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El certamen de minerales, gemas y fósiles de Oviedo supera los 2.000 visitantes en su segunda jornada

El taller de bateo de oro se convierte en uno de los grandes atractivos del certamen y despierta el interés de numerosos niños por los minerales y los fósiles: "El interés de los más pequeños es asombroso", dice la organización

Un niño en el taller de bateo de oro.

Un niño en el taller de bateo de oro. / F. G.

Félix Vallina

Félix Vallina

El XXXV Certamen de Minerales, Gemas y Fósiles de Oviedo vivió este sábado su segunda jornada con una gran afluencia de público. Más de 2.000 personas pasaron a lo largo del día por la Plaza de Trascorrales para visitar los expositores y participar en las actividades programadas.

Uno de los grandes atractivos de la jornada fue el taller de bateo de oro, una actividad participativa que continuará también este domingo en los mismos horarios del certamen. No se trata de un concurso, sino de un taller abierto al público que permite a los asistentes probar suerte buscando pequeñas partículas de oro en arena. Según los organizadores, es una propuesta que atrae especialmente a los más jóvenes, aunque los más pequeños también se interesan por el resto de atractivos de la cita. “La cantidad de niños interesados por las piedras y los fósiles es asombrosa”, destaca Fernando García, uno de los organizadores del evento y miembro de la asociación Grucomi.

El certamen reúne este año a 20 expositores procedentes de distintos puntos de España, además de uno llegado desde Francia. Entre las novedades de esta edición se encuentran nuevos expositores que participan por primera vez, así como materiales y piezas que no se habían mostrado en años anteriores, lo que amplía la oferta para coleccionistas y aficionados.

Además de la exposición y venta de minerales y fósiles, durante el fin de semana continúa también la venta de sellos, matasellos y postales exclusivas dedicadas al evento. Todas las actividades del certamen son gratuitas y abiertas a todo el público.

La feria celebra este año su segundo año en la Plaza de Trascorrales, después de haber pasado anteriormente por la Escuela de Minas y por un emplazamiento provisional bajo el puente construido junto al Calatrava. Los organizadores valoran muy positivamente el cambio. “Estamos muy contentos con el emplazamiento. Es céntrico, accesible y muy bonito”, señala García.

De cara a la última jornada, que se celebrará este domingo, continuará el taller de bateo de oro y se espera que los coleccionistas aprovechen las últimas horas del certamen para buscar y adquirir las piezas finales antes del cierre de la feria.

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