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La marquesina de la Fábrica de Gas de Oviedo, obra del ingeniero de Sánchez del Río, está llena de amianto y "se destruye cada día", avisan sus dueños al Principado

La propiedad considera que se tendrá que tirar y reconstruirla entera si el Principado les obliga a mantenerla

La marquesina de la Fábrica de Gas en una foto de archivo.

La marquesina de la Fábrica de Gas en una foto de archivo. / IRMA COLLIN

La marquesina de la Fábrica de Gas está llena de amianto y de otro tipo de sustancias y se "destruye cada día". Este es el alegato dado por la propiedad del conjunto, Ginkgo Advisor, después de que el director general de Patrimonio, Pablo León, haya instado a la conservación de este elemento protegido y que es obra del ingeniero Ildefonso Sánchez del Río. Fuentes cercanas a la operación entienden que estas palabras se refieren al momento actual porque no se puede hacer nada en ella hasta el pronunciamiento del Principado a los informes encargados por los dueños y los realizados por la arquitecta municipal que observan que se encuentra en estado de ruina. "Su estado –inciden– es de degradación completa y todas las estructuras que la soportan están a punto de vencer".

¿Qué pasará entonces con la marquesina? Su futuro por el momento es incierto. Los técnicos regionales fueron hace un año muy claros: instaron a Ginkgo a reforzar y restaurar la estructura al tratarse de un "elemento único" que constituye "un claro ejemplo de los primeros usos del hormigón armado". En caso de que no fuese posible, un equipo de especialistas debería acreditar su estado. Dicho y hecho, las conclusiones fueron entregadas hace más de medio año al Ayuntamiento y han sido avaladas por la arquitecta municipal. Además, la técnica, en una visita que realizó a la Fábrica de Gas, observó que este elemento "presenta deformaciones en vigas, desplome de pilares, pérdidas de recubrimiento y corrosión grave de las armaduras, con un nivel de daño que afectaría a más de un tercio de su estructura, lo que obliga a reconstruir partes esenciales como la losa, el 50% de los pilares y todas las vigas principales, que evidencian un riesgo de derrumbe". Además, los diferentes especialistas advierten que se encuentra en estado de ruina económica, es decir, que recuperarla costaría más de la mitad de su valor

Las conclusiones del Ayuntamiento fueron entregadas en diciembre al Principado y los técnicos se encuentran analizando la documentación para tomar la decisión final. "Hasta que no esté terminado este proceso, no se puede tocar la marquesina. La propiedad fue la primera interesada en conservarla, pero no es posible. Además, Patxi Mangado ha intentado mantenerla hasta el final, pero los informes dicen que es imposible", defienden fuentes conocedoras del caso para a renglón seguido advertir que si finalmente se mantiene, se deberá "tirar entera para después volver a construirla".

La marquesina no es el único elemento pendiente del informe de Patrimonio. También se encuentra en la misma situación el gasómetro. El informe de la arquitecta municipal detalla que el gran tambor que coronaba la estructura se encuentra tan deteriorado que sería necesario reconstruir el 100% de las cerchas, la cúpula y las chapas del tambor. Además, las labores de descontaminación del suelo bajo ambos elementos, obligatorias por la normativa antes de acometer el proyecto de futuro, exigen desmontar parte de esas estructuras, lo que compromete aún más su estabilidad. La intención del arquitecto Mangado es reconstruirlo. "Se va a recuperar al igual que se ha hecho con los gasómetros del resto de Europa. Son emblemas para la ciudad y en la mayoría de los casos se han reconstruido con usos residenciales como en Viena y en Londres".

Por todo ello, la operación de reconversión de la Fábrica de Gas se encuentra parada. Patrimonio tiene la última palabra. La idea de futuro de Ginkgo pasa por la construcción de 150 viviendas y la creación de zonas verdes en las que se plantarán árboles de especies autóctonas. De esta forma, la ciudad ganará un espacio de uso público en el que quedarán integrados algunos elementos históricos y más singulares de un recinto industrial de referencia. Entre ellos, el gasómetro, la nave de la Popular Ovetense, el edificio de Vaquero Palacios, la chimenea y el depósito elevado. Todo al lado de la fábrica de armas de La Vega que también está en proceso de reconversión y se integrará en la ciudad.

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