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Oviedo recupera el cubo negro de la basura a diario para mejorar el reciclaje y el vidrio se recogerá tres días a la semana

La medida, impuesta para evitar que se tiren residuos no orgánicos al marrón, está ligada al nuevo contrato de recogida y limpieza, que asciende a 27 millones

Oviedo recupera el cubo negro de la basura a diario para mejorar el reciclaje y el vidrio se recogerá tres días a la semana

Candela Rodríguez

Félix Vallina

Félix Vallina

El cubo negro de la basura volverá a estar a diario frente a los portales de los ovetenses a partir del próximo 1 de febrero con el fin de evitar que los vecinos tiren la bolsa con residuos no reciclables al marrón, que está destinado exclusivamente a los restos orgánicos. Esta práctica, demasiado extendida, ha provocado que en los últimos meses haya aumentado las toneladas de impropios –residuos que no están en el cubo adecuado– en el contenedor marrón, algo que supone un elevado coste para el Consistorio y repercute en los impuestos de los ciudadanos. «La ley exige que no haya más de un veinte por ciento de impropios en la materia orgánica. En el caso de Cogersa, cuando pasa del cuarenta por ciento los residuos se van al vertedero y no se puede utilizar en las vías de biometanización», explica Adolfo García, jefe de servicio del área de Servicios Básicos del Consistorio.

El concejal de Servicios Básicos, el popular José Ramón Pando, no está muy de acuerdo con los criterios empleados por Cogersa, pero actualmente son los que son y no reciclar de forma correcta cuesta caro. «Nosotros votamos en contra de esta medida en Cogersa porque pensamos que no se puede castigar tan pronto a los ciudadanos cuando la ley solo lleva un año en vigor, que debería ser más progresivo, pero la realidad es que los impropios suponen un castigo de 40 euros por tonelada cuando van al vertedero», señala. Aunque Pando no tiene hechos los cálculos, el PSOE denunció el pasado mes de diciembre que las malas prácticas de reciclaje le suponen al Ayuntamiento un sobrecoste de dos millones de euros cada año. Por el momento «no se han impuesto muchas multas», pero Pando recuerda que las sanciones ascienden a 750 euros y recaen directamente en el vecino infractor, no en las comunidades.

La implantación diaria del cubo negro forma parte de una campaña de fomento del reciclaje ligada al nuevo contrato de limpieza viaria y recogida de residuos que se renovará con FCC por un tiempo de nueve años –más uno ampliable–. El contrato supondrá un desembolso de 27 millones de euros, mientras que el coste de la recogida de basuras pasará a ser de 11 millones, dos más que hasta ahora. La campaña municipal «Si en tu casa se separa, en Oviedo se recicla», que entrará en vigor a partir del 1 de febrero, permitirá aumentar las frecuencias de recogida tanto en la zona urbana como en las áreas rurales del municipio. El objetivo es alcanzar una tasa de reciclaje del 55 por ciento, la cifra marcada por la Unión Europea.

«En Oviedo estamos alrededor del 30 por ciento, niveles similares a los del resto de Asturias», señala José Ramón Prado. Esta distancia respecto a los objetivos europeos es una de las razones que impulsa los cambios en el servicio, según explicó el edil.

Los cambios

Desde el 1 de febrero, el cubo negro, que agrupa los residuos no reciclables –como colillas, restos de limpieza, material sanitario de pequeño tamaño, productos de higiene personal, cerámica, porcelana, pequeños objetos de cristal, papel y cartón sucios, además de excrementos de mascotas y arena de gato–, pasará a recogerse a diario. El servicio funcionará los siete días de la semana durante todo el año, con la única excepción de Nochebuena y Nochevieja.

El cubo marrón, destinado a la fracción orgánica, mantendrá también la recogida diaria. En él se depositan restos de comida, posos de café e infusiones, pequeños residuos de jardinería doméstica –como hojas, flores o restos de poda– y otros materiales biodegradables. Entre ellos figuran tapones de corcho, serrín o virutas de madera, según recordó el Ayuntamiento.

Otro de los cambios introducidos en el servicio afecta al cubo verde, destinado a tarros, frascos y botellas de vidrio. La frecuencia de recogida se incrementará de una a tres veces por semana. Por su parte, los contenedores amarillo –para envases de plástico, latas y briks– y azul, reservado a papel y cartón, mantendrán las actuales tres jornadas semanales de retirada.

En el ámbito rural, el nuevo contrato introduce mejoras específicas adaptadas a las particularidades de cada zona. Una de las principales novedades será la implantación de contenedores marrones para la fracción orgánica, cuya recogida se realizará tres veces por semana. En cuanto a la fracción resto, los contenedores negros o grises se mantendrán en los puntos actuales, con frecuencias que oscilarán entre seis y tres días a la semana en función de la localidad.

El contrato contempla, además, la renovación integral de todos los contenedores. Los nuevos recipientes incorporarán sistemas de control de llenado, lo que permitirá optimizar la gestión y el seguimiento del servicio. A ello se sumará una amplia campaña informativa que incluirá buzoneo, cartelería, mupis, información en autobuses, cuñas de radio, presencia en prensa y redes sociales, así como charlas en centros sociales y educativos.

José Ramón Pando destacó también otra de las novedades del nuevo contrato: la puesta en marcha de una aplicación de incidencias para la ciudadanía. La herramienta permitirá comunicar de forma directa cualquier problema relacionado con la limpieza viaria o la recogida de residuos y hacer un seguimiento del estado de cada aviso y de las actuaciones realizadas por el Ayuntamiento.

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