Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Oviedo homenajea a cuatro mujeres inspiradoras en el 8M: "Que se acuerden de ti cuando eres viejecita es un regalo muy bello"

Purita de la Riva, Consuelo Vallina, Elise Florentino y Carmen Benedet recogen de manos del Alcalde un premio por sus logros a lo largo de sus carreras artísticas

María Velasco, Purita de la Riva, Alfredo Canteli, Consuelo Vallina, Elise Florentino y Leticia González.

María Velasco, Purita de la Riva, Alfredo Canteli, Consuelo Vallina, Elise Florentino y Leticia González. / Irma Collín / LNE

Son mujeres inspiradoras. Artistas que demuestran que han conseguido alcanzar sus sueños, a pesar de que el camino no ha sido fácil. Desde pequeñas les tocó luchar para llegar a donde están hoy. En definitiva, son referentes del mundo de la cultura. El Ayuntamiento rindió ayer homenaje a la pianista Purita de la Riva, la galerista Carmen Benedet y las artistas Consuelo Vallina y Elise Florentino durante el acto institucional con motivo del 8M, Día Internacional de la Mujer. «Para mí lo sois todo; algo está fallando cuando hay tantas muertes violentas. Defendamos a las mujeres por encima de todo», expuso el alcalde, Alfredo Canteli, tras este encuentro que tuvo lugar al mediodía en el Salón de Plenos del Ayuntamiento.

El primer edil presidió el homenaje y en todo momento se mostró sumamente cariñoso con De la Riva. La pianista, nacida en 1933, tiene dificultades para caminar. Lo hace con un bastón en su mano derecha y con la izquierda se apoyó en el regidor para caminar hasta el centro de la estancia y recoger el galardón donde «La Regenta» es la protagonista. Contó De la Riva que durante 47 años fue profesora del Conservatorio tras aprender a tocar las primeras escalas con seis años. Le enseñó una religiosa amiga de su madre y era una niña prodigio. A lo largo de su vida recorrió Asturias dando conciertos con partituras de autores locales y es un referente a nivel nacional. «No encuentro las palabras para expresar lo que siento; que se acuerden de ti cuando eres viejecita es un regalo muy bello, es como una caricia», dijo emocionada.

A renglón seguido destacó que las mujeres «valemos mucho» y aconsejó a las niñas que «si Dios les da cualidades para dedicarse a la música, que se dediquen a ello». «Quiero agradeceros que tengáis tan buen corazón para dar felicidad siempre a vuestro alrededor y en el Día Internacional de la Mujer no podemos olvidar a la mujer más excelsa, nuestra madre celestial. Santina de Covadonga, concédenos el favor de que tu hijo divino mande sobre todas las mujeres y todos los aquí presentes una especial bendición», concluyó antes de recibir un cariñoso aplauso por parte del público.

El padre de Consuelo Vallina siempre la ayudó a la hora de luchar por su sueño: ser artista visual. Nacida en Ribadesella en 1941 en el seno de una familia humilde, estudió pintura y dibujo en la Escuela de Arte de Oviedo. Ya de adulta completó su formación en centros artísticos de Madrid, Barcelona y Venecia. «Tardé en exponer porque antes tuve que trabajar en otro campo», recordó. A pesar de los esfuerzos que han hecho las artistas todos estos años para avanzar, este sector sigue lleno de dificultades. «Mucha gente joven lo deja a mitad de carrera; este mundo es complicado para todos, pero para las mujeres es más duro aún».

Uno de los principales problemas es la intermitencia. Hay meses en los que no tienen ingresos; sin embargo, los recibos de la Seguridad Social y autónomos llegan cada día. A pesar de todas estas situaciones, Vallina no cambiaría su vida por nada en el mundo. «El arte da una calidad de vida diferente; que las niñas de hoy en día se formen, viajen y se muevan. Que no se desanimen y tiren para adelante».

Otra de las homenajeadas fue Carmen Benedet, pionera en el galerismo en España. Nacida en Llanera en 1936, se formó como perito mercantil y trabajó en diversas galerías en Madrid a principios de los años 60. La experiencia le impulsó a abrir una galería de arte en la trastienda del negocio familiar, una papelería del centro de Oviedo. Gracias a los contactos con el círculo de galerías de la capital española trajo obras y organizó exposiciones con los principales artistas del momento, como Miralles y Antonio Saura. El establecimiento estuvo abierto más de tres décadas impulsando el arte contemporáneo. No pudo acudir al homenaje por motivos médicos.

Como el amor de su vida califica la dominicana Elise Florentino su pasión por el arte. «Oviedo me acogió cuando tenía diez años y quiero agradecer su acogida; es una ciudad a la que quiero mucho y el Museo de Bellas Artes adquirió una de mis obras», cuenta esta artista nacida en 1998 en Santo Domingo. A pesar de la gran calidad de sus obras, no se puede dedicar en exclusiva a la pintura. «Tengo que tener otro trabajo; soy docente, lo que me obliga a interrumpir la elaboración de las obras», contó durante el acto.

De igual forma recomendó a las niñas migrantes que llegan a Oviedo que luchen por sus sueños y que no hagan caso de los estereotipos. «No es mi problema nacer con un color de piel que no gusta a otras personas. Mi recomendación hacia ellas es que hagan lo que les dé la gana».

En el acto también intervino la concejala delegada de Políticas Sociales, María Velasco, quien destacó que «el verdadero avance no consiste en decir a las mujeres cómo deben vivir, sino en asegurar la libertad para que puedan elegir su proyecto de vida». «Hoy más que nunca debemos comprometernos a preservar los derechos conquistados hace más de un siglo; las mujeres transforman el mundo».

El alcalde estuvo acompañado durante el acto por la concejala de Políticas Sociales, Leticia González, así como por los concejales populares Conchita Méndez, Covadonga Díaz, David Álvarez, Charo Suárez y Daniel Tarrio. Por parte de los grupos de la oposición hubo representación socialista con Natalia Sánchez Santa Bárbara, Juan Álvarez Areces, Jorge García Monsalve y Marisa Ponga, junto a Gaspar Llamazares y Cristina Pontón. Vox, como acostumbra en los últimos años, no acudió al acto.

Entre el público se encontraba Beatriz Pantiga, miembro del club de lectura de la biblioteca de San Lázaro, que leyó una poesía de Dulce Chacón; Alejandra Hevia, que hizo de portavoz del Grupo de Participación de Infancia y Adolescencia del Ayuntamiento. Otro de los asistentes fue el presidente de la Ópera de Oviedo, Juan Carlos Rodríguez-Ovejero.

Las actividades alrededor del 8M continuarán hasta junio en diferentes instalaciones municipales.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents