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Los vecinos de Pumarín estudian organizar patrullas ciudadanas ante la oleada de robos en esta zona de Oviedo

Los asaltos se han multiplicado en bares, negocios y viviendas del entorno, con entradas forzadas "casi a diario" desde hace tiempo: “Esto ya es una locura, no se puede vivir así”, denuncia uno de los afectados

Estado en el que quedó la puerta del último local asaltado.

Estado en el que quedó la puerta del último local asaltado. / LNE

Félix Vallina

Félix Vallina

En Pumarín están cansados de ser víctimas de los ladrones. La reciente oleada de robos registrada en comercios, establecimientos hosteleros y domicilios en esta zona de Oviedo ha llevado a los vecinos a plantearse organizar patrullas ciudadanas para vigilar el barrio por las noches y tratar de frenar una situación que consideran ya “insostenible”.

La gota que colmó el vaso fue el robo sufrido en la madrugada del jueves en la sidrería New Albéniz, situada en el barrio, un establecimiento que hasta ahora nunca había sido víctima de un asalto. Su propietario, Chema Trabadelo, asegura que la situación se ha descontrolado: “Todos los días hay uno o dos robos. Estamos hartos”, lamenta.

Según explica, él mismo cerró el local sobre las dos de la madrugada y cuando regresó, alrededor de las diez de la mañana, se encontró con que habían entrado a la fuerza. Los ladrones reventaron la persiana y el cristal de la puerta principal, llevándose 422 euros de cambio, 300 euros correspondientes a dinero de lotería y destrozando la máquina tragaperras, de la que sustrajeron cerca de 1.200 euros. “Llevo aquí tres años y es la primera vez que me pasa”, relata.

El robo en el New Albéniz no es un caso aislado. La noche anterior, según señala Trabadelo, entraron en un comercio regentado por un ciudadano extranjero, “un turco que hay a la vuelta de la esquina”. La semana anterior, los ladrones asaltaron una peluquería situada enfrente, de la que se llevaron tintas, secadores, planchas del pelo y otro material. Además, hace aproximadamente un mes, una cafetería de la calle Turina sufrió dos robos en dos noches consecutivas.

Asaltos en otros barrios

A estos casos se suman también varios robos en viviendas. Según explican vecinos de la zona, la misma noche del asalto a la sidrería se registraron dos robos en pisos de Bermúdez de Castro, además de otro en un domicilio de Llano Ponte.

Los vecinos aseguran que se trata de robos con fuerza y temen que la situación pueda acabar derivando en un episodio más grave. “Tenemos miedo de que si encuentran a alguien se lo lleven por delante”, advierten residentes de la zona, que creen que podría tratarse de los mismos autores actuando de forma continuada.

Ante este panorama, empieza a tomar fuerza la idea de crear patrullas ciudadanas para vigilar el barrio durante la noche. “La situación es insostenible”, insisten los vecinos, que aseguran que problemas similares también se están registrando en otros puntos de Oviedo, como Teatinos.

Chema Trabadelo reclama un aumento de la presencia policial y pide que se prioricen los recursos municipales para garantizar la seguridad. “Entiendo que hay pocos efectivos, pero habrá que dejar de hacer rotondas y poner luces para derivarlo a seguridad”, afirma. Al mismo tiempo, reconoce que tener que plantearse sacar a los propios vecinos a vigilar las calles es una medida extrema. “Esto ya es una locura, no se puede vivir así”, sostiene.

Algunos comerciantes aseguran además que existen imágenes captadas por cámaras de seguridad. En un locutorio de la avenida de Pumarín se registró un robo hace un mes y se obtuvo una grabación, aunque en el caso del New Albéniz, las cámaras instaladas no permitieron identificar claramente a los autores. “En las nuestras no se les ve la cara”, lamenta Trabadelo.

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