Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Paloma de la Cal, nueva Hermana Mayor de la cofradía del Nazareno de Oviedo: "Las cofradías no son algo rancio ni una secta, son una forma de vivir"

"No me da vergüenza decir que soy católica y voy a misa", dice la nueva responsable de la hermandad, vinculada desde siempre a la Semana Santa

Paloma de la Cal.

Paloma de la Cal. / Mario Canteli

Félix Vallina

Félix Vallina

La Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Oviedo acaba de nombrar Hermana Mayor a Paloma de la Cal Álvarez (Poó de Cabrales, 1985), que sustituye en el cargo a José Ángel Rodríguez Getino. Licenciada en Farmacia y diplomada en Nutrición Humana y Dietética, Paloma de la Cal mantiene una vinculación estrecha y continuada con la Semana Santa desde su infancia, una devoción vivida en el ámbito familiar. Está casada y no tiene hijos.

¿Qué significa para usted la Semana Santa de Oviedo a nivel personal y emocional?

Para mí la Semana Santa es un símbolo de vida, de fé y de seguir tradiciones que hemos tenido durante muchos años. También es compromiso, lealtad y un orgullo porque celebramos la muerte y resurreción de Cristo.

¿Cuándo comienza su vinculación con la cofradía?

Nuestra vinculación nace a través de la parroquia de Santo Domingo. Mi hermana se bautizó en la Capilla del Rosario, en Los Dominicos, y a partir de ahí empezamos a hacer la vida eclesiástica en la parroquia. La cofradía se refundó en 1994 y desde ese primer año somos cofrades, gracias a Ramiro Taboada, que fue quien impulsó todo y que hoy es el cofrade de mayor edad.

La Semana Santa de Oviedo ha evolucionado mucho en los últimos años, ¿cómo ha vivido ese crecimiento desde dentro?

Muy positivamente, aunque en nuestra cofradía siempre hemos intentado mantener la esencia. A veces la palabra cofradía puede sonar antigua o generar cierto rechazo, pero aquí nadie obliga a nada. Todo se hace de manera voluntaria, con fe y devoción.

¿La cofradía se vive más allá de Semana Santa?

Se vive durante todo el año. Tenemos actos solidarios, colectas para Cáritas, encuentros, y, por supuesto, la novena del Nazareno, que culmina el último viernes de marzo, que es el día grande de la hermandad. Y luego, el Miércoles Santo, a las ocho de la tarde, sale la procesión, con un único paso.

¿Va a acometer usted algún cambio en la cofradía?

No. Mi intención es mantener la esencia de la cofradía. Procesionamos con trono, con braceros, y con la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Eso es lo que somos y eso es lo que quiero preservar. Además me voy a dejar ayudar por la gente que está dentro porque son los que han estado aquí y a los que he visto desde niña organizarlo todo.

Su cofradía tiene una identidad marcada, ¿qué valores la definen?

Sobre todo la estación de penitencia. Es una estación de penitencia en la que se pide siempre el máximo respeto, el silencio, que cada hermano la viva como pueda y como quiera, pero siempre desde el recogimiento. Para mí, ser nazareno es llegar a Jesús de Nazaret en todo su esplendor.

Detrás de una procesión hay mucho trabajo que no se ve, ¿no es así?

—Casi nada se ve desde fuera porque hay mucho trabajo. Hay reuniones prácticamente todos los meses, comunicación constante por correo y WhatsApp, cabildos, actas… Todo se hace con respeto, concordia y mucho esfuerzo que no siempre se percibe desde fuera.

En una sociedad cada vez más secularizada, ¿qué papel juegan las cofradías?

—Creo que hay que cambiar el chip. Una cofradía no es solo una junta de gobierno ni una estructura rígida. Todos los cofrades deben implicarse. Es una forma diferente de acercarse a la fe, de compartir, de conocer gente, de crear comunidad. Las cofradías no son algo rancio ni una secta, son una forma de vivir y no hay que avergonzarse de ser cofrade.

¿Cómo ve el relevo generacional?

—Hay gente joven, pero necesitamos más. A los jóvenes les diría que no tengan miedo, que nadie nace aprendido y que este es un camino de aprendizaje y de fe. Que no les preocupe el qué dirán. A mi no me avergüenza decir que soy católica y que voy a misa. n

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents