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Peláez dice ahora que los derribos del HUCA se podrían retomar en verano

El consejero de Hacienda desvela un informe que ve viable compaginar durante tres meses las obras con el traslado del Centro de Tejidos

Vista aérea, tomada con un dron, del antiguo Hospital General.

Vista aérea, tomada con un dron, del antiguo Hospital General. / Miki López

Lucas Blanco

Lucas Blanco

El Cristo

El consejero de Hacienda del Principado, Guillermo Peláez, aseguró este miércoles que las obras de derribo del antiguo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) podrían reanudarse hasta tres meses antes del traslado definitivo del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos, previsto para octubre. Según explicó, un informe técnico ha concluido que las demoliciones pueden convivir durante 90 días con la actividad del centro, lo que permitiría adelantar al verano la vuelta de las máquinas, a pesar de que el lunes el consejero dijo que no lo harían "hasta que el Centro Comunitario de Sangre y Tejidos no abandone el emplazamiento inicial".

Peláez realizó estas declaraciones tras la reunión de la comisión mixta entre la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) y el Principado, en respuesta a la información publicada sobre la prolongación de la paralización de los derribos hasta completar la mudanza del centro.

El consejero recordó que el edificio que ocupa actualmente el Centro Comunitario de Sangre y Tejidos está incluido desde el inicio en el proyecto de demolición del viejo HUCA. Sin embargo, los sucesivos retrasos en el calendario de traslado obligaron al Principado a suspender las obras el pasado verano. "El Centro manejaba unas fechas que se han ido retrasando y eso ha motivado que hayamos tenido que paralizar los trabajos", señaló.

Tras esa decisión, el Principado encargó varios informes técnicos. Uno de ellos analizaba el estado de los conocidos como "hongos", las antiguas Policlínicas, cuya demolición no estaba inicialmente prevista, y otro estudiaba el posible cronograma de las obras, valorando si era viable compatibilizarlas con la permanencia del centro sanitario. Según Peláez, las conclusiones son claras: las demoliciones pueden convivir con la actividad del Centro de Tejidos durante un máximo de tres meses.

"Si el Centro de Tejidos se va en octubre, tres meses antes podremos reiniciar los trabajos", afirmó el consejero, aunque matizó que el Principado sigue estando "a expensas" de que el traslado se materialice. En este sentido, reconoció que el centro tiene "muchas ganas" de abandonar las actuales instalaciones y que ya se está trabajando en la reforma de la nave de Llanera que acogerá la nueva sede.

El servicio se trasladará al Centro Tecnológico de Llanera, donde se ejecutarán unas obras de adecuación licitadas por Cruz Roja Española por un importe de tres millones de euros. Según explicó la gerente del centro, María Teresa Díaz, los trabajos podrían comenzar en enero, tras la firma del contrato, con una duración estimada de diez meses, lo que situaría la mudanza en octubre.

A esta situación se suma la necesidad de redefinir el proyecto de demolición para incluir el derribo de los "hongos", tras confirmarse su estado irrecuperable, lo que añade incertidumbre a los plazos finales. Mientras tanto, el anuncio de Peláez introduce por primera vez la posibilidad de que las demoliciones se reactiven antes del traslado completo, adelantando parcialmente un proyecto clave para Oviedo.

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