El poder expresivo de la música de cámara
El «Trío Untía» exhibe unos notables resultados artísticos en el concierto número 2.100 de la Sociedad Filarmónica de Oviedo
La Sociedad Filarmónica de Oviedo llegó el pasado martes al concierto número 2.100 en toda su historia, unas cifras al alcance de pocas instituciones que nos evidencian la relevancia de la entidad ovetense, no sólo por su necesaria función pedagógica a principios del siglo XX, sino también formando parte de la idiosincrasia de la capital del Principado a través de sus programaciones o mediante la edificación de importantes infraestructuras, como el Teatro Filarmónica, poniendo de manifiesto su labor a lo largo de más de un siglo de historia y la necesidad de preservar y potenciar este legado y actividad.
El recital correspondió al «Trío Untía», una formación que ya se había subido a las tablas del Filarmónica hace un par de años con notables resultados. En esta ocasión, el terceto apostó por un repertorio interesante donde figuraba el «Trío para clarinete, violonchelo y piano» de Nino Rota –pieza ya interpretada el mes pasado en la Sociedad Filarmónica– bien flanqueada por canónicas obras de Beethoven y Brahms, conformando un programa equilibrado y atractivo.
La velada se abrió mediante el «Trío de clarinete en Si bemol mayor», op. 11 de Ludwig van Beethoven, una obra pieza donde se percibe la huella clásica de autores como Haydn o Mozart, pero que adivina un horizonte romántico a través de los súbitos cambios de intensidad –tan característicos del genio de Bonn– donde los músicos se mostraron certeros y bien cohesionados. A lo largo de los tres movimientos de esta obra, el trío cuidó especialmente la emisión del sonido, dejando momentos de gran calidez con unas melodías perfectamente ejecutadas, bien timbradas en clarinete y chelo.
El «Trío para clarinete, violonchelo y piano» de Nino Rota entrañó un cambio de tercio hacia una sonoridad repleta de giros melódicos y material temático que, en un diálogo a tres bandas entre los músicos, conformaba un juego irónico y divertido, como se pudo apreciar en los movimientos rápidos. El «andante» central se tornó nostálgico y mucho más íntimo, con ostinatos en el piano y una notable carga expresiva que el trío supo explotar, dejando momentos de gran delicadeza, incluyendo un final muy cuidado.
En la segunda parte se interpretó el «Trío para clarinete en La menor», op. 114 de Brahms, una de las últimas piezas que nutren el vasto catálogo del compositor hamburgués. De estilo romántico, los artistas mostraron una gran coordinación, con un papel sobresaliente de Ferrer, estirando cada uno de los fraseos para facilitar la caída de sus compañeros, siempre elegantes y oportunamente ensamblados (mención especial para González que, quizá sin tanto protagonismo como sus compañeros, redondeó un papel sobresaliente). A través de un sonido muy maleable, el trío fue ganando en intensidad hasta el «Allegro» final, donde los músicos ofrecieron unas prestaciones extraordinarias en los siempre comprometidos pasajes brahmsianos por su velocidad y exigencia técnica.
- El nuevo diseño de una conocida fuente de Oviedo para evitar las continuas molestias de ruido de los chorros
- El tercer gran bulevar de Oviedo toma forma con la conexión de un barrio que lleva años aislado
- La Universidad Alfonso X el Sabio abre la oferta de empleo para su nuevo campus de Oviedo: estos son los perfiles que se requieren
- Herida una mujer en un accidente ocurrido en una de las calles más concurridas de tráfico de Oviedo
- Nuevo paso decisivo para el nuevo aparcamiento subterráneo de Oviedo: el Ayuntamiento abre un plazo de dos meses para presentar todos los informes
- Grave accidente en la ronda exterior de Oviedo: una mujer se sale de la vía y tiene que ser excarcelada por los Bomberos
- Vicente Cabal, el chef del restaurante de Oviedo que acaba ser distinguido por la Guía Repsol: 'Nos están avasallando a llamadas, estamos dando mesa para dentro de diez días
- Los efectos del fuerte vendaval en Oviedo: una mujer herida, cerrada la entrada a la estación de tren, placas volando, vecinos sin luz y caída de una galería en pleno casco histórico
