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El mejor bosque urbano de España está en el centro de Asturias

«Es un reconocimiento a un trabajo colectivo», afirma la directora del colegio de Las Regueras sobre el proyecto, que transformó un patio escolar en un aula verde

El bosque diseñado y creado en el recinto del colegio de Las Regueras.

El bosque diseñado y creado en el recinto del colegio de Las Regueras. / Luis Argüelles

Santullano (Las Regueras)

El bosque que crece en el interior del recinto escolar del colegio público «Príncipe de Asturias» de Las Regueras ha sido distinguido a nivel nacional. El proyecto, que involucra a toda la comunidad educativa, ha sido elegido «Bosque urbano de España 2026» en el concurso que organiza la ONG Bosques sin fronteras con la colaboración del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Fue la candidatura que recibió más votos de las seleccionadas por un jurado experto.

«Es el reconocimiento al trabajo realizado, a la idea y a la puesta en marcha de un proyecto colectivo», aseguró la directora del centro educativo, Marta Corrales, sobre una iniciativa para transformar un patio escolar en un aula verde que contó con la participación del alumnado, las familias, administraciones, asociaciones y empresas. El primer puesto en el concurso fue una «sorpresa» que no esperaban en el colegio, al que acuden 108 alumnos. En el diseño y la puesta en marcha del bosque, que recrea el espacio arbóreo que se generaría en la zona, ha colaborado Arantza Pérez Isturiz, fundadora de la empresa Arbolar. Fue, además, quien presentó la candidatura a los premios de carácter nacional que distinguieron la pionera iniciativa.

El proyecto del bosque escolar surgió con el objetivo de acercar al alumnado a la naturaleza y al medio que les rodea. La iniciativa tiene como guía el método Miyawaki, creado por el botánico japonés Akira Miyawaki. El principio esencial se centra en utilizar especies de árboles que se darían de forma natural en esa zona.

A principios del año pasado los escolares, con sus familias y profesores, iniciaron la plantación. Encinas, robles, fresnos y sauces son algunos de los árboles que fueron elegidos. Pero el proyecto había arrancado antes, en el curso anterior con varias acciones.

Los alumnos visitaron los alrededores para comprobar cuáles eran las especies que habría que plantar. Escolares y docentes recibieron formación para desarrollar esta iniciativa incluida entre los planes de innovación de la Consejería de Educación.

Aula verde

Entre las labores necesarias para crear el bosque se incluyó un análisis del suelo y un estudio técnico. «Este es un proyecto ambicioso», remarcó la directora del colegio Príncipe de Asturias. Los escolares no solo observan cómo crece el bosque. También salen a realizar actividades. Este espacio arbóreo les sirve para «estudiar diversos contenidos», señaló Corrales. Los alumnos pueden disponer de un recurso educativo cambiante que hace posible investigar y aplicar una metodología activa, aprendiendo haciendo.

Arantza Pérez, con uno de los ejemplares plantados en el bosque.

Arantza Pérez, con uno de los ejemplares plantados en el bosque. / Irma Collín

El colegio Príncipe de Asturias de Las Regueras se enfrentó a otra candidatura en la fase final, buscando los votos que le hicieron alzarse con el reconocimiento. El Biobosque El Mirador de Villalbilla, en Madrid, fue su rival en el concurso, que fue creado en el año 2007 por la ONG Bosques sin fronteras. En el apartado de bosque urbano compiten proyectos realizados por ayuntamientos, colectivos o instituciones y se valora el apoyo de la comunidad. En el certamen se reconocía también al árbol y al bosque del año en España. Este último tiene que ser singular y representativo para la comunidad y su propietario puede ser público o privado.

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