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Oviedo se disfraza y se vuelca con el “San Valentín solidario”: Antroxu en los colegios y 3.416 claveles por una buena causa

Niños y docentes cambiaron las clases caretas mientras el alumnado de distintos centros impulsó una campaña benéfica de flores a un euro para financiar la labor de Mensajeros de la Paz y la Cocina Económica

La emotiva razón por la que el clavel es la flor preferida de los escolares de Oviedo por San Valentín

Félix Vallina

Félix Vallina

El antroxu llega primero a los colegios de Oviedo. Los alumnos de la mayoría de los centros escolares del municipio adelantaron este jueves el carnaval –en la ciudad se celebrará oficialmente el próximo 21 de febrero– y cambiaron la rutina por pelucas, maquillajes y caretas, llenando aulas y pasillos de fiesta. En paralelo, Cupido también hizo su ronda por Oviedo. Los alumnos del instituto Doctor Fleming y de los colegios Gesta, Buenavista II y Dominicas repartieron 3.416 claveles del «San Valentín solidario», una iniciativa que se puso en marcha por cuarto año consecutivo y que tiene como objetivo recaudar fondos para entidades como Mensajeros de la Paz o la Cocina Económica. A la «revolución de los claveles ovetense» se sumaron este año por primera vez los estudiantes del centro de FP María Inmaculada.

En el colegio Parque Infantil, en Ciudad Naranco, el antroxu salió a la calle a eso de las once y media de la mañana con el desfile que organiza el centro desde hace años. La comitiva, en esta ocasión con temática deportiva, bajó por Pedro Caravia y fue serpenteando entre silbatos y música por las calles Hangzhou y San José de Calasanz, cruzando después por la zona de Fernández de Oviedo para regresar al centro por Menéndez Pelayo. Acompañaban muchos padres y abuelos y no faltaron los vecinos asomados a las ventanas o esperando en las aceras para ver pasar a los más pequeños, que mezclaban disfraces de todo tipo con camisetas de equipos, raquetas, guantes de boxeo o medallas colgadas al cuello. «Es el mejor día del año, porque aquí no hay deberes», resumía Damián Blanco, caracterizado como piloto al estilo Carlos Sainz.

Los profesores también se sumaron a la fiesta. Ángela Cofiño, sin ir más lejos, iba disfrazada de canasta de baloncesto. «Nosotros nos lo pasamos tan bien como los niños», asegura la docente. En el desfile del Parque Infantil hubo karatecas, ciclistas, atletas, porteros con rodilleras y hasta alguna que otra animadora.

La pequeña Aurora Ortuño, convertida en tenista con raqueta y todo, estaba al frente de la comitiva junto a otros compañeros de clase. «¡Parque Infantil!, ¡Parque Infantil!», coreaban todos al unísono. Manfredi Morales se disfrazó de detective, un atuendo, a primera vista, que no iba acorde con la temática, pero nada más lejos de la realidad. «En el deporte siempre hay algo que investigar», explicaba convencido. Y no le falta razón. El director del centro, Paco Fernández –exjugador del Real Oviedo– siguió el desfile de cerca y asegura que la idea es seguir sacando el Carnaval al barrio. «Es una forma de que los niños se lo pasen bien y de que todo el barrio se sienta parte del colegio», dice.

El antroxu se adelantó también este jueves en otros colegios de Oviedo, como las Escuelas Blancas, Dolores Medio o La Corredoria I, entre muchos más, donde los escolares cambiaron por unas horas la rutina por disfraces y propuestas especiales dentro y fuera del aula.

Flores por una buena causa

Y mientras tanto, otros niños y adolescentes de Oviedo vendían claveles por un tubo. La iniciativa del «San Valentín solidario», que se celebra por cuarto año consecutivo, está liderada por el profesor Ignacio García y sus alumnos del IES Doctor Fleming. Además de trabajar por una buena causa, sus alumnos llevan la teoría de las clases a la práctica. «Los chavales montan una pequeña empresa. Hacen carteles para ir anunciando la venta de los claveles, los encargan, hacen campañas para promocionarlos…», resume.

Los claveles cuestan un euro y este año se vendieron 3.416, con la participación de los estudiantes del propio Doctor Fleming y de los colegios Gesta, Buenavista II y Dominicas, además de la incorporación, por primera vez, del centro de FP María Inmaculada. En cada uno de ellos se implican las comunidades educativas al completo y los compradores se reparten por todos los rincones: alumnos que los llevan a casa para la familia, profesores que sorprenden a sus estudiantes, limpiadoras, conserjes… y también quien aprovecha para añadir una tarjeta con mensaje personalizado, desde dedicatorias cariñosas hasta alguna que otra declaración con más valentía que Cupido.

En el colegio Gesta, el director, Andrés Flórez, volvió a ver este jueves a sus alumnos vender claveles por doquier. María Garriga, de cuatro años, le llevó uno para su madre y lo explicó sin darle muchas vueltas: «Le gustan mucho las flores y la quiero mucho», dijo con voz tierna. Su compañero Hugo Fernández, en cambio, optó por no dejar a nadie fuera y compró flores «para toda la familia». La recaudación de la iniciativa se destina principalmente a Mensajeros de la Paz, la fundación del Padre Ángel, aunque una parte también irá a la Cocina Económica de Oviedo, de modo que el gesto, además de llenar de claveles las manos, deja un rastro solidario más allá de las aulas.

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