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Fallece el empresario asturiano José Manuel del Campo, un "trabajador nato" con visión empresarial

"Fue el mejor padre del mundo, todo lo que trabajó lo hizo para que nosotros tuviésemos una vida más fácil", dicen sus hijos

El empresario José Manuel del Campo.

El empresario José Manuel del Campo. / LNE

Oviedo

El conocido empresario José Manuel del Campo Alonso falleció el pasado miércoles a los 85 años de edad después de meses batallando con una enfermedad. Trabajó durante más de veinte años en Hunosa y fundó la empresa Asturiana de Mantenimiento Preventivo (AMPRE). Muy vinculado al sector minero, era una persona especialmente querida en las cuencas, con las que mantuvo siempre una estrecha relación tanto profesional como personal. Deja dos hijos, Carlos y Fernando del Campo, que lo recuerdan emocionados. "Fue el mejor padre del mundo, todo lo que trabajó lo hizo para que nosotros tuviésemos una vida más fácil", aseguran.

Descendiente de una familia minera, José Manuel del Campo nació en Siero en 1940, aunque con apenas cinco años se trasladó con sus padres a La Felguera, donde la familia comenzó a regentar un chigre junto al pozo minero Santa Eulalia. Fue en la localidad langreana donde inició sus estudios en el colegio La Salle.

Con tan solo 14 años, empezó a trabajar de pinche en los Talleres Centrales que Duro Felguera tenía en El Entrego. Durante una década compaginó el empleo con la formación académica. Cuando terminaba su jornada laboral acudía a la Escuela de Maestría Industrial de La Felguera, donde cursó los cinco años básicos, los tres de oficialía y los dos de maestría.

Cuando terminó los estudios, siguió trabajando para Duro Felguera. Pero dejó de ser pinche y le ascendieron al departamento de organización de la empresa, encargado de los pozos mineros de Modesta y Fondón de Sama de Langreo.

José Manuel del Campo fue trasladado a las oficinas centrales de Oviedo con la integración de Duro Felguera en Hunosa. En esa etapa dio también sus primeros pasos como emprendedor y, junto a un amigo, impulsó en 1968 una cooperativa de trabajo asociado bajo el nombre de COFOAS. Sin embargo, acabó desvinculándose del proyecto tras una votación de los socios y la entidad terminó desapareciendo.

Intentando resarcirse de ese amargo final y buscando una empresa para asegurarle el futuro a sus hijos, fundó AMPRE en 1987. Apoyado en la red de contactos que había tejido en el sector de la construcción, logró hacerse con la obra de las consejerías de Llamaquique y la compañía empezó a despegar.

Se prejubiló de Hunosa a principios de los noventa y, ya con mayor disponibilidad, siguió de cerca la evolución de AMPRE, supervisando la labor de sus hijos al frente de la empresa.

Tertulias y viajes

No cultivó una afición concreta, pero disfrutaba especialmente de la compañía de sus amigos y de los viajes junto a su mujer, Marisol. Durante más de treinta años mantuvo una cita ineludible: cada viernes se reunía con un grupo de amigos en un local de la calle González Besada, donde compartían tertulia, vino y cena en largas veladas de conversación.

Sus familiares lo definen como un "trabajador nato", incapaz de desligarse por completo de la actividad profesional ni siquiera en sus últimos días, y subrayan que "no tuvo ningún enemigo", pese a los distintos ámbitos en los que desarrolló su trayectoria. Como anécdota, recuerdan que presumía de haber organizado las mejores fiestas de Pando, en La Felguera. Todos coinciden en señalar que fue una persona "digna de admirar".

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