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Incansables aplausos a "El Mesías", el concierto que anuncia la Navidad

Notables resultados artísticos del coro de la Fundación Princesa de Asturias y de Oviedo Filarmonía, la novedad de un programa del que solía encargarse la OSPA

El escenario principal del Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo, durante el concierto de «El Mesías» de la Fundación Princesa de Asturias. | LUISMA MURIAS

El escenario principal del Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo, durante el concierto de «El Mesías» de la Fundación Princesa de Asturias. | LUISMA MURIAS

Jonathan Mallada Álvarez

Jonathan Mallada Álvarez

Oviedo

El Auditorio ovetense acogió anoche el tradicional concierto de Navidad que, cada año, organiza la Fundación Princesa de Asturias y en el que, como ya es habitual, se interpretó una selección de números del oratorio más emblemático de G. F. Haendel: "El Mesías".

El público, que abarrotaba el Auditorio y entre el que se distinguían numerosos miembros de la corporación municipal, el presidente de la Junta General del Principado, Juan Cofiño, y el ex rector Juan Vázquez, nombrado recientemente miembro del patronato de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo, entre otros, disfrutó durante algo más de dos horas de la música excepcional del compositor de origen alemán gracias al talento del coro de la Fundación y de Oviedo Filarmonía, una novedad en la velada de la que suele encargarse la OSPA, la Sinfónica del Principado.

El coro demostró que "El Mesías" forma parte de su ADN a través de intervenciones muy trabajadas donde lucieron un gran equilibrio y un color atractivo, solventando las coloraturas en números como "All we like sheep" y cosechando los aplausos de un público muy respetuoso en el célebre "Hallelujah". Por su parte, la OFIL se reveló –de la "Sinfonía" inicial– como una orquesta sólida, con una cuerda brillante y homogéna, muy maleable y flexible a los tempi de Miguélez Rouco.

Junto a las dos formaciones, un cuarteto solista bastante equilibrado. La soprano Sylvia Schwartz, con un timbre pulido aunque algo velado, desplegó sus expresivos agudos en el aria "Rejoice greatly", mientras que Judit Subirana (mezzosoprano) imprimió a cada uno de los números una gran musicalidad, con un vibrato controlado y unos ornamentos bien implementados. El tenor, Rodrigo Carreto, mostró unas cualidades vocales interesantes y resolvió con acierto las coloraturas. Del mismo modo, José Coca Loza (bajo) convenció gracias a sus poderosos graves, bien timbrados y repletos de armónicos.

Para redondear la cita, Alberto Miguélez Rouco comandó el concierto con mucho tino, ofreciendo una versión muy viva y dinámica, pendiente del coro y los músicos en todo momento y ejecutando algunas dinámicas que revistieron de interés la interpretación.

Ante los incansables aplausos del público, los músicos bisaron el "Hallelujah", rubricando el broche de oro a la velada y dando la bienvenida a la Navidad en Oviedo.

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