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Memorias

Juan Luis Maestro Fernández, "Juanchi", histórico del hockey sobre patines asturiano: "Ganar al Barcelona la final de la Copa era una utopía, pero el Cibeles no tenía nada que perder"

"Empecé a jugar al hockey a los 7 años en el colegio El Pilar de Pola de Lena, donde llegó a haber más afición que al fútbol y al baloncesto"

Juanchi.

Juanchi. / Irma Collín

Juan Luis Maestro Fernández, "Juanchi", (Pola de Lena, 21-2-1959) empezó a jugar al hockey sobre patines en el colegio El Pilar de su villa natal y llegó a conquistar con el Cibeles la Copa del Rey y a ser finalista en la Recopa de Europa. En sus trece temporadas en la élite con el histórico club, el delantero marcó 500 goles.

Actualmente sigue vinculado a este deporte en el equipo de veteranos que compite en campeonatos de Europa.

Infancia. "Nací en Pola de Lena. Vivía con mis padres y mi hermana y mi hermano en un chalet en Pola de Lena que tenía un patio de cemento y allí empecé a jugar al hockey con mi hermano, cinco primos que vivían enfrente y otros tres vecinos que residían cerca. Nos poníamos unos patines, que eran de correas, y con unos bastones o palos que encontrábamos pasábamos las tardes. Mi padre era dentista y recibía para la consulta unas cajas de cartón grandes, con escayola para hacer molduras, y las recortábamos y las atábamos con cuerdas para que las usase el portero".

Inicios en el hockey sobre patines. "Estudié en el colegio El Pilar de Pola de Lena, donde empecé con el hockey a los siete años. Alrededor del 80% de los alumnos del centro educativo practicábamos ese deporte, que se asentó y dio muchos éxitos a Lena".

Los pioneros en el centro educativo. "El hockey llegó al colegio El Pilar de la mano de don Gonzalo, marianista que había estado en Argentina. Al poco tiempo se unió don Manuel. Fueron pioneros en una época en la que el padre Valdés lo iniciaba en los Dominicos. Serían las dos grandes canteras del Club Patín Cibeles y los grandes rivales".

Una alternativa deportiva. "En aquel momento en el colegio todo era fútbol y baloncesto y llegó el hockey sobre patines, que nos gustó. Cuando salíamos de clase a la una y media de la tarde comíamos rápido para jugar. Con la misma ropa que llevábamos nos poníamos los patines, cogíamos los sticks y a la pista. Y estábamos hasta que empezaba la clase por la tarde. Después, cuando terminaba la jornada lectiva, venía el entrenamiento oficial".

Juanchi. | Irma Collín

Juanchi, primero por la derecha, en una carrera de patines en el colegio El Pilar en 1967. / LNE

El hockey en Pola de Lena. "Las familias acogieron este deporte con tanta ilusión como nosotros. Entonces se practicaba también en Oviedo y en Mieres. En el colegio llegó a haber más afición que al fútbol y al baloncesto. El hockey sobre patines se convirtió en el deporte de Pola de Lena y El Pilar llegó a ser campeón de España en categoría juvenil varias veces. En los años 70 Lena se dio a conocer con él en toda España. Incluso llegó a acoger un campeonato de España juvenil con jugadores mayores que yo. Fue en la temporada 1972/1973, se llenó el pabellón del colegio y se pusieron gradas supletorias".

Otros deportes. "Nunca jugué al fútbol ni al baloncesto. Destaqué un poco en natación. Fui a hacer unos cursillos a Mieres con Vitos y estuve dos años en el equipo. También me gustaba mucho el esquí y como tenemos la estación cerca esquiábamos todos. Pero llegó un momento, con 12 años, en el que tuve que decidir en qué deporte seguía porque el fin de semana no me daba para esquiar, nadar y jugar al hockey. Y como mejor me encontraba era en grupo, con el equipo que habíamos formado, y era el deporte que más me gustaba".

Olimpiadas en el centro educativo. "En el colegio se celebraban las olimpiadas marianistas, en las que se competía en todos los deportes que se practicaban en el centro. Las clases A de todos los niveles se medían contra las clases B y en un panel colocado en el patio se mostraba la puntuación. Competían todos los cursos, desde Primaria a Bachillerato, en todos los deportes".

