Oviedo, a pie de calle
Novecientos años de historia, del lazareto en el Camino jacobeo a las «Torres mellizas» de Oviedo
El barrio, que comparte movimiento vecinal, reivindicaciones y hasta centro social y de salud con Otero, ronda una población de dos mil cuatrocientos vecinos, con el doble de jubilados que jóvenes

Zona baja de la calle San Lázaro. / Irma Collín
Hubo un tiempo cuando la carretera de Castilla entraba en Oviedo por San Lázaro del Camino y no hace tanto, en noviembre de 1968, apenas ocho meses antes de que el hombre pusiera el pie en la luna. Hasta entonces la principal vía de comunicación de la capital con Mieres y, por extensión, con León y la meseta arrancaba en la prolongada cuesta con Los Arenales y San Esteban de las Cruces. Casi seis décadas después esta vetusta zona residencial de nueve siglos de historia cuenta con 2.398 vecinos y una pirámide demográfica invertida: los vecinos de más de 65 años superan en catorce puntos porcentuales a los menores de 19 años.
Una radiografía demográfica distinta a la de Villafría, antaño zona rural pero integrada desde 2001 en adelante en el nuevo tejido urbanístico de un barrio en cuyo antiguo instituto, ya derribado, estudiaron dos de los ovetenses más conocidos del siglo XXI, Fernando Alonso y Melendi. Una zona con planes de futuro: por un lado con las dos torres «mellizas» que promoverá la iniciativa privada precisamente en el solar que dejó libre el antiguo instituto del campeón mundial de F1 y el popular cantante; por el otro, la construcción de viviendas públicas y un espacio multiusos a cargo del Principado en lo que fue La Malatería.

Solar del viejo instituto de San Lázaro, en el que está previsto levantar las torres residenciales más altas de Oviedo, de setenta metros. / Irma Collín
La salida de la vieja carretera a Mieres por La Manzaneda, el Padrún y La Rebollá es frecuentada en la actualidad por los ovetenses, sobre todo, para ir al cementerio municipal de El Salvador, pero allí sigue a la vera diestra, según se sube, el Cañu del Águila, al final de la calle que da nombre a todo un barrio con un origen histórico muy anterior al del vecino Otero. El traslado de esta fuente fue objeto de pleito en 1818 entre el Ayuntamiento de Oviedo y los vecinos Los Arenales, que se sentían perjudicados por la decisión municipal de acercarla a la ciudad de Oviedo, según recoge José Tolivar Faes en su detallado e imprescindible «Nombres y Cosas de las Calles de Oviedo».
«Los gafos»
Pero las referencias al barrio de San Lázaro son muy anteriores, se remontan a 1146, y debe su nombre al hospital de malatos o leprosos, en un principio llamado de Cervielles, y ubicado en el extrarradio por el miedo al contagio de la lepra. Una enfermedad que hacía perder todos sus derechos a la persona que la padecía, según cuenta Tolivar Faes. Hasta el punto de que una ordenanza de 1274 solo permitía la entrada de «malatos» a Oviedo una sola jornada al año, en el día de la Cruz. Como curiosidad, el río Gafo debe precisamente su nombre a que las personas recogidas en la leprosería eran conocidos como «gafos», es decir personas contaminadas; de ahí que el río más cercano que precisamente separaba San Lázaro de La Manjoya recibiera tal denominación.

