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El viaje de Pablo Casanueva a la memoria perdida de los Luna hace escala en Oviedo

"La imaxe, lo tapecío", la exposición del artista de Ribadesella sobre la trágica historia de su familia, represaliada en la guerra y el franquismo, es la primera individual en la nueva ubicación de la sala Borrón

El cineasta y artista Pablo Casanueva.

El cineasta y artista Pablo Casanueva.

Elena Fernández-Pello

Elena Fernández-Pello

Oviedo

El viaje que el Pablo Casanueva (Ribadesella, 1995) emprendió a la cara oculta de los Luna va ya para dos años. La primera escala, en 2024, la hizo con el estreno de "Luna", un largometraje documental de 75 minutos, estrenado en la sección oficial del Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX), "Retueyos", en el que reconstruía la memoria de una familia, la suya, rota por la Guerra Civil y por la represión franquista. Paralelamente, con los trozos recuperados en un viaje que se alargó durante más de un año y que le llevó desde Asturias a Cantabria, por los Pirineos y al sur de Francia, hasta llegar a la Bretaña, siguiendo el rastro de los que le precedieron en la historia familiar, por cárceles y campos de concentración y en el exilio, fue cosiendo, recuperando el oficio de su abuela, costurera, una exposición, "La imaxe, lo tapecío", que, con fotos, cuadros e instalaciones, y el apoyo de algunos textos, completa su relato sobre los Luna, el apodo que en Ribadesella daban a su bisabuela María y a sus hermanos.

"La imaxe, lo tapecío" llega hoy a Oviedo, donde se inaugurará a las 19.30 horas en la sala Borrón, de titularidad regional. Es la penúltima parada, antes de dar por acabado el viaje en el Antiguo Instituto de Gijón, en una fecha que aún está por determinar. Antes, la historia de los Luna, en este formato, más estático, pero más libre para el espectador, que puede moverse por el espacio a voluntad, estuvo en el Centro Niemeyer, en Avilés, en Ribadesella y en el Archivo Histórico de Asturias, un edificio cargado de significado para Pablo Casanueva y para los Luna, porque allí buscó el cineasta su historia, en los expedientes que se guardan en sus estanterías, y porque allí estuvo preso un hermano de su bisabuelo.

Fotografías, objetos e imágenes  que forman parte de la exposición "La imaxe, lo tapecío"

Fotografías, objetos e imágenes que forman parte de la exposición "La imaxe, lo tapecío" / LNE

"En las fronteras, los campos y las cárceles" Pablo Casanueva encontró lo que quedaba de la familia, destrozada y casi aniquilada por la represión franquista. Sus parientes, militantes marxistas y anarquistas, fueron encarcelados y fusilados, algunos acabaron en las fosas comunes y, pese a tanto esfuerzo por acallarlos, sus voces son la misma que la de su descendiente, que reconoce compartir los mismos ideales.

En "La imaxe, lo tapecío" Pablo Casanueva echa mano del archivo familiar, recurre a la fotografía y al cine y se ayuda de ellos, y de su ingenio, para restaurar la cartografía familiar. Natalia Alonso Arduengo –no olvida citarla– ha ejercido de comisaria de la exposición.

Pablo Casanueva sigue el hilo familiar, hilvana los fragmentos de la memoria rescatados y comparte con el espectador las respuestas a las muchas preguntas que tenía sobre el destino de su familia. Hace de lo íntimo, del miedo y el duelo, algo político.

Lo hace con el mismo cuidado y meticulosidad con el que las mujeres del pueblo restauraron la pintura mural de la Iglesia de San Salvador de Moru, en la parroquia de Nocedo, en Ribadesella, que ardió en 1936, durante la guerra. Ese trabajo de recuperación ha quedado documentado y registrado en su largometraje, "Luna", y en su exposición, "La imaxe, lo tapecío", que en Oviedo, en la amplia sala Borrón, adelanta, gana espacio para los objetos y para la instalación audiovisual. Está será, además, la primera exposición individual en la sala de titularidad regional, después del tralado a su nueva ubicación en la calle Leopoldo Calvo-Sotelo.

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