Acuerdo de Cibeles y El Pilar. "Armando Álvarez, presidente del Club Patín Cibeles, y José Luis Veleda, presidente del Club Patín El Pilar, llegaron a un acuerdo de colaboración y durante unos años nos llamamos Cibeles-Pilar. Los jugadores de El Pilar, una vez que terminaban juveniles, se marchaban al Kiber de Mieres. Era el traslado natural. Pero dentro de ese acuerdo se incluía que yo fichase por el Cibeles, con el que entrenaba el primer año, cuando tenía 16 años, aunque seguía jugando con El Pilar de Pola de Lena".

En el Cibeles. "Al principio, me traía mi padre a los entrenamientos en Oviedo -que eran los martes, los miércoles y los viernes-. Al año siguiente, en 1976, me trasladé a vivir a Oviedo porque empecé en la Universidad, en Económicas. Esa temporada pasé a formar parte del equipo, en el que estuve desde los 17 hasta los 30, cuando me retiré. La primera foto que tengo con la camiseta del Cibeles es de septiembre de ese año, en el torneo de San Mateo".

"Un gran equipo humano". "El cambio fue grandísimo porque cuando fiché por el Cibeles era el más joven, con hasta siete años de diferencia con otros. Y había jugadores muy consolidados, figuras del hockey, no solo a nivel regional sino nacional. Estaba Javier Veiga, que fue internacional; Lolo Paredes, que quedó campeón de España varias veces; Anselmo Rojo, un gran portero... Pero tuve suerte y encontré un gran equipo humano y desde el primer momento me sentí uno más. Era más joven y estaba a la expectativa, pero hicieron que la incorporación fuese muy fácil. En poco tiempo me sentí uno más".

El "espíritu Cibeles". "Cincuenta años después, los integrantes del Cibeles seguimos manteniendo la amistad. Gran mérito de esto lo tuvo Armando Álvarez, que inculcó lo que llamamos ‘espíritu Cibeles’, que es compañerismo, amistad… Por encima de ganar o perder están otro tipo de valores, que era lo que quería potenciar el presidente y lo consiguió".

Equipo querido. "Éramos uno de los equipos más queridos por el resto. Con el paso del tiempo, en los partidos de veteranos, los jugadores de aquella época nos lo comentan. Y ya entonces lo sentíamos. En el libro ‘Regios Patines. Historia del CP Cibeles de Oviedo’ hay un prólogo de Jordi Villacorta, que era el capitán del Barcelona en la época en la que les ganamos la final de la Copa del Rey, en el que dice que ‘si alguien se había ganado el derecho a vencernos era, sin duda, en primer lugar, el equipo ovetense ’".

Equipos catalanes. "Cuando me integré con 17 años en la plantilla del Cibeles estábamos ya en División de Honor. Cada quince días viajábamos a Cataluña, porque todos los equipos eran catalanes menos el Liceo de La Coruña, en la época en la que estuvo Lendoiro, que con fichajes logró crear un equipo con mucho potencial. Una temporada estuvo el Claret de Sevilla y dos el Ruán de Madrid. Entonces en cada pueblo de Cataluña había un equipo de hockey, que se implantó mucho antes que aquí".

Los viajes. "Nos patrocinaba la fábrica de Chocolates La Cibeles. El propietario, Tomás Moreno, fue el que fundó el equipo de hockey y su hijo, Pepín Moreno, fue jugador. Teníamos subvenciones y con los abonos y las entradas, por suerte, los viajes a Cataluña los hacíamos siempre en avión. Al principio teníamos que hacer escala en Bilbao, viajábamos el sábado por la mañana y jugábamos ese día por la tarde o el domingo por la mañana. No había directo ese día, pero para la vuelta sí".

Equipo puntero. "En mi primera temporada en el equipo quedamos en la zona media. Desde finales de los 70 y durante ocho años fuimos un equipo puntero. Había, en aquel momento, dos o tres equipos que eran intocables, que eran el Barça, el Reus y el Liceo. Durante esos años, unos mejores y otros peores, siempre nos manteníamos en una zona media. A principios de los ochenta, a raíz de esa victoria de la Copa, tuvimos unos años en los que llegamos a quedar terceros y cuartos en la Liga".

