Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Oviedo dará "margen" para que los ciudadanos se adapten a la Zona de Bajas Emisiones: todas las claves sobre la medida

El Ayuntamiento intensifica las campañas informativas para evitar que los conductores de vehículos sin etiqueta ambiental incurran en infracciones

Las señales pintadas de la Zona de Bajas Emisiones en la avenida de Galicia.

Las señales pintadas de la Zona de Bajas Emisiones en la avenida de Galicia. / Mario Canteli

Lucas Blanco

Lucas Blanco

Oviedo concederá "un tiempo de transición" para implantar la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que entra en vigor este jueves, día de Año Nuevo, con el fin de evitar que posibles problemas técnicos conviertan el estreno del sistema en un quebradero de cabeza para vecinos y visitantes. El Ayuntamiento asume que la puesta en marcha de la aplicación "ZBE Oviedo", diseñada para tramitar las excepciones que permitirán acceder al centro a algunos vehículos sin etiqueta ambiental, puede requerir ajustes iniciales, por lo que opta por "dar margen" a los vecinos con una aplicación "gradual y pedagógica" de la ordenanza.

La ZBE comenzará a funcionar en el perímetro delimitado por las calles Adelantado de la Florida, Postigo Bajo, Postigo Alto, Padre Suárez, Marqués de Gastañaga, Campomanes, Santa Susana, Conde de Toreno, Uría, Doctor Casal, Melquiades Álvarez, Covadonga, Manuel García Conde y Víctor Chávarri. Se trata del anillo interior que engloba el Antiguo y las vías entre el Campo San Francisco y Campomanes, mientras que los propios ejes que marcan el límite quedarán fuera de la regulación.

La concejalía de Seguridad Ciudadana, dirigida por José Ramón Prado, insiste en que el proyecto, llamado a mejorar la calidad del aire del centro urbano, afectará a una minoría. Un estudio municipal cifra en el 9,8 por ciento los turismos que quedarían inicialmente restringidos, además del 8,7 por ciento de las furgonetas y apenas el 2,3 por ciento de las motos del tráfico habitual. Aun así, el despliegue de la normativa se acompaña de un amplio abanico de exenciones que obliga a un complejo sistema de autorizaciones.

Los vehículos sin distintivo ambiental no podrán acceder, circular ni estacionar en la zona salvo permiso expreso, aunque podrán hacerlo residentes empadronados, personas con movilidad reducida, transportistas, autónomos, propietarios de garajes, clientes de hoteles y parkings, vehículos de obras, talleres, servicios públicos y emergencias. En muchos casos, la autorización será automática, como ocurre con los residentes cuyo vehículo figure a su nombre o con los usuarios de aparcamientos subterráneos, siempre que entren en un plazo máximo de quince minutos.

Plataforma tecnológica

Otros colectivos deberán solicitar el permiso a través de la plataforma "ZBE Oviedo", está llamada a facilitar la gestión de solicitudes. La misma ya está operativa –puede descargarse a través del móvil–, aunque los técnicos reconocen que su arranque puede generar incidencias puntuales. De ahí la decisión de conceder un margen de adaptación durante al menos durante unos días, priorizando la información al castigo.

La ordenanza también contempla moratorias relevantes. Los autónomos y transportistas con vehículos sin etiqueta adquiridos antes de 2026 podrán circular hasta 2031, y las personas con tarjeta PMR tendrán autorizaciones vinculadas a su vigencia. Los vehículos con matrícula extranjera contarán con permisos temporales de hasta seis meses, mientras que empresas de obras o talleres dispondrán de autorizaciones específicas.

Desde el Ayuntamiento subrayan que la colocación de la pegatina ambiental no es obligatoria, aunque sí recomendable para facilitar los controles mediante cámaras. El mensaje que se quiere trasladar es de calma: habrá facilidades, un sistema sencillo y un periodo de transición para que la Zona de Bajas Emisiones eche a andar sin traumas en Oviedo.

El gobierno local confía en que la fase inicial sirva para detectar fallos, aclarar dudas y ajustar procedimientos, especialmente en lo relativo a la validación de documentos y al cruce digital de matrículas. La intención es que nadie quede fuera por desconocimiento o por incidencias informáticas. Durante ese tiempo, la campaña informativa se intensificará en barrios, comercios y asociaciones, con especial atención a quienes deben realizar trámites previos. El Ayuntamiento recalca que "la ZBE no es un fin recaudatorio, sino una herramienta ambiental y de ordenación urbana pensada para un centro más habitable". El calendario prevé revisiones periódicas y diálogo continuo con la ciudadanía para consolidar el modelo sin generar conflictos innecesarios. n

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents