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El Gordo cayó del cielo en Colloto (Oviedo): un kiosko de la localidad reparte un décimo del primer premio del Niño

Los propietarios del establecimiento aseguran que la suerte la envió su padre, que falleció en verano de forma repentina: "Seguro que el premio se ha quedado en el pueblo"

Los propietarios del establecimiento que repartió el gordo festejando la suerte.

Los propietarios del establecimiento que repartió el gordo festejando la suerte. / Mario Canteli

Félix Vallina

Félix Vallina

Dice María Bustamante que la suerte la envió su padre desde el cielo. Francisco Bustamante falleció de forma repentina el pasado verano y sus dos hijos han dispensado ahora al menos un décimo del premio Gordo del Niño en el punto de venta de lotería que tienen en su tienda de Colloto. El número 06703, muy repartido por toda España, ha dejado en el pueblo 200.000 euros de un décimo, un buen pellizco que se une al que el sorteo llevó hasta Avilés para no dejar a Asturias fuera del bombo de la fortuna el día de Reyes. «Estoy segura de que esta alegría nos la ha enviado mi padre para que nos ayude a superar su pérdida», asegura María Bustamante mientras lo celebra descorchando una botella de sidra achampanada.

El Gordo del Niño que se vendió en Colloto salió de la máquina. «Aquí normalmente vendemos a gente del pueblo, así que el dinero seguro que se va a quedar en Colloto. Para nosotros es una alegría enorme porque estamos prácticamente seguros de que el premio es para alguien del pueblo», explica María Bustamante. Es la primera vez que los propietarios del Kiosko Bustamente reparten un premio de buena cuantía en los diez años que llevan dispensando lotería. La suya es «una tienda de las de antes», un establecimiento en el que venden desde todo tipo de productos alimenticios hasta periódicos y revistas. «Estamos aquí desde hace 19 años, pero vendemos lotería desde 2015. Todavía no nos lo creemos, es una auténtica pasada. Los Reyes Magos no se han olvidado de nosotros y han dejado un buen regalo en Colloto», asegura Francisco Bustamante, hermano de María y copropietario del kiosko que repartió la suerte.

La identidad des afortunado es una incógnita, aunque lo que es seguro es que los propietarios del establecimiento no son los agraciados. «Lo hemos comprobado y no tenemos ese número, pero a nosotros ya nos ha tocado bastante premio con venderlo. Estamos seguros de que esto va a servir para darnos publicidad y para vender más lotería a partir de ahora. Además la alegría es doble porque creemos que le ha tocado a alguien de Colloto», insiste Francisco Bustamante.

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