Final de la Copa del Rey. "Llegar a la final de Salamanca en 1980 fue una sorpresa porque era inimaginable pasar las cinco eliminatorias previas, todas contra equipos catalanes. En semifinales, contra el San Sadurní de Noia, habíamos ganado aquí por dos goles y en el partido de vuelta, como en la Liga siempre nos habían ganado, tenían preparada una cena con cava, pero se les vino abajo porque vencimos en los penaltis. Estábamos jugando bien y teníamos un equipo competitivo. El entrenador, Andrés Caramés, nos trataba como profesionales, aunque éramos absolutamente amateurs, pero consiguió conjugar en un equipo a dos o tres generaciones. Había jugadores que habíamos quedado campeones de Asturias en varias categorías; Lolo Paredes, Javier Veiga y Anselmo Rojo fueron también campeones de España en categorías infantil y juvenil y yo subcampeón de España juvenil".

Nada que perder. "Para nosotros ganar era una utopía, pero fuimos pasando eliminatorias a base de mucho sufrimiento. En la final sabíamos que no teníamos nada que perder. El Barcelona llegaba después de ganar en los últimos años nueve finales entre Copa del Rey, Copa de Europa y Liga. Y todos sus jugadores eran integrantes de la Selección española. Íbamos a disfrutar del partido sin ninguna presión añadida".

Gran partido. "Jugábamos contra el mejor equipo del mundo con diferencia, pero empezó a rodar la bola, e hicimos un gran partido. Marcas un gol, dos, llega el descanso y con el tercero ya parecía que pintaba bien. El cuarto gol fue una explosión y hubo personas del público que saltaron a la pista y tuvieron que sacarles".

Pabellón lleno. "En Salamanca el pabellón estaba lleno y la mayoría eran asturianos. Se habían desplazado más de mil personas desde aquí. El Barcelona estaba más acostumbrado a esas finales y tenían un rival que era, en principio, asequible, con lo que tenían absoluta confianza de que iban a ganar".

El recibimiento tras ganar la Copa de Rey. "Fue increíble. Llegamos al parador de Pajares en autobús y había coches esperando para ir haciendo caravana hasta Oviedo y al llegar, desde plaza de Castilla hasta el Ayuntamiento, estaba todo abarrotado. Nos habían dicho que nos estaban esperando en Oviedo, pero no nos imaginábamos lo que había".

En la Plaza Mayor. "El triunfo lo celebramos en la Plaza Mayor de Salamanca. Jugamos a las ocho de la tarde y tras cenar nos juntamos allí. La celebración fue del equipo y de la afición. Las semanas y meses posteriores nos llamaron de muchos sitios para hacernos homenajes o nombrarnos pregoneros".

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El delantero, con la camiseta del equipo, agachado a la izquierda, tras terminar la final de la Copa del Rey que el Cibeles ganó al Barcelona en 1980. / LNE

Otra vez en la final. "Al año siguiente, en 1981, jugamos otra vez la final de la Copa del Rey, en Vic. Esa segunda final fue completamente distinta. Quizá influyó que en la anterior habíamos ganado, pero entonces íbamos a disfrutar y en esta ya pensábamos que podíamos ganar. Fuimos igualados hasta los últimos minutos, pero perdimos 5-2. Quince días antes disputamos la final de la Recopa de Europa, en doble partido, contra el Sporting de Lisboa, que era uno de los grandes de Europa. En Oviedo ganamos 4-1 y fuera perdimos en la prórroga. En un pabellón para 800 personas metieron a 3.000".

Competiciones europeas. "Además de la Recopa de Europa, en 1981, también disputamos la Copa de la Cers en 1982, 1983 y 1986. En la primera de las eliminatorias no nos había tocado ningún equipo portugués, que tenían un potencial enorme. Nos enfrentamos a italianos, holandeses y catalanes y los fuimos superando hasta la final con el Sporting de Lisboa. En las siguientes ocasiones quizá tuvimos mala suerte porque esas eliminatorias tan duras nos tocaron antes. En 1982 nos eliminó el Oporto y en la temporada siguiente el Giovinazzo italiano. Viajamos bastante a Portugal e Italia principalmente, pero también a Holanda, Inglaterra, Francia o Alemania, entre otros países".

Goles. "Jugué de delantero y quedé en el top cinco de División de honor varios años y en 1985 fui Pichichi de la Liga, por delante de jugadores internacionales de primer nivel como Quim Paüls, del Barça; el argentino Martinazzo, del Liceo, e Ibarz, del Reus. Metí 55 goles y Paüls, que era el siguiente, 45".

La misma posición. "Jugué de delantero desde el principio. En julio del año pasado disputamos el europeo de mayores de 60 años en Matosinhos (Portugal) y quedamos campeones. Marqué 13 de los 16 goles de nuestro equipo".

El Palacio de los Deportes. "En la final de la Recopa de Europa contra el Sporting de Lisboa hubo peticiones de entradas de toda Asturias y quedaron casi 1.000 personas fuera. En los partidos contra el Barça, el Reus o el Liceo llenábamos el pabellón. Ahora veo este Palacio de los Deportes con gradas laterales encima de la pista y en los fondos, que antes no existían, y pienso que si tuviésemos estas instalaciones algún partido no se nos habría escapado".

La historia. "Gran parte de la historia del Palacio de los Deportes la escribió el Club Patín Cibeles y el hockey sobre patines. También estuvo una vez Carl Lewis corriendo 60 metros en un campeonato o se jugó una final Real Madrid-Barcelona de baloncesto. Echo en falta en esta remodelación que haya una pista para jugar al hockey para que se pueda traer una competición nacional o internacional. En aquellos años el Real Oviedo no estaba muy bien deportivamente y en algún partido importante nuestro en el que llenábamos el Palacio de los Deportes el Oviedo llamaba al Cibeles para no hacer coincidir los partidos".

Selección. "Fui internacional en ocho ocasiones, en torneos o partidos amistosos, pero no llegué a jugar ningún europeo ni mundial. Me dio rabia porque estuve dos meses yendo todos los lunes a Barcelona a entrenar poco antes de disputarse el Europeo en Oviedo de 1987, pero entonces era muy complicado que un jugador no catalán jugase en la selección. Disfruté de aquellos dos meses, son experiencias que te quedan en el recuerdo. Y aquella fue una de las mejores temporadas que hice con el Cibeles en cuanto a goles".

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Juanchi conduce la bola en un partido en el Palacio de los Deportes en la temporada 1986/1987. / LNE

La retirada. "Seguí hasta los 30 años. Era el último que quedaba del equipo histórico y venían por detrás otras generaciones. Ahora se trabaja más el físico y los jugadores aguantan más años jugando, hasta los 30 y pico años. Era un deporte totalmente amateur. Y yo tenía un trabajo, Clara y yo nos habíamos casado y teníamos dos hijos, Juan Luis y Alfonso. No me faltaba la ilusión, pero ya había cumplido mis objetivos deportivos".

El trabajo. "A los 17 había empezado a estudiar Económicas en la Universidad de Oviedo y tras casarme me presenté a oposiciones para coger experiencia. La primera fue al Banco Exterior de España y la siguiente a la Caja de Ahorros de Asturias. Esta última la aprobé. Iba entonces por cupos de localidades y yo estaba en la del Caudal, donde quedé el número uno. Me incorporé a trabajar el 20 septiembre de 1979 y los estudios quedaron un poco apartados. En la Caja de Ahorros empecé en Pola de Lena, después estuve en Mieres, en Campomanes, y más adelante dando sustituciones en oficinas, todas de las Cuencas. Años después volví a Mieres y los dos últimos antes de jubilarme retorné a Pola de Lena".

Tras dejar el cibeles. "Volví a mis orígenes, a El Pilar, y estuve varios años de directivo y entrenador. Seguía vinculado porque mis hijos jugaban entonces al hockey en el colegio y porque me gusta ese deporte. Pero llegó un momento en que estaba saturado de hockey y lo dejé".

Veteranos. "Hace 25 años hubo en Mieres un partido de homenaje a Alfredo Visiola, que era el presidente del Kiber, y se juntaron exjugadores del Cibeles y del Kiber. De mi equipo estábamos cuatro y pensamos en reunirnos de vez en cuando. Empezamos a entrenar un día a la semana en Pola de Lena y de los cuatro que iniciamos aquello pasamos a veinte algunos días. Cincuenta años después seguimos unidos, jugando al hockey sobre patines y ese equipo inicial de jugadores del Cibeles lo abrimos a veteranos que nos llamaban de otros equipos, y hay gente de Oviedo, Grado, Mieres y de El Pilar. Y todos hacen el juramento de mantener el ‘espíritu Cibeles’".

Campeonato de Europa. "Consolidamos un equipo y en 2010 nos enteramos de que existía un europeo de veteranos, Every Cup. Conseguimos invitación para el disputado en 2011, que se jugaba en Portugal y fuimos al primer campeonato de mayores de 50 y quedamos los primeros. Y salvo los dos años de pandemia, en los que no se celebró, vamos siempre al europeo en junio. En 2017 lo celebramos en Oviedo. Tenemos tres campeonatos de Europa de mayores de 50 años, un subcampeonato, un tercer puesto y ganamos también el de mayores de 60".

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