Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Los usuarios de los patinetes bendicen la nueva norma municipal de Oviedo: "Ganamos en seguridad, las multas ayudan a que la gente cumpla"

Los fieles al vehículo eléctrico creen que la ordenanza "aclara todo lo que se puede hacer", pero alertan de trabas para obtener pólizas para los más viejos

Carlos Rivera y Karla González, ayer, posando con sus patinetes entre Uría y Conde de Toreno.

Carlos Rivera y Karla González, ayer, posando con sus patinetes entre Uría y Conde de Toreno. / LNE

Lucas Blanco

Lucas Blanco

Oviedo es desde hace unos días una ciudad más segura para desplazarse en patinete eléctrico. Es la conclusión más compartida entre los usuarios habituales de este vehículo de movilidad personal consultados por LA NUEVA ESPAÑA sobre los efectos de la nueva ordenanza municipal de tráfico, que tras su reciente publicación en el BOPA establece el primer marco regulador municipal específico. "Ahora tenemos a qué agarrarnos para tener claro cómo podemos circular", coinciden la mayoría de los encuestados, convencidos de que medidas como la obligatoriedad del casco y del seguro supondrán "una mejoría para todos", incluidos los peatones, que aplauden que se multe a los patinadores que invadan las aceras.

Carlos Rivera y Karla González son una pareja venezolana que lleva seis años viviendo en Oviedo y desde hace cuatro utiliza el patinete eléctrico para desplazarse al trabajo o hacer recados diarios. "Evitamos sacar el coche, así no gastas gasolina ni pagas zona azul", coinciden al enumerar las ventajas de este medio de transporte, que ahora ven reforzado con la actualización de la ordenanza de tráfico, que llevaba sin modificarse desde 2007. "Es una norma positiva porque prima la seguridad y lo digo yo, que ya me he llevado dos golpes considerables", explica Rivera, informático de profesión.

Verónica Sánchez.

Verónica Sánchez. / LNE

Multas con razón

González valora de forma especialmente positiva la imposición del casco e incluso que se sancione a quienes no lo utilizan, a pesar de reconocer que ella misma ya ha tenido que pagar una multa. "Un día que iba justa de tiempo al trabajo pasé por la zona de La Regenta a una velocidad considerable y tuve que pagar 100 euros, pero con razón", señala, apelando a un civismo que considera imprescindible. "Es necesario que todos cumplamos porque la convivencia con coches y peatones no es sencilla", indica esta trabajadora del hogar, que, no obstante, advierte de un problema concreto derivado de la ordenanza: "En ocasiones las aseguradoras no te dan póliza si tienes patinetes antiguos porque no están homologados".

Nelson Castañeda.

Nelson Castañeda. / LNE

Verónica Sánchez, por su parte, destaca que la ordenanza convierte en norma lo que debería ser una buena costumbre. "Lo del casco es normal; a mí siempre me lo inculcó mi padre desde pequeña cuando andaba en bici", comenta esta vecina de La Tenderina, de 38 años, que ayer utilizó el patinete eléctrico de su hermano para visitar la residencia del ERA de Santa Teresa. Defiende la regulación como un paso importante para transformar la movilidad urbana. "Ahora deberán hacer más carriles para que la gente se vea segura y se anime a utilizarlo", sugiere, poniendo como ejemplo "la necesidad de unir la plaza de la Cruz Roja con el Palacio de los Deportes".

Alejandro Martínez.

Alejandro Martínez. / LNE

Alejandro Martínez, repartidor de comida a domicilio que trabaja con su patinete desde hace algo más de un año, también da la bienvenida a la normativa municipal. "La seguridad es lo más importante que tenemos y, para que la haya, todos debemos ser prudentes y serios", afirma mientras se dispone a emprender su marcha con el casco en la cabeza, elementos reflectantes en sus prendas de vestir y la póliza del seguro en vigor guardada a buen recaudo. "Sé que ya se han impuesto multas de 500 euros por invadir aceras y lo entiendo, porque soy padre y sé el riesgo que eso entraña; si cumples con todo no tienes por qué tener miedo a las sanciones", explica.

Seguro económico

Otro trabajador del mismo sector, el vecino de Vallobín Nelson Castañeda, considera la obligatoriedad del seguro como un requisito fundamental para circular con patinete eléctrico. "Son unos 20 o como mucho 30 euros al año y te sientes protegido", concreta, subrayando que la ordenanza permitirá "poner en su sitio" a este tipo de vehículos. "Es un vehículo más y ahora tenemos más claros los derechos y los deberes", resume.

En el caso de Fran García, usuario habitual del patinete desde hace un par de meses, la entrada en vigor de la ordenanza refuerza su decisión de priorizar este medio de transporte frente al coche. "Te mueves más rápido por la ciudad, genera menos gastos y ahora, por fin, hay unas normas más claras que dan seguridad", concluye el usuario.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents