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Otro medio año en blanco para la recuperación de El Cristo: "Los anteriores de Barbón no hicieron nada y él no es capaz de solucionarlo"

Las demoliciones del viejo HUCA continúan paradas desde julio y el Principado se teme que no pueda retomarlas al menos hasta el verano

El viejo HUCA, ayer, vallado, pero sin avances en los derribos iniciados el pasado marzo.

El viejo HUCA, ayer, vallado, pero sin avances en los derribos iniciados el pasado marzo. / Fernando Rodríguez

Seis meses han pasado desde que el Principado anunció la paralización de los derribos del viejo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) aduciendo dos motivos: el mal estado del edificio de los hongos y la imposibilidad de culminar los trabajos hasta que el Centro Comunitario de Sangre y Tejidos se mudara desde el recinto hasta sus nuevas instalaciones de Llanera. Medio año desde que la maquinaria abandonó las antiguas instalaciones sanitarias creando un nuevo agujero temporal para llenar el vacío dejado por un cierre traumático que ya se decidió hace más de dos décadas. En junio hará doce años desde que los servicios sanitarios se trasladaron a La Cadellada y no fue hasta finales de marzo del año pasado cuando comenzaron los trabajos previos a las demoliciones. Parecía que por fin se había dado el primer paso para la reconversión de los terrenos entre El Cristo y Buenavista, pero nada más lejos de la realidad. En julio las obras se detuvieron cuando solo se había ejecutado el 10% del contrato: 420.000 euros de los 4,3 millones del coste total.

Desde entonces, la nada. No se ha movido ni una piedra entre el Hospital General y las naves anexas que servían de almacén y taller. El Principado encargó tres informes y ya están los resultados encima de la mesa del consejero. El edificio conocido como los hongos, la singular construcción que en su día acogió Policlínicas que en un principio iba a ser conservado, será finalmente demolido por consejo de los técnicos. Por otro lado, los trabajos de demolición podrán convivir durante 90 días con el Centro Comunitario de Sangre y Tejidos. El servicio dependiente de Cruz Cruz Roja tiene previsto abordar ese traslado indispensable en octubre, por lo que el Principado calcula que existe margen para poder retomar las obras en torno a agosto. «La situación que estamos viviendo nos recuerda al juego de la oca. Cuando parece que llegan al final, caes en la muerte y vuelves al principio». Así lo explica Nacio González, miembro de la plataforma SOS Viejo Hospital, que lleva muchos años urgiendo a Principado y Ayuntamiento soluciones para uno de los grandes agujeros negros del urbanismo ovetense.

Cuenta González que la paralización de las demoliciones no les pilló «por sorpresa» porque las explicaciones que les dio el consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, en una reunión que tuvo lugar en primavera les hizo temer lo peor. «Esto parece la historia de nunca acabar y es fruto de una falta de planificación de años y años. Los gobiernos anteriores al de Barbón lo hicieron mal y este es incapaz de resolverlo». También lamenta que reciben todo tipo de excusas cuando piden explicaciones que traen consigo la misma conclusión. «Siempre hay un pero que nos lleva a la paralización, a que todo siga igual, y es una situación lamentable y muy triste para los vecinos de El Cristo y Buenavista», apunta el representante vecinal.

Mientras tanto, los 230.000 metros cuadrados del que fuera centro sanitario de referencia regional esperan por un futuro. La Tesorería General de la Seguridad Social acaba de vallar la antigua Residencia, el edificio más mayor de todo el conjunto. La única previsión es que el inmueble se demolerá. Además, en diciembre se cumplió un año de la cesión del ministerio de Inclusión Social a la Universidad de Oviedo de los edificios de Maternidad, Consultas Externas y Silicosis. El rectorado ya ha acometido labores de desbroce en una parte de sus terrenos a la espera de inaugurar en 2031 el campus B de El Cristo. Los estudios de Formación al Profesorado, Ciencias e Ingeniería de Software se mudarán a la parte alta de la ciudad. Su espacio será ocupado por juzgados. De la mudanza de las facultades depende la unificación de juzgados en Llamaquique.

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