio en Oviedo: arden diez coches de madrugada y se investiga si el fuego fue provocado
- El histórico hotel de Oviedo que cierra este lunes para abordar una profunda reforma
- La historia de una de las confiterías más conocidas de Oviedo, que cumple cien años: 'Los clientes son los mejores embajadores
- Hallan a un joven desangrándose en el Antiguo de Oviedo tras ser apuñalado por tres personas
- El Grupo Paraguas, conocido por el restaurante Amazónico, desembarca en Asturias: aquí abrirá su primer restaurante en la región
- La 'histórica' cafetería de Oviedo que cierra tras siete décadas: 'Esta semana han llorado aquí muchos clientes
- Este gigante de la moda cierra su último local propio en Oviedo y atraviesa una grave crisis económica
- El librero de Oviedo que llevaba la cuenta de los días de confinamiento en la pandemia se jubila y busca relevo: 'Es un negocio que sigue funcionando
