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La joya patrimonial de Oviedo que sorprende al turista rodeada de andamios: "Es una pena, pero será para mejor"

El monumento será objeto de intervenciones durante tres meses para restaurar los daños en su estructura pétrea

La Foncalada, rodeada de andamios.

La Foncalada, rodeada de andamios.

Lucas Blanco

Lucas Blanco

La Foncalada ha cambiado de aspecto y el cambio no ha pasado inadvertido. El histórico monumento ovetense está desde hace unos días rodeado de andamios, señal inequívoca de que los trabajos de restauración están en marcha. La nueva imagen de la fuente, envuelta en estructuras metálicas, atrajo este sábado la atención de muchos turistas y vecinos que se acercaron hasta el enclave para contemplar de cerca uno de los grandes símbolos del prerrománico asturiano en pleno proceso de conservación.

«Es una pena encontrarla así, pero seguro que es para mejor», explicaba Jocelyn Rodríguez, una estadounidense que se encuentra estos días de visita a unos familiares en la región y que ayer se detuvo a observar la histórica fuente. Como ella, muchos visitantes se asomaron con curiosidad al perímetro de obra, cámara en mano.

Reconocimientos

La fuente de Foncalada es una de las pocas construcciones civiles prerrománicas que han llegado hasta nuestros días. Se trata de un hito de la arquitectura medieval europea y de la ingeniería de la época, mandado construir por el rey Alfonso III el Magno en el siglo IX. Su singularidad y relevancia histórica le valieron la declaración de Monumento Nacional en 1931 y, décadas más tarde, en 1998, el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Pese a su valor excepcional, la estructura presenta diversos problemas de conservación. Los informes técnicos detectan «daños en las fábricas pétreas y morteros exteriores» que conforman los muros del edículo. Tal y como se advierte en la documentación, de no atajarse esta degradación progresiva se produciría «un menoscabo para la integridad de este pequeño edículo altomedieval de nave única», comprometiendo su estabilidad y su correcta conservación a largo plazo.

El catálogo urbanístico permite en este tipo de bienes intervenciones de conservación, reparación, restauración, reconstrucción y rehabilitación parcial. Con ese respaldo normativo, la Consejería de Cultura, liderada por Vanessa Gutiérrez, ha puesto en marcha una actuación de conservación y restauración que se desarrollará durante un plazo aproximado de tres meses. El contrato, ya adjudicado, permitirá actuar sobre los principales focos de deterioro que presenta la fuente.

Combinación de materiales

La Foncalada está formada por una combinación de materiales como arenisca amarilla, gris y roja; caliza de grano fino, grueso y cristalino, además de distintos morteros. A lo largo de su dilatada historia ha sido objeto de diversas intervenciones que han permitido mantenerla en pie, aunque en la actualidad sufre dos alteraciones profundas consideradas graves: la intensa colonización biológica y la pérdida de material constituyente, tanto pétreo como de morteros, que ponen «en peligro su estabilidad mecánica».

El principal problema del monumento es su continua exposición a una elevada humedad. Su situación deprimida respecto al entorno, la escasa ventilación e insolación y la presencia de un basamento poco permeable favorecen el crecimiento de vegetación y la precipitación de carbonatos sobre la piedra y los morteros, provocando incluso la pérdida de material original.

A ello se suman otras alteraciones visibles, como las costras negras generadas por la acumulación de contaminantes y suciedad en contacto con el agua, así como desgastes derivados de la propia funcionalidad histórica de la fuente. Los trabajos ahora iniciados buscan frenar el deterioro, recuperar la lectura del conjunto y garantizar que la Foncalada siga siendo, durante muchos años más, uno de los grandes referentes patrimoniales de Oviedo y de Asturias. n

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