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Así será la reforma del gran espacio expositivo de Oviedo: mejorará la pavimentación el suelo y los aseos

La reforma del edificio, que costará 690.000 euros, durará seis meses en los que se suprimirá la cocina y se mejorarán suelos, calefacción y los accesos

Aspecto actual de la plaza de Trascorrales.

Aspecto actual de la plaza de Trascorrales. / Mario Canteli

Lucas Blanco

Lucas Blanco

La gran reforma llamada a dejar atrás el pasado de la plaza de Trascorrales como escenario gastronómico para consolidarlo como la gran sala de exposiciones de la ciudad ya tiene luz verde. La junta de gobierno tiene previsto aprobar este jueves el proyecto técnico en el que se recogen seis meses de obras y una inversión que roza los 690.000 euros. El edificio, antigua plaza del pescado, afrontará una intervención de calado que obligará a suspender la actividad durante los trabajos.

El proyecto, promovido por la concejalía de Edificios, que dirige Nacho Cuesta, contempla una renovación completa de las instalaciones para reforzar el carácter expositivo y garantizar su funcionalidad, accesibilidad y eficiencia energética.

El presupuesto de ejecución material se sitúa en 478.530,88 euros, a lo que se suman 62.209,01 euros en concepto de gastos generales (13%), 28.711,85 euros de beneficio industrial (6%) y 119.584,87 euros correspondientes al 21% de IVA.

El cronograma de seis meses divide la intervención en seis mensualidades: el primer mes se centrará en demoliciones y actuaciones previas; los trabajos de albañilería, instalaciones y pavimentación se sucederán de forma solapada hasta culminar, en los meses quinto y sexto, con la implantación de los sistemas de climatización, ventilación y los acabados finales. Debido a la magnitud de la obra —que afecta a 557 metros cuadrados de la planta baja, prácticamente la totalidad del espacio útil— será inviable compatibilizar los trabajos con la programación cultural.

Construida entre 1862 y 1865, la plaza Trascorrales fue el primer inmueble asturiano en emplear parcialmente una estructura de hierro. Funcionó como mercado de pescado hasta 1993 y hoy cuenta con un nivel de protección Integral Monumental, lo que obliga a que todas las intervenciones sea respetuosas con su valor patrimonial.

La reforma se articula en cinco grandes ejes. El primero será la redistribución interior y la mejora de la accesibilidad. Se demolerán las compartimentaciones actuales —cocina, aseos y altillo— que han quedado obsoletas e inaccesibles. En su lugar se levantará un nuevo bloque autónomo y reversible que albergará aseos adaptados, un espacio para catering y otro altillo técnico destinado a maquinaria, diseñado para no interferir visualmente con la estructura histórica.

Calefacción

El segundo eje es la sustitución de la calefacción. El actual folio radiante eléctrico, deteriorado y en desuso, dará paso a un suelo radiante alimentado por una caldera de gas natural, lo que permitirá mejorar la eficiencia energética.

Por primera vez, además, se dotará al recinto de un sistema completo de climatización y ventilación que garantice la calidad del aire y facilite la acogida de exposiciones que requieran condiciones ambientales rigurosas.

Uno de los cambios más visibles será la sustitución del pavimento. Se retirará la tarima laminada actual para instalar un suelo continuo de piedra natural caliza gris, tipo Calatorao, de 30 milímetros de espesor. La elección responde tanto a criterios estéticos —acordes con la relevancia histórica del inmueble— como de durabilidad.

La intervención incluirá también la renovación total de la instalación eléctrica y la adaptación a la normativa vigente del sistema contra incendios. Se incorporarán luminarias led de mayor eficiencia, carriles electrificados para el cuelgue de obras y tomas de corriente en el suelo que evitarán el uso de cableados superficiales.

En cuanto a la cocina, se procederá a su remodelación y redimensionamiento. Dado que los servicios puntales de comidas son de catering, el nuevo espacio se adaptará con equipamiento específico: cámaras frigoríficas y un horno, suprimiendo atrás el modelo de cocina tradicional.

La actuación afectará igualmente a los accesos, con la modificación de la entrada principal —en el lado oeste— y ajustes en el acceso este para cumplir con la normativa de evacuación. La reforma de los aseos garantizará su plena accesibilidad.

Con esta intervención, el Ayuntamiento persigue consolidar Trascorrales como sala de exposiciones de referencia en la ciudad, mejorando sus prestaciones técnicas sin renunciar a su identidad histórica. Si se cumplen los plazos, el edificio reabrirá sus puertas medio año después del inicio de unas obras llamadas a marcar un antes y un después en la vida cultural del recinto. n

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