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Alberto Miguélez-Rouco, dirige este viernes en Oviedo: "Descubrí ‘El Mesías’ con 11 años y me hizo dedicarme a la música"

El contratenor se subirá al podio del auditorio Príncipe Felipe, en Oviedo, para dirigir a la OFIL y al coro de la Fundación Princesa en un clásico de la Navidad

Alberto Miguélez-Rouco.

Alberto Miguélez-Rouco. / LNE

Chus Neira

Chus Neira

Oviedo

Alberto Miguélez-Rouco llega este viernes (19.30 horas) al Auditorio Príncipe Felipe para dirigir "El Mesías" de Haendel cantado por el coro de la Fundación Princesa de Asturias con Oviedo Filarmonía y las voces de Sylvia Schwartz, Judit Subirana, Rodrigo Carreto y José Coca.

¿Cuál es su relación con esta obra?

Nunca la he hecho entera, ni como cantante ni como director, pero es la obra por la que me dedico a la música.

Cuente

Tenía once años, estaba en La Coruña y yo cantaba en un coro de repertorio más tardío, pero escuché en la Escuela Municipal de Música "El Mesías" dirigido por Pablo Carballido, que luego sería mi profesor. Lo escuché y me dije "es esto, es lo que quiero hacer".

¿Recuerda las sensaciones?

Sí, fue hace ya veinte años y es como si no hubiera pasado el tiempo. Desde aquel día no he dejado de escuchar "El Mesías" y de descubrir a Haendel y a otros directores barrocos.

Usted canta, toca, dirige. ¿Cómo compagina estas facetas?

Desde el principio se han mezclado siempre. A veces canto, a veces diriujo, a veces toco. Y todo pasa de uno a otro lado como si fuera un puente. En este caso será la primera vez que dirijo, no "El Mesías" completo, porque es una selección, pero me hace ilusión poder aportar mis ideas sobre la obra y traducirlas en un concierto.

¿Es propio del barroco esa versatilidad, no?

Todos los grandes compositores eran también instrumentistas. Y pasaban del terreno del instrumento a la composición con facilidad. No se daba quizá tanto en el caso de cantantes ese perfil, pero en mi caso me ayuda también a establecer un puente entre los cantantes y la parte instrumental. Al conocer esa parte hay siempre una ventaja, un punto a favor. Y el haber cantando tantos años en coros me da una relación muy directa con el coro, en especial un coro de "amateurs". Es un mundo que conozco muy bien.

¿Qué significa esta obra?

Es un oratorio muy particular en la producción de Haendel porque no tiene trama. Es una sucesión de escenas, de reflexiones muy profundo que van del nacimiento a la resurrección de Cristo. Es impresionante como consigue traducir esos textos en música utilizando solo la voz y los instrumentos. Aunque en sus cartas no lo diga, es evidente lo importante que era para él la obra, pues en la estatua de su tumba sostiene una partitura en la mano que es el primer número de la parte 3, la que habla de la resurrección. Creo que tenía una relación muy profunda con la obra.

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