Oviedo, a pie de calle: Montecerrao (I)
El barrio más nuevo de Oviedo: el sueño de un millón de metros cuadrados que empezó con 40.000 reales
Montecerrao se unió al mapa residencial de la ciudad por la determinación de su promotor, Fernando Álvarez, en la primera década del siglo XXI y hoy cuenta con algo más de cinco mil vecinos

La plaza de Montecerrao, con la estatua de Fernando Álvarez, el impulsor de esta zona residencial.
La urbanización de Montecerrao, el barrio más nuevo y lustroso del Oviedo del siglo XXI empezó con un sueño, el de Fernando Álvarez, que se empeñó en hacer del escenario de su infancia un lugar privilegiado para vivir a la vera de la entrada sur de la ciudad. Un terreno que había sido el preferido por los aficionados al mundo de las abejas hasta el punto de que aquella calle era conocida como la del Coto Apícola hasta que en la primavera de 1979 el Ayuntamiento la bautizó oficialmente con el nombre de Monte Cerráu. Hoy en esa simbiosis urbanística entre chalés y residenciales de pisos con amplias zonas verdes y deportivas propias, habitan algo más de cinco mil vecinos, con un peso relevante de los más jóvenes: casi uno de cada cuatro habitantes está por debajo de los 19 años de edad.
El enclave residencial que atesora actualmente los precios medios más altos de la vivienda de todo Oviedo nació de una humilde casería, la de los Carlones, fundada por los abuelos de Fernando Álvarez, María «Carlones» y Marcelino Álvarez, que se ubicaba, aproximadamente, a unos doscientos metros de donde está la estatua de su nieto. La familia compatibilizaba la actividad campesina del caserío con el trabajo de carretero de Marcelino que en 1890 tardaba una semana en ir y venir a Luarca. Eran tiempos de pioneros y la naturaleza emprendedora de aquella familia la llevó a poner bares en romerías por los pueblos para hacer dinero. Unos cuartos que valieron para comprar las primeras fincas de vecinos interesados en vender. De hecho, el padre del promotor aprovechó parte de la dote de su matrimonio con Amada García para comprar el prao de Monte Cerráu, situado en la zona baja de la actual urbanización, cerca de la avenida de las Segadas, por 40.000 reales de 1940, el auténtico «kilómetro cero» del millón de metros cuadrados que hoy conforma Montecerrao.

Parque de Montecerrao. / Irma Collín
Lo que era un paisaje con un puñado de casas de aldea y praos, muchos praos con estampas más propias del «Adiós Cordera» de Clarín que de una ciudad del siglo XX empezó a cambiar para siempre a partir de 1968 con la entrada en la ciudad de la nueva carretera de Mieres, la N-630, que penetraba en el casco urbano a través de la plaza de Castilla. Aquella gran infraestructura, antecedente del actual acceso de la autovía, «borró el comienzo de la carretera de Las Segadas», según recogió en «Nombres y cosas de las calles de Oviedo» Tolivar Faes , quien aclaraba en su edición de 1992 que el término Monte Cerráu era un topónimo empleado «de un siglo a esta parte», ya que «no se encuentra documentado con anterioridad» ni tampoco aparecía en el inventario del siglo XVIII, hecho por orden del Marqués de la Ensenada.
Monte Cerrao nació mucho antes como inmobiliaria promotora que como zona residencial al suroeste de Oviedo. Un origen ligado a Fernando Álvarez, quien puso ese nombre a una empresa en la que hizo gran parte de los más de 500 pisos que levantó a lo largo y ancho de Oviedo antes de que cobrase forma el barrio en los prados donde había nacido en la primavera de 1951. Una realidad que, quiebros del destino, no llegó a ver, al morir en febrero de 2002, tras una enfermedad declarada cinco años antes, aunque sí tuvo tiempo para ver in situ y en silla de ruedas el despliegue de maquinaria para el movimiento de tierras previo a una urbanización que costó alrededor de 2.500 millones de las antiguas pesetas (cantidad equivalente a unos 15 millones de euros). «La que armé aquí», cuentan que dijo al presenciar el trajín de personal y palas excavadoras para mover millones de metros cúbicos de tierra.

Movimiento de tierras previo a la urbanización, a principios del siglo XXI. / LNE
La operación urbanística que alumbró el barrio más reciente resultó «muy compleja» y se prolongó una década larga. Fernando Álvarez siempre había tenido en mente un amplio desarrollo de chalés para los terrenos añadidos al sur urbano de Oviedo. Pero para cuadrar números y dineros de aquella actuación, en la que el Ayuntamiento exigía materializar por anticipado toda la urbanización al impedir expresamente que fuera por fases, había que hilar muy fino con las edificabilidades en altura, el auténtico meollo para que aquella actuación con, por ejemplo, calles centrales de cuatro amplios viales fuera rentable económicamente. Una negociación con muchos intereses en danza que arrancó con el gobierno socialista de Antonio Masip y se remató durante el mandato del popular Gabino de Lorenzo.

Anfiteatro de Montecerrao. / Irma Collín
El crecimiento demográfico de Montecerrao ha sido sostenido en las dos últimas décadas. Si en 2008 contaba con 2.358 vecinos, la última actualización del Ayuntamiento, de la segunda quincena de diciembre, refleja que ha aumentado desde entonces más del doble, para alcanzar los 5.064 vecinos, a un ritmo que se corresponde con la construcción de nuevos residenciales, tanto en altura como en chalés unifamiliares. El barrio más nuevo de Oviedo encuentra correspondencia directa en una pirámide demográfica con protagonismo para la población más joven: las horquillas de edad de los menores de 19 años suman 1.118 habitantes. Es decir, el 22 por ciento de la población está por debajo de esa edad. En el lado opuesto de esa pirámide los mayores de 65 años suman 847, para suponer el 16 por ciento en el cómputo total del vecindario. El grupo de edad más numeroso es el comprendido entre los 45 y 49 años , con 564 personas, posiblemente el reflejo de los padres y madres que fijaron en Montecerrao su base familiar diez o quince años atrás. Un despegue demográfico que no tiene vinculación con la llegada de población inmigrante, con apenas un peso del 5,7 por ciento en el total del barrio, formado por 290 vecinos de 44 nacionalidades, las más numerosas la venezolana, con 38 vecinos, y la peruana y colombiana (18).
Suscríbete para seguir leyendo
- El nuevo diseño de una conocida fuente de Oviedo para evitar las continuas molestias de ruido de los chorros
- La cuarta generación tras el mostrador, desde hace 136 años, de las mil y un telas de Oviedo
- El tercer gran bulevar de Oviedo toma forma con la conexión de un barrio que lleva años aislado
- Herida una mujer en un accidente ocurrido en una de las calles más concurridas de tráfico de Oviedo
- Robo a plena luz del día en Oviedo: un asaltante se lleva toda la caja y varios dispositivos electrónicos de un céntrico restaurante
- Alfredo Canteli, alcalde de Oviedo: 'A los que estén pensando en votar a Vox les diría que miren quién está transformando la ciudad, y ese es Alfredo Canteli
- Los efectos del fuerte vendaval en Oviedo: una mujer herida, cerrada la entrada a la estación de tren, placas volando, vecinos sin luz y caída de una galería en pleno casco histórico
- Grave accidente en la ronda exterior de Oviedo: una mujer se sale de la vía y tiene que ser excarcelada por los Bomberos