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Graban a un oso devorando a una burra en Oviedo: "Están al lado de nuestras casas y nos van a comer a nosotros"

El ataque, que en un principio se atribuyó a los lobos, se produjo en la localidad de Caces, a escasos diez kilómetros de la Catedral: "Cualquier día va a haber una desgracia"

Graban a un oso devorando a una burra en Oviedo: "Están al lado de nuestras casas y nos van a comer a nosotros"

Félix Vallina

Félix Vallina

En un principio se culpó a los lobos, pero quien devoró a la burra "Mimosa" en Caces, a poco más de diez kilómetros del centro urbano de Oviedo, fue un oso de grandes dimensiones. Al menos eso es lo que sostiene el propietario del animal, Daniel Suárez, que un mes después del ataque ha puesto a disposición de LA NUEVA ESPAÑA unas grabaciones en las que se ve al plantígrado comiéndose a su burra. "Puse las cámaras unos días después porque sabía que los destrozos que tenía el animal no podían ser de los lobos aunque el guarda, en un principio, así lo determinó. Además, los lobos cuando atacan vuelven", señala Daniel Suárez.

El ataque tuvo lugar en una parcela situada justo al lado de la Senda de la Salamandra, una zona transitada que une la localidad de Caces con Siones. "Mimosa", una burra de tres años y medio, estaba preñada. "Están al lado de nuestras casas y nos van a comer a nosotros. Alguien tiene que ponerle freno a esto porque cualquier día va a ocurrir una desgracia", asegura Daniel Suárez. "He dado parte al Ayuntamiento para que nos ayuden y se pongan en contacto con quien sea necesario en el Principado, a ver el caso que nos hacen", añade el propietario de "Mimosa".

La muerte de "Mimosa" se produjo la noche de un sábado. Cuando Daniel Suárez llegó el domingo a la finca se dio cuenta rápido de que faltaba uno de sus animales –tiene allí otras ocho burras– y la encontró en una esquina de la parcela. Estaba cosida a dentelladas, «totalmente destrozada», aseguró el hombre días después de lo ocurrido. "El guarda forestal de la zona certificó el ataque y me dijo que lo más probables es que haya sido cosa de tres o cuatro lobos de talla adulta que atacaron a la vez", señaló entonces Daniel Suárez. Pero ahora está seguro de que no fue así. "Sospechaba que no podía ser y por eso puse las cámaras", insiste.

Otros ataques

Los vecinos de la zona rural de Oviedo afirman que el problema es cada vez mayor. «El oso sabe que puede matar y ahora el peligro va a ser mayor, han perdido el miedo», dice el dueño de «Mimosa». El ataque a la burra de Daniel Suárez se produjo sólo unas semanas después de que un lobo provocase la muerte de «Chipi», otro burro con enorme valor sentimental para una familia de Puerto. El animal estaba en una finca situada en mitad del pueblo, junto a varias casas, y un lobo le mordió hasta causarle heridas tan graves que obligaron a sacrificarlo.

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