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Oviedo ejecuta un nuevo derribo en la zona del Rayo-Mercadín mientras salta la alarma por un incendio

El fuego se registró en un gallinero de una finca y se levantó una columna de humo visible desde otros puntos de la ciudad

La columna de humo provocada por el fuego.

La columna de humo provocada por el fuego. / Irma Collín

Félix Vallina

Félix Vallina

La piqueta sigue funcionando a buen ritmo para acabar con los edificios en ruinas situados en el entorno del Rayo Mercadín, una iniciativa municipal enfocada a rehabilitar un punto de la ciudad en el que abundan las viviendas abandonadas y las okupaciones. Este viernes le tocó el turno a una vivienda situada en el número 116 de la calle Tenderina Baja, un inmueble en muy mal estado de conservación que suponía un riesgo para la integridad de los vecinos de la zona.

Se trata del cuarto derribo que se lleva a cabo en la zona del Rayo-Mercadín y el Ayuntamiento no tiene previsto parar. «con la puesta en marcha de la nueva Oficina de Rehabilitación Urbanística hemos conseguido una herramienta tremendamente eficaz para ejecutar expedientes urbanísticos con celeridad y rigor, dando respuesta a las demandas del barrio que llevaba años sufriendo los problemas de insalubridad e inseguridad derivados de la existencia de edificios o solares abandonados», explica Nacho Cuesta, el concejal de Gestión Urbanística. «Tanto en la zona de La Tenderina como en la de Almacenes Industriales, en Ciudad Naranco, se están viendo resultados palpables con la ejecución de demoliciones que llevaban años esperando, y en esa linea va a seguir trabajando el Ayuntamiento, con el objetivo de recuperar esos espacios para el barrio», añade Cuesta.

El derribo del edificio abandonado.

El derribo del edificio abandonado. / Irma Collín

Susto

Los Bomberos también tuvieron que acudir ayer al Rayo-Mercadín para apagar un incendio registrado en un gallinero de una finca de la zona. Fue más la alarma que los daños, ya que no había animales en el gallinero y la construcción estaba ya «bastante deteriorada». Hubo tensión en la zona porque la columna de humo que salía del gallinero se veía desde bien lejos. «Tardamos menos de veinte minutos en apagarlo y asegurarlo todo bien, no fue nada complicado, pero si es verdad que se veía mucho humo», explica uno de los efectivos de los Bomberos de Oviedo. Los vecinos de la zona, por su parte, están «hartos» de vivir una situación «que se repite constantemente».

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