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La Zona de Bajas Emisiones de Oviedo afectará a "pocas calles y muy céntricas"

Las restricciones de Europa a los vehículos más contaminantes se limitan al Antiguo y el entorno de Marqués de Santa Cruz y Uría

Una de las cámaras de control de la Zona de Bajas Emisiones de Oviedo. / Luisma Murias

Una de las cámaras de control de la Zona de Bajas Emisiones de Oviedo. / Luisma Murias / LNE

Lucas Blanco

Lucas Blanco

Oviedo

LA NUEVA ESPAÑA inicia desde hoy hasta el 1 de enero una serie diaria de informaciones aclaratorias sobre la puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones de Oviedo, que comenzará a funcionar el día de Año Nuevo en varias vías céntricas de la capital asturiana

Oviedo pondrá en marcha el jueves, día de Año Nuevo, la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una medida obligatoria por la normativa europea para ciudades de más de 50.000 habitantes que, en el caso de la capital asturiana, nace con un alcance muy limitado y con vocación claramente pedagógica. Ante la pregunta de los usuarios de "¿cómo me afecta la Zona de Bajas Emisiones si tengo un vehículo sin etiqueta ambiental?", el Ayuntamiento insiste en lanzar un mensaje de tranquilidad a los conductores: no se trata de cerrar el centro ni de prohibir el tráfico de forma generalizada, sino de regular el acceso de los vehículos más contaminantes a "pocas calles y muy céntricas".

La ZBE se configura como un anillo cuyo perímetro coincide con algunas de las principales vías comerciales de la ciudad. Ese límite lo forman las calles Adelantado de la Florida, Postigo Bajo, Postigo Alto, Padre Suárez —en el tramo comprendido entre Postigo Alto y Marqués de Gastañaga—, Marqués de Gastañaga, Campomanes, Santa Susana, Conde de Toreno, Uría, Doctor Casal, Melquiades Álvarez, Covadonga, Manuel García Conde y Víctor Chávarri. Circular por estas calles no supondrá infracción, independientemente del tipo de vehículo, ya que el perímetro queda excluido de las restricciones.

Anillo de la Zona de Bajas Emisiones de Oviedo.

Anillo de la Zona de Bajas Emisiones de Oviedo. / LNE

La precaución debe extremarse al abandonar esas vías y adentrarse en el interior del anillo. Es en esas calles interiores donde actúan las 450 cámaras y sensores instalados para controlar los accesos y detectar posibles infracciones. Calles muy concurridas como Marqués de Santa Cruz, el eje formado por Fruela o Cabo Noval, así como otras céntricas como Jovellanos o Azcárraga, quedan dentro del ámbito de control. Lo mismo ocurre con viales del Antiguo como Paraíso o Martínez Vigil, aunque conviene recordar que muchos espacios peatonales ya estaban cerrados al tráfico y no se ven afectados por la nueva regulación.

Las restricciones solo alcanzan a los vehículos sin distintivo ambiental de la DGT: turismos de gasolina anteriores al año 2000 y diésel matriculados antes de 2006, considerados los más contaminantes. Según los datos municipales, estos coches representan únicamente el 9,8% del parque móvil que circula por Oviedo, un porcentaje reducido que limita "al máximo" el impacto de la medida.

Excepciones

Además, los propietarios de estos vehículos disponen de un amplio abanico de excepciones. Podrán acceder a la ZBE, entre otros supuestos, los residentes en la zona, quienes trabajen en el área afectada, los vehículos de servicios esenciales o quienes acudan a un parking público. En este último caso, no será necesario realizar ningún trámite previo: las cámaras se encargarán de verificar automáticamente que el vehículo entra y sale de un aparcamiento y lo eximirán de sanción. Otros colectivos, como los trabajadores del interior de la ZBE, sí deberán gestionar su autorización a través de una plataforma municipal que está a punto de estrenarse.

El Ayuntamiento defiende que la aplicación será "light". La ZBE se limitará a calles muy concretas, delimitadas en el plano que acompaña esta información, y solo serán sancionados aquellos vehículos sin etiqueta ambiental que circulen por ellas sin cumplir ninguna de las excepciones previstas.

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