Detalle del Cañu del Águila, en la cuesta de San Lázaro. / Irma Collín
Cerca del Caño del Águila hubo desde 1862 una fábrica de cerillas, fundada por Pedro San Román, con muchas mujeres en plantilla de un Oviedo industrial naciente. El paisaje que mandaba en San Lázaro y alrededores era mucho más rural que urbano, apropiado para el mercado que se inauguró en 1878 y el matadero de San Roque, también de esa época. Pero el extrarradio del sureste ovetense acogió también, a caballo entre los siglos XIX y XX, iniciativas del incipiente Oviedo industrial, a rebufo de la actividad de la Fábrica de Armas de La Vega: desde una planta de clavos a un taller de cerrajería, pasando por la fábrica de gaseosas y sifones, taller de ebanistería y actividad metalúrgica de la mano de la empresa Asturias Industrial, que en 1900 contaba con 54 trabajadores.
En los años treinta aquel barrio casi pueblo aún, formado por caseríos diseminados en un terreno empinado, cobraría protagonismo indeseado como frente de batalla, primero en la Revolución de Octubre de 1934 con fusilamientos de vecinos en Villafría y después durante la Guerra Civil, como enclave del sitio de Oviedo donde se libraron intensos enfrentamientos entre julio de 1936 y octubre de 1937. Al ser uno de las áreas más castigadas, San Lázaro y Santo Domingo necesitaron una profunda transformación y la construcción de cientos de viviendas, al igual que los conventos de las Carmelitas y las Adoratrices.
El barrio cada vez más urbano toma forma, aunque la presencia del Campo Hípico de Oviedo primero, hacia 1958, y luego del Canódromo, revelan un San Lázaro todavía a las afueras de un casco urbano en expansión. En 1968 tiene lugar la inauguración de la iglesia de San Lázaro en una celebración presidida por Vicente Enrique y Tarancón, el cardenal que hoy da nombre la gran plaza de la ronda sur que da acceso a Santo Domingo y que fue arzobispo de Oviedo a finales de la década de los sesenta antes de convertirse en figura clave de la Transición como responsable de la Iglesia española.
La llegada de la democracia da bríos al movimiento vecinal que encuentra en San Lázaro una de las asociaciones más activas de la ciudad, volcada desde 1982 en reivindicar mejoras para un barrio que como otros de la periferia carecía de casi todo. Por donde estuvieron el hípico y el canódromo se hicieron las piscinas municipales y las pistas de atletismo en un barrio lleno de juventud, tanta que será también el primer barrio con instituto propio, el «Leopoldo Alas Clarín», por donde pasaron en los noventa el piloto campeón del mundo de F1, Fernando Alonso, y Melendi. El instituto fue demolido en julio de 2011, dejando un solar de 4.321 metros cuadrados que ha acabado en manos privadas y donde el Ayuntamiento aprobaba, hace ahora un año, el plan para construir los dos edificios residenciales más altos de Oviedo, de hasta setenta metros, del que ya se habla desde 2008. Dos torres «mellizas», una de 22 plantas y otra de 15,diseñadas por el arquitecto Patxi Mangado, marcarán el nuevo «sky line» carbayón, por delante de los 66,8 metros de alto de la torre de la Caja de Ahorros en Teatinos y de los 64,8 metros del Edificio de la Jirafa.

El edificio de La Malatería, que será objeto de rehabiolitación por el Principado. / Irma Collín
La otra operación de futuro corre a cargo del Principado con el proyecto para rehabilitar y recuperar la emblemática Malatería. El empeño de un activa plataforma ciudadana logró primero parar el derribo y después implicar al Gobierno autonómico en un plan que, por un lado, proyecta la construcción de 30 viviendas destinadas a alquiler asequible y por otro la creación de un centro polivalente con capacidad para 70 personas, destinado a punto de encuentro activo y comunitario. Un espacio llamado a ampliar y dinamizar la oferta social de un barrio que ronda los dos mil cuatrocientos vecinos pero que gana músculo demográfico con Otero, barrio con el que ha compartido movimiento vecinal, reivindicaciones y también centro de salud y centro social.
La pirámide de población de San Lázaro refleja un desequilibrio: los mayores de 65 años, un total de 639 vecinos, duplican largamente a los menores de 19 años, que suman 297. El grupo de edad más numeroso en la actualidad acentuará esa tendencia, ya que es el comprendido entre los 60 y los 64 años, con 220 vecinos. La población extranjera tiene un peso de algo menos del catorce por ciento en el conjunto del barrio, con 335 residentes, entre los que la comunidad colombiana es la más numerosa (45 vecinos), por delante de las procedentes de Rumanía (39), Venezuela (32), Marruecos (31) y Paraguay (22), según los datos del Ayuntamiento actualizados en febrero.
Suscríbete para seguir leyendo
- El joven de 25 años reducido por tres vigilantes en el HUCA es el mismo que fue arrollado por el tren en Pola de Siero
- Piden ayuda para localizar a una menor desaparecida en Oviedo desde el viernes: “Estamos angustiados”
- La autopsia revela que la mujer hallada muerta en un ascensor de Oviedo falleció por causas naturales
- La cafetería más ilustrada de Oviedo también vende libros y está junto a Gascona: 'La gente entra y a los 30 segundos se les dibuja una sonrisa
- La antigua galería del Calatrava ya tiene reservado el 90% de su espacio: estos son los proyectos para uno de los edificios más famosos de Oviedo
- O me das todo el efectivo o te pego cuatro tiros', así fue el atraco a un céntrico hotel de Oviedo
- Bombazo musical en Oviedo: los gestores del Movistar Arena, dispuestos a hacer grandes conciertos en el Palacio de los Deportes
- Muere a los 83 años María Elena Fernández Fernández-Vega, condesa de Latores y heredera del legado de Sabino Fernández Campo