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Repostería Casino, un clásico de Reyes

Con presencia en Cornellana y también en Oviedo, la confitería asturiana vive su gran campaña de enero con roscones artesanos y un mostrador navideño lleno de imprescindibles como casinitas, turrones, casadielles, carajitos o carbayones

Responsables de Casino muestran algunos roscones.

Responsables de Casino muestran algunos roscones. / Pablo Solares

En estas fechas, hay obradores que trabajan con un pulso distinto. La cuenta atrás hacia Reyes convierte el mostrador en un mapa de tradiciones: masas que reposan, hornos a pleno rendimiento y encargos que se organizan con antelación. En ese paisaje navideño, Repostería Casino vive uno de sus grandes momentos del año con una propuesta que va mucho más allá del roscón: un repertorio de dulces y clásicos asturianos que se repite Navidad tras Navidad en muchas casas.

El roscón de Reyes es, naturalmente, la pieza central. Casino lo plantea desde la artesanía y la constancia: una elaboración pensada para compartirse el 6 de enero –y en los días previos– con la misma idea de siempre, la de reunir a la gente alrededor de la mesa. En su oferta conviven roscones de bollería y de hojaldre, con un abanico de rellenos que permite elegir sin romper la tradición: desde los más clásicos, como nata o crema, hasta opciones como almendra, cabello de ángel, trufa o chocolate.

Junto al roscón, el mostrador navideño de Casino se apoya en productos que ya forman parte de su identidad. Entre ellos destacan las casinitas, una de las especialidades más reconocibles de la casa: galletas de chocolate y almendra elaboradas sin harina de trigo, muy presentes en estas semanas para completar bandejas, llevar como detalle o sumar a la sobremesa. En Navidad, ese tipo de piezas tienen un papel claro: sostener el "picoteo dulce" de las fiestas y ofrecer una alternativa muy característica del obrador, de esas que se asocian a una marca y la distinguen.

Un roscón de Reyes de Casino

Un roscón de Reyes de Casino / Pablo Solares

La tradición asturiana aparece también en forma de casadielles, carajitos y carbayones, que refuerzan el carácter de confitería clásica y completan una oferta pensada para gustos distintos. A ese conjunto se suma una gama de turrones artesanos que conviven con los formatos tradicionales y amplían el abanico con sabores actuales: desde propuestas como chocolate crujiente, pistacho o nata y nueces, hasta los de referencia de Jijona y Alicante. La idea es que en una sola parada se pueda resolver buena parte del "fondo de armario" navideño: lo que se pone en la mesa, lo que se regala y lo que se guarda para los días de visitas, que aún quedan.

Además del apartado dulce, Casino mantiene una vertiente salada muy útil para reuniones y celebraciones: empanadas con una lista amplia de variedades –más de veinte–, pensadas para quienes quieren llevar algo hecho y quedar bien sin complicarse. Ese catálogo mixto –dulce y salado– ayuda a explicar por qué la campaña de Navidad no se reduce a dos o tres fechas marcadas, sino que se sostiene durante semanas y acompaña a cenas, comidas y encuentros.

Tienda online con envíos internacionales

Aunque Cornellana sea el punto de origen, hoy la confitería tiene presencia también en Oviedo y, desde 2017, cuenta con tienda online, lo que permite que sus productos circulen por Asturias y lleguen incluso fuera de España. Esa extensión se nota especialmente en estas fechas: el roscón se reserva, las casinitas se repiten y los turrones se convierten en un regalo seguro porque ya llevan implícita una idea de casa y de tradición.

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