Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Fallece a los 78 años Jorge Fernández Cortés, párroco durante dos décadas de San Pedro de los Arcos (Oviedo)

"Siempre nos quedará tu cercanía, generosidad y simpatía", dicen los que fueron feligreses del religioso, determinante en la fundación de la cofradía de La Borriquilla

Jorge Fernández Cortés bendiciendo los ramos y palmas durante una procesión de Domingo de Ramos en San Pedro de los Arcos.

Jorge Fernández Cortés bendiciendo los ramos y palmas durante una procesión de Domingo de Ramos en San Pedro de los Arcos. / LUISMA MURIAS

Lucas Blanco

Lucas Blanco

El sacerdote Jorge Fernández Cortés, quien fuera durante diecinueve años párroco de la iglesia de San Pedro de los Arcos, en Oviedo, falleció a última hora del domingo en el Hospital Central de Asturias (HUCA), a los 78 años de edad. Su muerte ha causado una honda impresión entre quienes compartieron con él vida parroquial, amistad y compromiso pastoral, especialmente en la comunidad de San Pedro de los Arcos, donde dejó una huella profunda tanto en el ámbito litúrgico como en el humano.

Una vida entregada al ministerio

Fernández Cortés celebró en 2023 en el Seminario Metropolitano de Oviedo sus bodas de oro sacerdotales tras una trayectoria marcada por el servicio constante.Era natural de Santa Cruz de Mieres y fue ordenado sacerdote en 1973. Comenzó su labor pastoral como diácono adscrito a Santiago de Sariego, y ya como presbítero su primera encomienda fue como Ecónomo de Santa María de Telledo, Encargado de Riospaso, de San Pedro de Jomezana y de San Cristóbal de Tuiza, en Lena, entre los años 1973 y 1976.

Durante un año, fue coadjutor de San Miguel de Pumarín (Gijón) y entre 1977 y 1980 realizó estudios en París. A su regreso, estuvo como coadjutor de San Pablo de La Argañosa (Oviedo) entre los años 1980 y 1984 y a continuación, fue nombrado párroco de Santiago de Ranón y San Juan de La Arena, cargo que ejerció hasta 1992.

Entre 1988 y 1992 fue Teniente Arcipreste de Pravia. Vivió también unos años como misionero, primero en Napo (Ecuador), entre 1992 y 1997 y después en la Misión diocesana de Bembereké (Benín) (1997-1998). A su regreso, fue nombrado párroco de San Pedro de los Arcos (Oviedo), responsabilidad que ostentó hasta el año 2018, junto con la de capellán de la Residencia Virgen del Rosario de la ciudad y de las Religiosas Agustinas. Entre los años 2014 y 2019 fue Miembro elegido del Consejo Presbiteral. Entre los años 2017 y 2018 fue, también, párroco en Nuestra Señora de la Merced (Oviedo) y a partir de entonces continuó como Adscrito a la Unidad Pastoral de San Juan Bautista de Mieres, donde ha permanecido hasta la actualidad.

En 2012, siendo párroco de San Pedro, impulsó el proyecto de fundación de la cofradía de Cofradía de La Borriquilla. El decreto de erección fue rubricado en el Arzobispado de Oviedo el día de San Pedro y San Pablo de ese mismo año. Desde entonces, la procesión de La Borriquilla abre cada año el programa de la Semana Santa ovetense, convirtiéndose en uno de los hitos más significativos de la religiosidad popular de la ciudad.

Cercanía, sentido del humor y profundidad pastoral

Quienes le trataron destacan su cercanía, generosidad y simpatía. “Siempre nos quedará tu cercanía, generosidad y simpatía”, recuerdan sus feligreses, subrayando que en sus homilías era habitual que despertara “un momento de empatía y a veces hasta una contenida sonrisa”.

Se evoca su capacidad para actualizar el Evangelio con ejemplos cotidianos, como cuando comparaba situaciones actuales con el pasaje de la viuda de Naím, o su sensibilidad cultural, recitando poemas en lengua asturiana durante las fiestas navideñas. También son recordadas su implicación en la catequesis de confirmación, los campamentos estivales de Perbes y la solemnidad con la que oficiaba celebraciones como el Domingo de Ramos o la Vigilia Pascual, sin descuidar ni la misa dominical de niños —con coro parroquial— ni la de mayores, acompañada de órgano.

“Hiciste un gran trabajo durante dos décadas en esta parroquia milenaria”, señalan quienes compartieron con él esos años, recordando asimismo las dificultades que marcaron su salida de San Pedro en 2018, una despedida que algunos calificaron entonces como “teñida de esperanza”.

Especialmente emotivo fue el recuerdo que la cofradía de La Borriquilla le dedicó en uno de sus ensayos recientes, con una oración ante el altar en memoria de quien impulsó su nacimiento y mostró siempre una profunda devoción mariana.

Despedida en Mieres

El funeral de cuerpo presente se celebrará este martes a las doce del mediodía en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de Mieres. Posteriormente, el cadáver será incinerado en el Tanatorio de Mieres, donde quedó instalada la capilla ardiente (Sala 6). El sacerdote deja hermanas, Maribel y Marta Fernández Cortés; sus hermanos políticos; sobrinos y demás familia.

Con su fallecimiento, la comunidad parroquial ovetense pierde a un sacerdote que supo ganarse “al rebaño” desde la cercanía y el compromiso, y cuya memoria permanecerá ligada para siempre a la historia reciente de San Pedro de los Arcos y al inicio de la Semana Santa en Oviedo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents